Una tormenta geomagnética solar se dirige a la tierra amenazando las comunicaciones

Es posible que en los próximos días se hagan visibles auroras en lugares tan inusuales como Australia, Escocia, el sur de Suecia o el norte de Estados Unidos

Tormentas solares
Tormentas solaresLa RazónLa Razón

El servicio meteorológico de Estados Unidos `NWS-NOAA´ ha alertado este lunes de una tormenta geomagnética que se dirige a la Tierra.

¿Qué es una tormenta geomagnética?

Una `tormenta geomagnética´ o `tormenta solar´ es una perturbación del campo magnético de la tierra que surge como consecuencia de una explosión en la superficie del Sol, que libera energía magnética que ha ido acumulando la atmósfera de la estrella.

Para poner el tamaño de estas explosiones en su justa perspectiva, es importante entender que una de ellas equivale a millones de bombas de hidrógeno detonando al mismo tiempo.

Las explosiones solares producen un incremento brusco de las partículas cargadas de energía que constantemente produce el Sol, y que viajan por el espacio a una velocidad de entre 300 y 1.000 kilómetros por segundo.

Tormenta solar - NASA - Archivo
Tormenta solar - NASA - Archivo FOTO: HO REUTERS

Este incremento brusco de partículas conforma -a su vez- una gran masa de plasma muy caliente e ionizado que viaja superpuesta al viento solar. Es lo que se conoce cómo `eyecciones de masa coronal´.

Xóchitl Blanco Cano, investigadora del Departamento de Ciencias Espaciales del Instituto de Geofísica de México lo explica así: “Pensemos que el viento solar (corriente de partículas emitidas por el Sol) es un río, y por encima de él se forma una burbuja de agua con propiedades diferentes, que sería el resultado de las explosiones”.

Si la Tierra está en la trayectoria de estas eyecciones de masa coronal, las partículas pueden tardar entre 15 y 72 horas en llegar a la superficie terrestre.

En condiciones normales, este `viento solar´ choca contra el campo electromagnético terrestre, que desviaría la energía electromagnética hacia los polos. Cuando este fenómeno se hace visible, es lo que conocemos como auroras boreales (hemisferio norte) y auroras australes (hemisferio sur).

Cuando estas radiaciones son especialmente fuertes, la magnetosfera no es capaz de desviar las radiaciones hacia los polos y el fenómeno se traslada hacia zonas más próximas al “paralelo 0º” o “ecuador”.

Es decir, qué es posible que en los próximos días puedan ser visibles auroras en lugares tan remotos como Australia, Escocia, el sur de Suecia o los estados del norte de Estados Unidos.

También Canadá disfruta de impresionantes auroras boreales
También Canadá disfruta de impresionantes auroras boreales

¿Cómo puede afectarnos?

Pero esta -quizás- es la consecuencia más benigna que podríamos ver en los próximos días. Una tormenta solar podría generar daños en la electrónica de las naves espaciales, sobrecargas en la red eléctrica (que podría provocar incendios en los transformadores), pérdida de la señal GPS, interferencias en las señales de radio, (...)

Todo ello podría a su vez generar dificultades para la navegación aérea, daños en el cableado terrestre y mala conectividad en los daños submarinos.

En otras circunstancias -si la tormenta solar fuera extrema- se podría quedar sin servicio toda la red de energía y comunicación; así cómo los cables submarinos. Pero las previsiones no apuntan a que algo así pueda suceder.

Y debemos agradecerlo, porque sería una catástrofe de primera magnitud para la que no estaríamos preparados.