«La terapia sensoriomotriz aporta resultados de manera muy temprana»

  • Dra. Lucía Fernández Peinó/ Miembro de la Unidad de Personalidad y Comportamiento (Orientación familiar y Prevención) del complejo hospitalario Ruber Juan Bravo (Grupo Quirónsalud)
    Dra. Lucía Fernández Peinó/ Miembro de la Unidad de Personalidad y Comportamiento (Orientación familiar y Prevención) del complejo hospitalario Ruber Juan Bravo (Grupo Quirónsalud)

Tiempo de lectura 5 min.

10 de julio de 2017. 15:20h

Comentada
Pilar Pérez 10/7/2017

¿En qué consiste la terapia psicoterapia sensoriomotriz?

La terapia sensorimotriz es una terapia psicológica que trata distintas patologías mentales. Se diferencia de otras terapias porque tiene muy en cuenta el cuerpo en terapia. Procesa respuestas corporales además de las cognitivas... a veces atendemos pacientes con dolores corporales psicosomáticos que no tienen razón médica, que pueden ser producto de una exposición traumática prolongada.

¿Qué patologías trata?

Solemos trabajar todo tipo de patologías pero lo importante es que es una terapia muy útil en las más graves, en las que otras terapias a veces no son tan efectivas como los trastornos de personalidad, el abuso sexual en la infancia, los trastornos de la conducta alimentaria, la depresión o el trastorno límite de la personalidad.

¿Cómo se analiza el malestar emocional de forma neurofisiológica?

Existen cada vez más investigaciones con escáneres cerebrales que corroboran cómo se pueden atrofiar determinadas estructuras en casos de estrés postraumático crónico o trastornos del apego. Este tipo de pruebas de neuroimagen están empezando a formar parte de la documentación de la defensa, por ejemplo, en juicios de violencia de género o acoso laboral. Los avances en neurociencias aportan al tratamiento un estudio paso por paso, de como funcionan algunas estructuras cerebrales en el cerebro. Sabemos por ejemplo, que determinadas áreas cerebrales se «encienden» o activan cuando percibimos la realidad través de los ojos, escuchamos música o leemos. De la misma manera, esta terapia estudia qué áreas del cerebro están descompensadas en su actividad cerebral en personas que tienen trastornos mentales. Cuando alguna de estas estructuras se descompensa, no funciona correctamente y produce síntomas: respuestas desreguladas de ansiedad, embotamiento afectivo, depresión, ideas obsesivas...

¿En qué perfil de pacientes funciona?

En procesos extremos o crónicos como en el caso de los trastornos de la personalidad, destacando el trastorno límite de la personalidad, los traumas de apego, estrés postraumático complejo, la depresión crónica, trastornos de la conducta alimentaria... resulta muy efectiva.

¿Cuánto tiempo de terapia se precisa para ver los primeros resultados?

Como es una terapia que se basa en la autorregulación, aporta resultados de manera muy temprana, ya que enseña a las personas a entender que les está pasando a su cuerpo, como suelen reaccionar y como pueden atreverse a experimentar en su día a día para mejorar. Los seres humanos estamos dotados de recursos somáticos para poder calmar nuestro propio cuerpo: orientación, contención, arraigo... aprenderlos y ayudar a la persona a ampliar su margen de tolerancia al estrés aportan un control interno a las personas en su vida cotidiana, lo cual resuelve los síntomas que hacen que las personas acudan a terapia. Por ejemplo, en una depresión, el terapeuta y el paciente aprenden que situaciones, pensamientos y recuerdos desencadenan respuestas de activación para la persona. Se procesan esos desencadenantes y se otorgan al paciente recursos somáticos y no somáticos para poder practicarlos en su vida diaria. Esto da recursos a la persona que cada vez va a poder funcionar mejor sola.

¿Cómo complementa esta terapia a la EMDR?

Las siglas EMDR (por su acrónimo del inglés) responden a una terapia de procesamiento por movimiento ocular. La terapia sensoriomotriz secuencia las respuestas corporales desreguladas y las procesa somáticamente. Diría como especialista en EMDR que la terapia sensoriomotriz es un complemento perfecto, ya que hay determinados síntomas, memorias corporales que no se pueden procesar tan fácilmente con EMDR, además de que puede ser menos abrumador para el paciente, creo que la combinación de ambas es un trabajo un complementado, la síntesis de lo mental y lo corporal.

¿Cómo se trabaja con los pacientes?

Esto es complicado de explicar. Digamos que alguien tiene molestias o ha sido diagnosticado de un trastorno mental acude a nuestra unidad. Un resumen el trabajo es poder trabajar con la persona pero teniendo en cuenta desde el minuto uno el estado de su sistema nervioso ya que normalmente las personas cuando acuden a terapia presentan desregulaciones en este sentido. Pueden estar ocurriendo respuestas de hiperactivación del sistema nervioso como la ansiedad, el miedo, nerviosismo... como respuestas de hipoactivación del sistema nervioso, como el colapso, los síncopes vasogavales, el cansancio extremo... Después procesamos esas respuestas desreguladas y, por último, dotamos al paciente de recursos para que puedan llevar a cabo una transformación total de sus síntomas.

¿Cuáles son los primeros «síntomas» que experimentan los pacientes tras las primeras sesiones?

Las palabras que suelen resumir su experiencia es liberación, seguridad, alivio... dejan de ocurrir respuestas procedimentales somáticas, es decir, dejan de aparecer los síntomas que hicieron a esa persona acudir a sesión: no aparece la ansiedad, mejora la percepción de autoeficacia sobre ellos mismos, mejora de autoestima... Genera bienestar.

¿Cuál es el papel del «mindfulness» en la terapia?

La conciencia plena es clave. Hay veces que por el estrés del día a día o por eventos traumáticos puntuales el cerebro «desconecta» la percepción del propio cuerpo. Esto en neuropsicología es conocido como «disociación», y es un elemento de seguridad que tiene el cerebro para poder soportar la realidad. Hace que borre ciertos contenidos de la memoria o del cuerpo para poder trabajar en tu puesto de trabajo concentrado, o sobrevivir a un accidente de tráfico. En su momento fue un recurso útil, pero el cerebro sigue tirando de ese recurso en el presente, trayendo problemas porque el primer paso para poder autoregularte es saber como está mi cuerpo. Por ello, el mindfulness es un eje central de esta terapia, aprender a estar en conciencia plena aquí y ahora, es clave para no revivir un evento traumático.

¿Cuál es la formación que ha de tener el profesional para poder poner todo esto en práctica?

Formarse en terapia sensoriomotriz. Actualmente en nuestro país sólo se imparte en Barcelona, con «trainers» acreditados europeos y americanos, que es de donde procede. Es una formación exigente y prolongada en el tiempo.

Últimas noticias