Transporte

La demolición del vano “en situación precaria” del viaducto de la A-6 en Vega de Valcarce (León) durará entre dos y tres días

La maquinaria se opera de manera remota para priorizar la seguridad de los operarios

Desmantelamiento del vano del viaducto de Castro (León)
Desmantelamiento del vano del viaducto de Castro (León)César Sánchez/IcalAgencia ICAL

Los trabajos de demolición del vano del viaducto del Castro de la autovía A-6 que quedó “en situación precaria” tras el colapso de los dos vanos adyacentes, a principios del pasado mes de junio, se extenderán entre dos y tres días, según explicó hoy la jefa de la unidad de carreteras de Lugo, Beatriz González. Las tareas se desarrollan priorizando la máxima seguridad de los operarios, por lo que la maquinaria necesaria para desmontar el vano se posiciona fuera del viaducto y se opera de forma remota.

Según explicó González, el principal trabajo consiste en “picar la losa” del vano para conseguir debilitar el tablero y hacer que éste caiga por su propio peso. Una vez derrumbado, el equipo multidisciplinar que investiga las causas del colapso de los primeros vanos procederá al análisis y toma de datos previo a la retirada de los residuos. “Posiblemente”, especificó la jefa de la unidad de carreteras, los trabajos tengan que completarse con la demolición de los dos vanos que continúan en pie, aunque habrá que esperar a disponer de todos los datos antes de tomar decisiones, señaló.

Cabe recordar que los viaductos estaban siendo objeto de obras de reparación, iniciadas el pasado mes de octubre, a través de una declaración de emergencia. Concretamente, la calzada sentido A Coruña estaba cerrada a la circulación y el tráfico estaba siendo desviado por la calzada sentido Madrid, lo que evitó que se produjeran víctimas, destacó el subdelegado del Gobierno en León, Faustino Sánchez.

En ese sentido, el subdelegado insistió en que el “objetivo último” del Ejecutivo es la reconstrucción del viaducto y destacó las medidas puestas en marcha para “ayudar a la industria y al transporte entre la meseta y Galicia”. En la misma línea, la subdelegada en Lugo, Isabel Rodríguez, apuntó que el desmontaje de hoy supone “un paso más para recuperar lo antes posible la circulación con total seguridad”.

Al respecto, Rodríguez recordó que el equipo que investiga las causas de los derrumbes está formado por más de 60 personas procedentes de una decena de empresas de ingeniería y construcción. “Para el Gobierno, las comunicaciones de Galicia son prioritarias”, recalcó la subdelegada, que destacó el “rigor y transparencia” con que se ha afrontado la situación.

Alternativas de paso

Según recordaron los representantes del Gobierno, a principios del mes de agosto el Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana (Mitma) puso en funcionamiento un nuevo desvío que reduce el tiempo de recorrido de los vehículos al circular por la carretera N-VI a su paso por la zona afectada. Además, de cara a los meses de otoño está previsto habilitar un itinerario alternativo a la travesía de Pedrafita do Cebreiro para el paso de vehículos de transporte especial.

Esta alternativa, explicó la jefa de la unidad de carreteras, utilizaría un ramal de enlace para evitar que el tráfico en sentido Madrid pase por el pueblo. Ese mismo desvío se utilizaría de noche para los transportes especiales. De cualquier manera el pasado 2 de agosto se puso en marcha la medida por la cual los vehículos de dimensiones superiores a los 26 metros de longitud y tres metros de ancho pueden utilizar las autopistas gallegas AP-53 y AP-9 de manera gratuita entre las 22 y las 6 horas.

Por su parte, el alcalde de Piedrafita, Jose Luis Raposo, explicó que el núcleo de población se está viendo afectado de manera positiva por el paso de los vehículos, pese a las dificultades de circulación que la situación origina a los vecinos. “Los negocios están funcionando como nunca”, reconoció el regidor.