¿Cuál es el sueldo mínimo para vivir en Barcelona?

El AMB elabora cada año su informe sobre el salario de referencia para la capital catalana

Vista aérea de Barcelona
Vista aérea de Barcelona FOTO: Albert Gea REUTERS

Como cada año, el Área Metropolitana de Barcelona (AMB) ha elaborado su informe sobre el salario de referencia de vivir en la capital catalana y sus alrededores. En apenas cinco años, el coste ha subido un 28,3%. Así, mientras para vivir en la Barcelona de Ada Colau fue necesario ganar 1.435 euros al mes en 2021, mientras que en el área metropolitana esta cifra se situó en los 1.345 euros, casi un 2% más que el año anterior.

El AMB calcula el salario de vida con el objetivo de determinar la remuneración suficiente para que una persona que trabaje y su familia puedan vivir dignamente, y los cálculos se han efectuado por tres ámbitos territoriales: el conjunto del área metropolitana, el área metropolitana excluyendo la capital y Barcelona ciudad.

Para el conjunto de hogares metropolitanos, los gastos relacionados con el alquiler o la hipoteca suponen el 36% del total del presupuesto de necesidades básicas, dos puntos porcentuales más que en 2020. El total de gastos asociados al hogar sube hasta el 45% si se añaden los suministros (agua, luz, gas y teléfono), el presupuesto para la compra de alimentos y bebidas se mantiene en el 20% y el destinado a los gastos extraordinarios (como mejoras en el interior de la vivienda o compra de electrodomésticos) se pondera en el 15%. Por otra parte, el estudio indica además que en 2021 se produjo un descenso del presupuesto invertido en educación, que se situó en el 4%.

En cuanto a tipo de hogares, el salario de referencia más elevado corresponde a aquellos en los que vive una persona sola con hijos (2.220, 85 euros), mientras que el menos cuantioso es el de las viviendas en las que residen tres adultos sin niños (834,16). En el caso de una pareja sin hijos, este salario es de 1.054,78 euros; si es una pareja con un hijo, de 1.297,46 y, si es una pareja con dos hijos o más, 1.547,25. Y si son tres adultos con hijos, 1.131,25.

“El coste de la vida en este territorio es más elevado que en otros lugares del Estado, de manera que se necesitarían retribuciones más altas para que éstas sean justas, para que las personas trabajadoras y sus familias puedan vivir dignamente”, tal y como pone de relieve Montserrat Ballarín, vicepresidenta del Área Metropolitana de Desarrollo Social y Económico.

Este estudio, que el AMB elabora desde 2016, recurre al dato del salario de referencia, que determina la remuneración suficiente para poder vivir en condiciones, para visibilizar a “aquellas personas que, pese a tener trabajo, no tienen ingresos suficientes para mantener a su núcleo familiar. Son los llamados trabajadores pobres”, comenta al respecto Ballarín. Así pues, como apunta Ballarin, a tenor de estos datos, “el salario mínimo es clarísimamente insuficiente en el AMB, donde el coste de la vida es más elevado, de manera que deberían fijarse retribuciones más altas”.

Este año, además, se ha comparado el salario de referencia metropolitano con el Ingreso Mínimo Vital (IMV) y los resultados han mostrado que este último se sitúa a una distancia considerable tanto del salario de referencia como del presupuesto de necesidades básicas. Por ejemplo, mientras que el salario de referencia para una pareja con un hijo es de 1.297 euros, el Ingreso Mínimo Vital está cerca de los 430 euros.

El coste de la vida en la capital catalana sigue siendo sustancialmente más elevado que en las ciudades colindantes, aunque el progresivo e ininterrumpido aumento del precio de la vivienda se está notando también en urbes como Hospitalet, Badalona, Sant Joan Despí o muchos otros municipios del área metropolitana. Prueba de ello es que la brecha entre lo que cuesta vivir en la capital y en el resto de ciudades y pueblos de la gran Barcelona ha disminuido en el último año. No porque vivir en Barcelona sea más barato, sino porque hacerlo en el resto es más caro. Según cálculos de la AMB en 2020 vivir en la capital requería del 12% más de sueldo que en el resto de ciudades de la conurbación, mientras que un año después dicha diferencia se ha reducido al 10,2% y requiere un salario mínimo de 1.302,5 euros brutos al mes. Y es que el porcentaje del presupuesto que las familias dedican más allá de Barcelona a pagar hipoteca o alquiler ha ganado peso: hace un año se comía el 43% del sueldo y ahora se come el 44%.