Ribadelago recuerda la tragedia que mató a 144 vecinos en su 63 aniversario

Ribadelago: crónica de una tragedia anunciada
Ribadelago: crónica de una tragedia anunciada FOTO: espacio misterio

La localidad de zamorana Ribadelago, situada junto al río Tera a orillas del Lago de Sanabria, ha recordado este domingo 9 de enero de 2022 la tragedia que hace 63 años acabó con la vida de 144 de sus vecinos al inundarse el pueblo como consecuencia de la rotura de una presa. Una cuarentena de vecinos y visitantes, entre los que había algunos supervivientes de lo ocurrido y emigrantes del pueblo que regresan cada año en esta fecha para recordar a los fallecidos, han asistido a la misa y la posterior ofrenda floral en Peña Puente, al pie del monumento que recuerda la tragedia

.Junto a estos actos, este año también se ha organizado una ruta de senderismo por algunos de los lugares que fueron claves en la tragedia a la que han acudido integrantes de la agrupación montañera de Sanabria y algunos supervivientes como María Jesús Otero.

Otero ha explicado a Efe que la ruta se ha hecho parada en el cementerio viejo de Ribadelago, donde también se ha realizado una ofrenda floral en el lugar en el que aún permanecen las tumbas de dieciséis de los fallecidos.

Posteriormente se ha acudido hasta el poblado de la presa de Moncabril para concluir el trayecto en Ribadelago Nuevo, como recorrido que ha sustituido al previsto inicialmente debido a las condiciones meteorológicas.

Debido a la niebla, el viento y la lluvia no se ha podido completar la ruta hasta la presa que permanece rota desde la tragedia ocurrida la madrugada del 9 de enero de 1959.María Jesús Otero ha afirmado que la tragedia permanece en el recuerdo de los supervivientes todos los días desde entonces y no sólo cuando se celebra el aniversario.

Ha mostrado su deseo de que este año sea realidad el museo proyectado desde hace años en Ribadelago para recordar aquel suceso.A las 0.24 horas del 9 de enero de 1959, dos años y medio después de que el entonces jefe de Estado, el general Francisco Franco inaugurara el embalse, la presa de Vega de Tera se rompió por una construcción defectuosa y ocho millones de metros cúbicos de agua bajaron por el cañón del río Tera para arrasar la localidad de Ribadelago.

Durante quince fatídicos minutos, el agua arrasó las endebles casas de la época construidas junto al cauce del río y provocó la muerte de 144 vecinos de este pueblo que tenía entonces poco más de medio millar de habitantes.

La reconstrucción del pueblo se hizo con casas en las que ya no cabía el ganado, el principal medio de vida de Ribadelago hasta entonces, y las indemnizaciones por la tragedia fueron exiguas y discriminatorias, ya que se fijaron en 90.000 pesetas por cada hombre fallecido, 80.000 por cada mujer y 25.000 por cada niño.