Blogs

Coletillas y “coletillos”

Coletillas y “coletillos”
Coletillas y “coletillos”larazon

Antes de comenzar con el artículo, permitidme que os invite a la caseta 281 de la Feria del Libro en Madrid mañana domingo, donde estaré firmando ejemplares de mi libro “Ser inteligente no es un delito”. ¡Os espero!

No tenía muy claro como titular este artículo, ya que en España hemos cogido la costumbre -no sé en otros países-, de etiquetar ideológicamente a una persona por su pelo, ropa o accesorios varios, por lo que forzosamente todos los que lleven coleta serán llamados podemitas y todos los que lleven el pelo engominado sin ninguna duda serán fachas. Son simples estrategias de los partidos políticos para captar a sus adeptos. El tema que me ocupa en realidad nada tiene que ver con esto, aunque el título bien lo pueda parecer. Voy al grano.

Las coletillas o muletillas nacen, crecen, se reproducen, pero no mueren; ahí van quedando, en el archivo, para el próximo que las quiera adoptar. Son una plaga que se extiende como un martirio para los oídos de cualquiera que se detenga a escucharlas. ¿Quién no las utiliza? Todos a lo largo de nuestra vida, y más si hablamos en público, echamos mano de estas ‘frasecillas’ para hacer tiempo e ir buscando dentro de nuestro cerebro la palabra correcta y continuar con nuestra disertación.

Pero el ejemplo más claro, una vez más, está en los políticos, que de tanto escucharse unos a otros, han terminado por utilizar las mismas chirriantes muletillas que repiten como loros hasta que terminan sacándote de quicio, como si tuvieran ellos la patente.

Los políticos españoles han ido incorporando a su argot ciertos términos que ponen tan de moda que uno pensaría: “¡y cómo he podido vivir hasta hoy sin repetir esta palabra mil veces al día!”. Términos -yo diría ‘palabros’- que, como todo, parecen inventados por ellos, porque así te lo venden, siendo más viejos que el hilo negro -aunque viendo el grado académico que algunos profesan, no es de extrañar que crean que están diciendo algo innovador nunca antes utilizado-. “¿A ver qué ‘palabro’ se nos ocurre para mañana para dejar al personal de piedra?”.

Estas son algunas de las perlas que escuchamos y leemos a diario en los medios de des-información:

“A nivel de”, “No es no”, “Si se puede”, “El gobierno del cambio”, “No me cabe la menor duda”, “Se oyen cantos de sirena”, “Eso son cortinas de humo”, “España es una gran nación, y los españoles muy españoles”, “Ya se están viendo los brotes verdes”, “Lo peor ya ha pasado”, “Hay que buscar el consenso”, “Hay que coser la unidad del partido”, “El tema a tratar”, “Esas declaraciones han sido sacadas de contexto”, “Lo respeto pero no lo comparto”, “Asumiré la responsabilidad política y pediré perdón”, “Poner en valor”, “Los ciudadanos de a pie”, “Democracia interna”, “Ni por activa ni por pasiva”, “Postureo”, “Puedo prometer y prometo”, “Lo hemos puesto al servicio del ciudadano”, “Mire usted”, “Un marco incomparable”, “Rectificar es de sabios”, “Estamos en estrecha colaboración”, “Oportunidad única”, “Esto es un claro exponente”, “Recetas” “Encontrar la fórmula”, “Nosotros somos la gente”, “Desde mi perspectiva”, “Hay que cultivar la democracia y el diálogo”, “A los actores”, “Más pronto que tarde”, “Un gobierno transversal”, “Sorpaso”...

No me negareis que el premio a la ocurrencia más ingeniosa y que más ha dado que hablar ha sido para los que desafiaron a la RAE con sus miembros y miembras, sin darse cuenta que con la duplicación se conseguía el efecto contrario, llamar la atención sobre la desigualdad. Desde hace unos años lo han venido utilizando indiscriminadamente en todos sus mítines, e incluso muchos otros también los han adoptado para los suyos.

También podría seguir con el mundo del fútbol y nosotros, los jóvenes, pero “eso ya si acaso” lo dejo para otro día.