¿Cuánto ejercicio hay que hacer para obtener beneficios para la salud?

Media hora al día reduce un 16% el riesgo de muerte, multiplicar por cuatro esta cifra maximiza el beneficio pero por encima de las dos horas de ejercicio no hay réditos adicionales

Durante siete años, que se dice pronto, un equipo de investigadores del Instituto Hospital del Mar de Investigaciones Médicas (IMIM), del CIBERCV, el CIBERESP y médicos del Hospital del Mar de Barcelona han hecho un seguimiento a 11.158 personas de entre 25 y 79 años para responder a la siguiente pregunta: ¿Cuál es la cantidad de actividad física mínima y máxima para optimizar los beneficios sobre la salud cardiovascular? Pues bien, hacer 150 minutos a la semana de actividad física de intensidad moderada, como caminar rápido o bailar, o 75 minutos de actividad vigorosa como correr u otros deportes, reduce el riesgo de mortalidad un 16%. También reduce un 27% el riesgo de mortalidad cardiovascular y un 12% el riesgo de tener un infarto. El estudio, que acaba de ser publicado en la Revista Española de Cardiología, también revela que incrementar entre tres y cinco veces el ejercicio recomendado maximiza el beneficio, pero más allá no hay beneficios adicionales. Es decir, que no se observa ningún beneficio extra más allá de las dos-tres horas de ejercicio diario, tal y como apunta el doctor Albert Clarà, primer firmante del estudio y jefe del Servicio de Cirugía Vascular del Hospital del Mar.

Los resultados más interesantes son que “el beneficio ya se observa con dosis pequeñas de actividad física”, apunta el doctor Jaume Marrugat, firmante también del trabajo e investigador del IMIM y del CIBERCV. “Seguir las recomendaciones actuales de la Organización Mundial de la Salud (OMS) se asocia con una reducción del riesgo de presentar enfermedades cardiovasculares del 12% y de morir del 16%”, constata. Reitera que el beneficio máximo se ve cuando se multiplica la práctica por cuatro, pero que por encima de este nivel no se observan más beneficio. “Tampoco observamos diferencias entre hombres y mujeres”, añade.

Las 11.158 personas que participaron en esta investigación salen del estudio REGICOR (Registre Gironí del COR). A todos se les especificaron hasta 64 tipos de actividades y se les hizo un seguimiento. En estos siete años, los participantes sufrieron accidente cardiovasculares y 863 personas fallecieron. La observación clínica y los test que fueron respondiendo, se cruzaron con datos del programa de analítica de datos para la investigación y la innovación en salud (PADRIS) del departamento de Salud de la Generalitat.

La falta de actividad física es la responsable del 6% de las enfermedades cardiovasculares, del 7% de la biabetes y del 9% de la mortalidad prematura. Se calcula que uno de cada cuatro europeo no sigue las recomentaciones de la OMS que recomienda hacer 150 minutos de ejercicio moderado a la semana, como caminar rápido, o 75 minutos de deporte más intenso o correr. En España esta cifra sube al 35%.

Los autores del estudio advierten de que “la práctica de actividad física no solo es una decisión individual, sino que también exige el compromiso de los organismos e instituciones públicos (ayuntamientos y otros gobiernos), para facilitar el acceso a la población a entornos donde se puedan realizar fácilmente estas actividades, tanto en entornos urbanos cómo rurales”. El doctor Roberto Elosua, investigador del IMIM, del CIBERCV y de la Universitat de Vic, incide en la importancia de promover un estilo de vida saludable que incorpore la práctica de actividad física para la prevención de enfermedades cardiovasculares.

El estudio pone de manifiesto, como lo ha hecho el nuevo coronavirus, la importancia del papel de la salud pública y de esa frase que los médicos han hecho suya como mantra: “más vale prevenir que curar”.