Las investigaciones “agrarias” de la Diputación de Salamanca y USAL al descubierto

La colaboración entre ambas instituciones supone una inversión de medio millón de euros

El presidente de la Diputación, Javier Iglesias, el rector de la USAL, Ricardo Rivero y el vicerrector del IRNASA CSIC, Ignacio Zabalgogeazcoa presentan los resultados de los cinco proyectos sobre el sector primario
El presidente de la Diputación, Javier Iglesias, el rector de la USAL, Ricardo Rivero y el vicerrector del IRNASA CSIC, Ignacio Zabalgogeazcoa presentan los resultados de los cinco proyectos sobre el sector primarioIcalAgencia ICAL

Diputación y Universidad de Salamanca han dado a conocer las conclusiones de los cinco proyectos de investigación sobre el sector primario, dentro de la feria Salamaq, y que cuentan con la colaboración de Irnasa-CSIC. Unos proyectos que fueron presentados hace dos años y cuyas conclusiones se daban a conocer en el día de hoy.

Javier Iglesias, el presidente de la institución salmantina, destacó la implicación de Usal e Irnasa. “El mundo del campo para muchos puede ser ajeno y lejano, incluso con matices de actividades de otros tiempos, pero la Diputación no se cansará de lanzar el mensaje de que agricultores, ganaderos y empresas de alimentación representan un sector estratégico y vital y de futuro para el desarrollo de cualquier sociedad”.

El presidente de la Diputación, Javier Iglesias, el rector de la USAL, Ricardo Rivero y el vicerrector del IRNASA CSIC, Ignacio Zabalgogeazcoa presentan los resultados de los cinco proyectos sobre el sector primario FOTO: Ical Agencia ICAL

El vicedirector del Irnasa, Íñigo Zabalgogeazoa señalaba que “la agricultura y la ganadería son claves para la economía y la población de nuestros pueblos. La transición y producción ecológica son el futuro”, recalcó.

Mientras, el rector de la USAL, Ricardo Rivero, reconoció que existen grupos de investigación “muy potentes” en el entorno universitario, pero mostró su ambición al reconocer que han de crecer. “Hoy adquiero el compromiso de potenciarlos y dotarlo con los recursos para producir más”, indicaba.

Los proyectos

El primero de los proyectos presentados fue el titulado ‘Selección de bioestimulantes microbianos para su aplicación en cultivos herbáceos extensivos’, dirigido por Enrique Monte con la participación de la empresa Mirat fertilizantes. Monte celebró haber tenido éxito con la hipótesis principal, ya que gracias al hongo ‘trichoderma’, lograron incentivar el crecimiento de los cultivos sin dañar el cultivo. “Es un poco como Antonio Banderas, es el ‘Zorro’ contra los malos, pero un ‘latin lover’ con la chica, en este caso la planta”, comentó en tono jocoso. La principal novedad del proyecto es que han determinado dónde y cuándo aplicar el hongo para maximizar sus resultados.

El segundo, ‘Clasificación y predicción de parámetros de calidad de productos del cerdo ibérico en función de las características de la materia prima y la tecnología de elaboración mediante el uso de herramientas multiparamétricas’, fue presentado por Inmaculada González y contó con la participación de la empresa Carrasco Guijuelo. Gracias a él, los investigadores pudieron establecer un sistema certero de clasificación de los animales en función de la pureza de la raza y los días de montanera, así como evaluar la maduración de los productos y establecer un estudio comparativo entre la metodología tradicional y experimental.

En tercer lugar, el proyecto ‘Diseño y desarrollo de un biofertilizante bacteriano con aplicación en la mejora de la producción de cereales’, dirigido por Raúl Rivas y con participación de Irnasa-Csic, y las empresas Bernabé Campal y Ceres Biotics Tech, logró aislar determinadas bacterias que logran mantener y mejorar la producción de cereales sin afectar a la salud del suelo. “Tenemos que buscar nuevas herramientas para encontrar una producción agrícola sostenible. Esto es importante a la hora de desarrollar un producto de valor añadido y suponer un incentivo para los productores. En los próximos años lo veremos implementado”, anunció el profesor del Departamento de Microbología y Genética.

Así, el cuarto proyecto, titulado ‘Impulso a la comercialización de productos de la colmena salmantina de calidad’, a cargo de José Sánchez y con la presencia de la sociedad cooperativa Reina Kilama, se desarrolló en el entorno de la apicultura. “Hemos hecho análisis botánicos, químicos y también sensoriales, que son los que aprecian los consumidores porque tienen relación con el sabor y el olor, aunque nos hemos quedado cortos en eso. Pero aún así hemos conseguido establecer un sistema y a través de diferentes estudios de mercado hemos decidido hacer algunos cambios en la comercialización”, explicó Sánchez.

El último proyecto cuyas conclusiones fueron expuestas hoy se titula ‘Uso y prácticas agropecuarias certificadas en agricultura ecológica como método de conservación y gestión del paisaje del ecosistema dehesa’, dirigido por Carlos Palacios, contó también con la participación del Irnasa-Csic. Se trató de un trabajo multidisciplinar con 22 investigadores que permitió hacer una “foto fija” de la dehesa. “Cómo está y cómo mejorarla, siempre teniendo en cuenta la producción ecológica”, explicó Palacios. A través del análisis de los suelos, del estudio de la historia y del uso de drones pudieron concluir que “existen zonas de la dehesa que se están perdiendo” y, por otro lado, que “sin la agricultura y la ganadería no habría dehesa”.