Estampida en Ciudadanos: la número dos en Barcelona se marcha al partido de Valls

Marilén Barceló deja la formación naranja a dos años de que concluya la legislatura

De izquierda a derecha, Fernando del Arco, Marilén Barceló, Luis María Gibert y Alejandro Gasch, impulsores de la ILP taurina
De izquierda a derecha, Fernando del Arco, Marilén Barceló, Luis María Gibert y Alejandro Gasch, impulsores de la ILP taurina

Continúa la estampida en Ciudadanos. Ahora en Barcelona, plaza en la que el partido naranja tenía cuatro concejales, pero ahora solo tendrá tres después de la marcha de Marilén Barceló, que se incorpora al partido de Manuel Valls. Es un movimiento que se ha concretado esta mañana, pero que llevaba semanas ya fraguándose.

Ciudadanos concurrió a las elecciones municipales con la candidatura de Valls bajo las siglas de Barcelona pel Canvi, pero al inicio de la legislatura se divorciaron: el exprimer ministro francés se quedó junto a Eva Parera en BCN Canvi y los naranjas retuvieran cuatro ediles. Ahora, estarán igualados a concejales: tres cada uno.

Barceló ha reconocido que se marcha por discrepancias internas con la dirección del grupo de Ciudadanos. Esta baja deja a los naranjas con Luz Guilarte, Paco Sierra y Celestino Corbacho como concejales. Barceló, nacida en Palma de Mallorca en 1975 y doctora en psicología, es edil del Ayuntamiento de Barcelona desde 2015, cuando entró en la candidatura de Carina Mejías. Esta es, por tanto, su segunda legislatura en el consistorio. Se afilió a Ciudadanos en 2012.

Además de Barceló, también se marcha de Ciudadanos el asesor municipal Eloy Valdecantos. Ambos salen del partido cuando justo se acaba de cumplir la mitad de la legislatura municipal.

Estos movimientos agravan la descomposición de Ciudadanos en su propia cuna (Cataluña). El partido ha pasado de 36 diputados a 6 en el Parlament y las encuestas ya vaticinan su posible desaparición de la cámara catalana. En cualquier caso, el reto más importante que tiene el partido en el horizonte son las elecciones municipales, que será previsiblemente la primera prueba de fuego en las urnas.

Barceló se une a Barcelona pel Canvi en un momento en que el partido de Valls trata de constituirse como formación de ámbito catalán -más allá de Barcelona-, aunque todo apunta a que su destino será la confluencia con el PP en las próximas elecciones municipales. Y la capital catalana será la principal batalla para ambos espacios políticos porque ahora, por separado, apenas tienen incidencia, pero unidos sumarían cinco concejales.

De ahí, si se añadieran los tres de Ciudadanos, serían en total ocho -ERC y BComú (partido de Ada Colau) vencieron con 10-, aunque hacer conjeturas de estas características siempre suelen ser muy difíciles de hacer porque entran en juego diversos factores que pueden impedir que la coalición de los tres espacios políticos (PP, Cs y BCN pel Canvi) alcancen esa fuerza municipal. En todo caso, la mayoría absoluta está situada en 21 ediles y, con un PSC al alza con Jaume Collboni a la cabeza, podrían rondar los concejales suficientes para formar un gobierno netamente constitucionalista. Ahora mismo, la alcaldesa es Colau con un ejecutivo integrado por BComú y PSC (suman 18 concejales).

En este caso, también cabe decir que tendrá mucha influencia el futuro de Colau: si cumple su promesa y renuncia a un tercer mandato, Collboni y el PSC tendrá el camino mucho más allanado para tratar de recuperar la alcaldía de Barcelona.