Torra se declara en rebeldía: rechaza pagar tres multas y afirma estar dispuesto a ir a la cárcel

El expresidente de la Generalitat ha recibido varias notificaciones de la Junta Electoral Central para abonar el importe de 8.500 euros

El expresidente del Govern Quim Torra en la presentación de su libro 'Les hores greus. Dietari de Canonges'.
El expresidente del Govern Quim Torra en la presentación de su libro 'Les hores greus. Dietari de Canonges'.DAVID ZORRAKINO - EUROPA PRESS

El expresidente de la Generalitat, Quim Torra, se ha declarado en rebeldía. Inhabilitado desde el 28 de septiembre por un delito de desobediencia, todavía sigue albergando problemas con la Justicia. Entre ellos, tiene que hacer el pago de tres multas impuestas por la Junta Electoral Central (JEC) y que tienen un valor de 8.500 euros, pero se ha negado a hacerlo y asegura que está dispuesto a ir a la cárcel.

Según ha explicado, hoy ha recibido las notificaciones de las multas en su domicilio ordenando el pago. Estas multas han sido impuestas por la JEC por negarse a retirar las pancartas y símbolos a favor de los presos independentistas en pleno periodo electoral durante la campaña de marzo de 2019. “No pagaré estas multas y, por tanto, hará falta que me roben este dinero si lo quieren cobrar. Estoy dispuesto a ir a la cárcel, pero nunca ordenaré ningún pago a la Junta Electoral española, que actúa de manera irregular para perseguir al independentismo y los derechos fundamentales, como la libertad de expresión”, ha afirmado.

Torra ha informado que ya denunció y recurrió estas multas -aunque sin éxito- ante los órganos judiciales correspondientes y ha asegurado que forman parte del “pleito legal que todavía está vivo porque será recurrido al Tribunal Europeo de los Derechos Humanos en Estrasburgo”, en referencia a la sentencia que dictó el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña y ratificó el Tribunal Supremo en septiembre y que le condenó a 18 meses de inhabilitación. “Como ya anuncié en su momento, yo no pagaré voluntariamente estas multas. Forman parte del saqueo disfrazado de legalidad que hace años, decádas y siglos que el Estado español ejecuta en los Países Catalanes”, ha afirmado.

En este punto, también ha matizado que no quiere que nadie pague estas multas por él, en referencia a la Caja de Solidaridad que ha impulsado el independentismo para ir costeando todas las multas que ha tenido que afrontar desde el inicio del “procés”.

Desde que fuera inhabilitado, Torra ha asumido el papel de expresident y ha ubicado su oficina en Girona. Ahora ha tenido algo de presencia mediática a raíz de la publicación de su libro, un dietario sobre la gestión de la pandemia en el que ha no ahorrado críticas hacia sus socios de Govern (ERC) y, sobre todo, hacia Pere Aragonès. Su cercanía a la presidenta del Parlament, Laura Borràs, también le permiten tener cierta influencia en la política catalana.

En este marco, también trata de señalar el camino que debe tomar el independentismo y pide retomar de “forma decidida” la vía hacia la independencia “sin esperar permisos ni diálogos que no llegarán nunca”. “Es imprescindible que la ciudadanía apoderada del 1-O recupere la iniciativa y que vuelvan a caminar al mismo ritmo y dirección las instituciones, los partidos, las entidades y la ciudadanía”, ha zanjado en un comunicado. De esta manera, Torra mantiene también su papel de activista, que siempre ha defendido que es en el que más cómodo se siente, más allá de entrar en las instituciones.