Sociedad

El nuevo dinosaurio español que podría cambiar lo que sabemos sobre los dinosaurios de “pico de pato”

El portellasaurio es un nuevo dinosaurio de pico de pato ibérico que parece estar más emparentado con especies de otros continentes

GRAF5849. PORTELL (CASTELLÓN), 07/07/2021.- Recreación del nuevo dinosaurio, parecido a un "iguanodon" (iguana gigante), a partir de los restos fósiles que se han encontrado en uno de los yacimientos de Portell, en Castellón. Vivió en la península Ibérica "poco después" del Jurásico, hace unos 130 millones de años, y los restos fósiles de un dinosaurio encontrados en este yacimiento han revelado que se trata de una especie hasta ahora desconocida. EFE/PLOS ONE/Andrés Santos-Cubedo ***SÓLO USO EDITORIAL, PERMITIDO SU USO SÓLO EN RELACIÓN A LA INFORMACIÓN QUE APARECE EN EL PIE DE FOTO, CRÉDITO OBLIGATORIO***
GRAF5849. PORTELL (CASTELLÓN), 07/07/2021.- Recreación del nuevo dinosaurio, parecido a un "iguanodon" (iguana gigante), a partir de los restos fósiles que se han encontrado en uno de los yacimientos de Portell, en Castellón. Vivió en la península Ibérica "poco después" del Jurásico, hace unos 130 millones de años, y los restos fósiles de un dinosaurio encontrados en este yacimiento han revelado que se trata de una especie hasta ahora desconocida. EFE/PLOS ONE/Andrés Santos-Cubedo ***SÓLO USO EDITORIAL, PERMITIDO SU USO SÓLO EN RELACIÓN A LA INFORMACIÓN QUE APARECE EN EL PIE DE FOTO, CRÉDITO OBLIGATORIO*** PLOS ONE/Andrés Santos-CubedoPLOS ONE/EFE

En los últimos años Valencia ha visto multiplicado su valor paleontológico. Algunos de sus yacimientos han dado a luz hallazgos como los del sonado morrelladón de 6 metros o el losillasaurio de, al menos, 15 metros de longitud. Y, por supuesto, no están solos, junto con ellos se han encontrado restos de todo tipo de dinosaurios y animales pretéritos, de hecho, a partir de estos datos se puede deducir que la península era tierra de hadrosaurios. El nombre de España viene del fenicio “i-sch phannim” por considerarnos territorio de conejos, pero si hubieran llegado unos cuantos de decenas de millones de años antes es posible que aquellos conejos hubieran sido sustituidos por esos animales a los que popularmente nos referimos como dinosaurios de pico de pato.

Un nuevo descubrimiento realizado en la Formación Mirabell de Portell, en Castellón, ha encontrado, precisamente, una nueva especie de dinosaurio que ha sido llamada Portellasaurus sosbaynati. Se trata de un hadrosaurio más, pero diferente. A pesar de que los estudios son recientes hay más bien poca duda acerca de estos restos, haciendo de ellos los primeros encontrados de esta especie en cuestión (o al menos los primeros correctamente definidos). Este concepto suele recibir el nombre de “holotipo” y, a partir de ellos se puede ampliar bastante lo que sabemos sobre la evolución de determinadas especies y su parentesco. En este caso, el portellasaurio parece que podría ser determinante para entender la evolución de los iguanodóntidos, una de las principales familias de dinosaurios, dentro de los cuales están los famosos hadrosaurios.

¿Cómo podemos saberlo?

Es curioso ver la seguridad con la que habla muchas veces la paleontología a pesar de la poca información con la que cuentan. Sin embargo, es una seguridad perfectamente fundada en datos que, al contrario de lo que parece, son mucho más abundantes y finos de lo que solemos pensar. Por ejemplo, en el caso del portellasaurio, por ahora no parece haber demasiada discordia: todo apunta a que se trata de una nueva especie y no de restos atípicos de otra especie perfectamente conocida.

El ejemplar tomado para esta identificación es el MQ98-II-1, el cual se trataba, en realidad, de un cráneo relativamente completo, sobre todo en cuanto a lo que su arco dental se refiere. El animal, en vida, habría medido unos 6 u 8 metros de longitud. No fue difícil deducir que se trataba de algún tipo de hadrosaurio, concretamente de los llamados styracosterna. En cuanto a la época, a juzgar por los estratos en los que han sido encontrado estos restos, parece que pertenecía al final del periodo cretácico. Claro que, como estábamos diciendo antes, estos huesos no se quedaron como un styracosterna más. Hubo algo que hizo que los expertos se maravillaran al verlo.

La clave para esta clasificación se fundamentó, sobre todo, en una serie de elementos craneales que podemos considerar autoapomorfías, esto es: rasgos exclusivos de una especie que, por lo tanto, nos ayuda a crear arboles genealógicos y establecer el parentesco entre animales. Entre estas peculiaridades exclusivas están la ausencia de un bulto a lo largo de su vientre, así como la existencia de una cavidad profunda en la mitad de la superficie mandibular. Esta combinación hace de los restos encontrados algo único (al menos hasta donde sabemos)

Menos español de lo que parece

Claro que aquí no se acaba el trabajo, pues a pesar haberse identificado como una especie diferente, ahora toca una prueba igual de dura: determinar el parentesco existente entre esta especie y otras conocidas. Al analizar sus rasgos los expertos se llevaron una sorpresa, y es que el portellasaurio parece estar más relacionado con especies exóticas como el ouranosaurio y el bolong los cuales han sido encontrados mayormente en África y Asia. Las especies peninsulares parecen, extrañamente, menos relacionadas con el portellasaurio, especies de hadrosauriformes como los iguanodontes (bernissarteinsis o galvensis) o el Proa valderinnos semejan estar remotamente emparentados con el nuevo holotipo.

De este modo, lo que el estudio plantea es redefinir algunas de las ramas de los clados implicados. Es más, de estas apreciaciones ha sido desarrollado una nueva aproximación filogenética acerca de la evolución de los hadrosauriformes. Esto puede tener implicaciones mayores de lo que suponemos a la hora de comprender el origen de buena parte de los hadrosauriformes. Todo ello a pesar de que el origen del detalle ha sido nacional, entre las arcillas de una de sus subcuencas de la Formación Margas de Mirambell.

No sería extraño que siguiéramos escuchando noticias de este nuevo dinosaurio ibérico durante los próximos meses. Solo el tiempo nos dirá si las hipótesis planteadas por este estudio acerca del árbol genealógico de los hadrosauriformes (especialmente las hipótesis más parsimoniosas) tienen la validez que requieren para tomar cuerpo como conocimiento científico.

QUE NO TE LA CUELEN:

  • No hemos de confundir hadrosauriformes con hadrosaurios. Según el propio artículo podemos ver que dentro de los Styracosterna están los hadrosauriformes que engloban a los Hadrosaurioidea, incluyendo a su vez a los Hadrosauromorpha y finalmente a los Hadrosauridae.

REFERENCIAS (MLA):