"Normalización"

Alarma por el abandono escolar en Cataluña: 100.000 jóvenes en 2021

La Fundación Bofill denuncia que la tasa catalana (16,9%) es casi siete puntos superior a la media europea

Murcia, en el podio de abandono escolar temprano
Cataluña, en el podio de abandono escolar tempranolarazonfreemarker.core.DefaultToExpression$EmptyStringAndSequenceAndHash@54c2060e

La Fundación Bofill denunció ayer que el abandono escolar en Cataluña está estancado en unos niveles que «no se pueden normalizar». En este sentido, recuerda que el pasado año 97.000 jóvenes catalanes de entre 18 y 24 años no tenían ninguna titulación más allá de la ESO ni estaban estudiando. Además, la tasa es el doble entre los jóvenes de origen migrante o de familias con bajo nivel de estudios con respecto al resto de estudiantes. La entidad reclama impulsar un plan de choque contra el abandono escolar que permita en el plazo de una legislatura «situar a Cataluña por debajo del objetivo europeo del 10%».

Según la entidad, Cataluña ha reducido progresivamente las cifras de abandono educativo prematuro en los últimos 20 años, pero, sin embargo, continúa al frente de Europa en cuanto a jóvenes poco cualificados y sin estudios postobligatorios. Concretamente, se sitúa en un 16,9%, por encima de la de España (13,9%) así como la de la media europea (9,7% en 2021). Por todo ello, la fundación alerta de que si no se toman medidas existe el riesgo de cronificar y normalizar estos altos niveles de abandono escolar prematuro, pero también cree que en Cataluña hay un consenso social y político muy amplio en torno a la necesidad reducirlo. «Evitar la ruptura de las trayectorias educativas de estos jóvenes debe convertirse en una política de equidad y de igualdad de primer orden. El objetivo es que en un plazo de cuatro años se reduzca a la mitad el abandono entre jóvenes inmigrantes o procedentes de familias con bajo nivel de estudios (de un 30 a un 15%)» añade.

La entidad hace un llamamiento a actuar y, por eso, ha impulsado un manifiesto abierto a firmas de entidades y personas a título individual, y ha trabajado durante los últimos meses un movimiento amplio a través de una plataforma de retos y soluciones donde existen más de 250 personas de entidades, ayuntamientos y organizaciones de todo el país en la lucha contra el abandono escolar.

Plan de choque

El plan de choque de la fundación articula una serie de recursos y medidas para prevenir, intervenir y compensar la ruptura con los estudios, que implican a la Conselleria de Educación de la Generalitat, el mundo local, escuelas e institutos.

La entidad ha realizado una serie de propuestas que se articulan en cuatro grandes ejes: más herramientas para identificar y hacer seguimiento del alumnado en riesgo de abandono y evitar que dejen los estudios prematuramente; la ampliación de la cobertura de ayudas y becas al alumnado para evitar que la falta de recursos sea una barrera; más y mejores recursos de orientación, apoyo y mentoría del alumnado para evitar que abandonen, y más planificación y ampliación de la oferta de educación postobligatoria para que todos los jóvenes puedan continuar sus estudios.

La Fundación Bofill también considera «imprescindibles» la ampliación de la escolarización 0-3, las transformaciones de la estructura y la arquitectura de la educación postobligatoria y la continuidad educativa de todo el alumnado, la mejora de la formación inicial y permanente del profesorado en orientación y mejorar también la atención a la diversidad.

La fundación señala que las consecuencias de abandonar el sistema son muy negativas ya que los jóvenes que no se gradúan en ESO o no continúan estudios sufren el doble de paro, tienen cuatro veces más posibilidades de acabar haciendo un trabajo manual no cualificado o uno de cada tres que abandonan prematuramente tienen dificultades para pagar la vivienda.