Claves para aprovechar el verano para reducir el estrés que la pandemia ha generado en niños y adolescentes

Los psicólogos han detectado un incremento de situaciones de retrocesos de maduración y cognitivos

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Las restricciones sanitarias han reducido la interacción de jóvenes y adolescentes, provocando estados de ansiedadManuel BruqueEFE

La situación de pandemia, las consiguientes medidas de confinamiento y la reducción del contacto social entre niños y adolescentes ha generado picos de estrés entre esta población del 30 por ciento, según datos de diferentes centros hospitalarios, además de agudizar otros trastornos psicológicos entre la población infantil y juvenil.

Las vacaciones estivales, y la paulatina relajación de determinadas medidas de seguridad e higiene contra la covid-19, pueden permitir la mejora en la salud mental de la población más joven si hay una planificación y estrategia en su ayuda, según recomiendan las expertas en psicología infantil del Instituto Alcaraz, Sheila Alcaraz, especialmente cuando se trata de menores con diagnóstico como el TDAH o TEA.

“A lo largo de estos meses, se ha notado un incremento en los casos de estrés entre menores. Especialmente durante el tiempo de confinamiento más severo, por la reducción del contacto social y el aislamiento que ello ha generado. Es necesario que la sociedad en su conjunto acometa acciones concretas hacia la normalidad psicológica de los más jóvenes, con todas las garantías sanitarias y de precaución que sean necesarias, pero que les permita retornar a su propia normalidad antes del inicio del próximo curso escolar”, recomendó Alcaraz.

El Instituto Alcaraz ha detectado en estos meses un incremento de situaciones de retrocesos de maduración y cognitivos que, por ejemplo, se traduce en algunos casos en menos con menor control de esfínteres; o incremento de situaciones de autolesiones en adolescentes.

Socializar al máximo, con las medidas recomendadas por las autoridades sanitarias, y establecer rutinas necesarias para los más jóvenes es “una cuestión estratégica para nuestra sociedad, que debemos acometer los profesionales, los padres y madres, y las autoridades sanitarias para evitar otra pandemia en la salud mental entre los más jóvenes, especialmente de aquellos que ya tienen diagnosticados determinados trastornos”.

La experta en salud mental infantil considera que para ello “el verano es fundamental, es un cambio de rutina que los niños necesitan realmente, y más, después de este curso tan estresante. Mentalmente necesitan más que nunca un descanso. Es fundamental que los padres y madres colaboren en la generación de nuevas actividades – como los campus de verano -, un cambio de ambiente más allá del hogar familiar donde han pasado demasiado tiempo y nuevas vías de relación, tanto en familia como de manera autónoma”, comentó la experta en psicología infantil.

Prevención de la depresión

Alcaraz advirtió ante los síntomas de depresión por la situación de “nueva normalidad” mal gestionada ante determinados miedos o fobias que redunde en más estrés o situaciones de inseguridad. “Los padres y madres debemos hacer un doble ejercicio. Primero, atender a nuestro estado emocional, que es contagioso y se transmite también a nuestros hijos e hijas; y segundo, estar atento a los síntomas de depresión para evitar la distimia, una depresión continuada en el tiempo, mucho más difícil de tratar”.

La actividad al aire libre, la interacción con personas de su edad y espacios controlados de libertad son elementos básicos para recuperar un equilibrio emocional y preparar a los menores a la situación post-estival, donde las relaciones serán diferentes si, finalmente, se controla la situación de pandemia.

La codirectora de Instituto Alcaraz hizo hincapié en la necesidad de atender de manera continuada a los niños con algunos síndromes diagnosticados como el TDAH u otros. “Hace falta una continuidad, cierta perseverancia y ayuda profesional para recuperar la atención que, en estos últimos meses, no hayan podido tener por cuestiones de aislamiento o seguridad ante la Covid-19”.

Campus especializado TEA

Para atender necesidades concretas entre la población más vulnerable y ante los cambios generados por la pandemia y su afección psicológica, Instituto Alcaraz ha desarrollado una iniciativa pionera con la organización de un campus de verano enfocado, principalmente, a menores con trastorno de espectro autista (TEA), que permita generar un espacio para las padres y madres que trabajan y un programa de actividades lúdicas especialmente concebidas para estos niños y niñas.

El objetivo del campus, además de dar un respiro a las familias, es ofrecer una terapia personalizada, impartida por psicólogas y terapeutas ocupacionales, en la que se estimula a los niños y niñas en diferentes áreas relativa a su desarrollo cognitivo, el lenguaje, la motricidad fina o gruesa, la relajación o los sentidos, al mismo tiempo que se crean espacios de convivencia y socialización con otros menores de su edad.

El campus está organizado por grupos con un máximo cuatro niños cada uno, coordinados por una psicóloga o terapeuta ocupacional, además de dos profesionales que realizan las prácticas de su máster de especialización.