La dispersión de ayudas disponibles imposibilita su uso por emprendedores

Alicia Rubio, catedrática de Organización Empresarial, reconoce que ella misma estaba “desbordada” durante su estudio de las ayudas

Alicia Rubio (d), Catedrática de Organización Empresarial de la Universidad de Murcia, junto a Adela Valero, vicerrectora de Empleo y Programas Formativos de la Universitat de València, durante el foro organizado por Efe sobre "Emprendimiento y mujer".
Alicia Rubio (d), Catedrática de Organización Empresarial de la Universidad de Murcia, junto a Adela Valero, vicerrectora de Empleo y Programas Formativos de la Universitat de València, durante el foro organizado por Efe sobre "Emprendimiento y mujer". FOTO: Ana Escobar EFE

La actual dispersión y maraña administrativa en torno a las ayudas para emprender “hace imposible que un emprendedor sea capaz de conocerlas” todas y, por tanto hacer un buen uso de ellas, según ha dicho la catedrática de Organización Empresarial de la Universidad de Murcia, Alicia Rubio.

Rubio, que es responsable del estudio europeo GEM sobre mujer y emprendimiento, ha explicado que también han analizado el ecosistema de emprendimiento y cuántas ayudas puede visualizar un emprendedor”, y se ha llegado a la conclusión de que es “imposible” que pueda ser completamente conocido.

La experta, que ha participado en el foro “Mujer y emprendimiento”, organizado por la Agencia EFE y celebrado en la sede de Adeit, Fundación Universidad-Empresa, ha explicado que “ahora mismo son cinco los ministerios” con muchísimas ayudas de este tipo, pero hay que ir también a instituciones como INJUVE o el INSS.

A nivel regional tienes otro mapa con un montón de organismos (oficinas de desarrollo regional, agentes de desarrollo local...), de tal forma que es imprescindible ordenar esa oferta y unificarla porque actualmente es imposible que un emprendedor sea capaz de ver lo que hay”.

Ha añadido que durante ese estudio ella misma “estaba desbordada por la cantidad de instrumentos que había”, si bien iniciativas privadas de apoyo al emprendimiento “hay poquísimas”, entre las que ha destacado las realizadas por empresas como Telefónica, Banco Santander o el proyecto de Coca-Cola Gira Mujeres para el emprendimiento femenino.

Una de las ganadoras de este proyecto en su última edición, la emprendedora valenciana Helga Figueroa, ha resaltado durante el foro que muchas veces las mujeres “emprendemos por necesidad, por autoempleo”, y sí ha apreciado dificultades a la hora de formarse y de encontrar recursos.

Figueroa ha contado que, en su caso particular, se ha sentido muy apoyada por varios proyectos de emprendimiento del Ayuntamiento de València, como Espai Lidera o Valencia Activa, que “están siendo de mucha ayuda para muchas compañeras”, aunque es verdad que “en las formaciones yo veía siempre más hombres que mujeres”.

Ha destacado además que hay poco programas de ayuda impulsados por la iniciativa privada, si bien el principal problema es que “hay muchas personas que no conocen estos proyectos, no conocen esas iniciativas y no son capaces de acceder a ellas”.

En su caso resalta que ha participado tres veces en el programa GIRA Mujeres porque “me ayuda a focalizar y a desarrollar un negocio que sea sostenible”, algo necesario en cualquier proyecto emprendedor sea del tipo que sea.

“Aunque solo pretendas abrir una tienda de ropa, también necesitas formarte, porque además de coser necesitas saber estrategias de negocio, financieras, de cómo comunicar o hacer unas cuentas para ver si es rentable o no tu negocio”, ha indicado.

Ha destacado también el papel de los mentores. “Tengo que dar muchas gracias a los que he tenido en Coca-Cola o en los distintos programas del Ayuntamiento de València porque nos han ayudado muchísimo haciéndonos preguntas”, ya que la función de un buen mentor “no es decirte lo que tienes que hacer sino cuestionarte lo que estás haciendo” y “darte pistas para que vayas dando los pasos necesarios”.

Por su parte, la concejala de Emprendimiento e Innovación Económica del Ayuntamiento de València, Pilar Bernabé, ha afirmado que esa es “la clave del acompañamiento en el emprendimiento”.

Un acompañamiento que ha ido mejorando con los años, ya que al principio el punto de información al emprendedor era una ventanilla donde te decían “esto es lo que hay y puedes pedir esta ayuda” y al final, “si tenías mucha suerte, te tocaban 3.000 euros de subvención, y con eso apáñate”.

En su opinión, es fundamental que ese acompañamiento no solo exista al principio de un proyecto emprendedor, sino que debe ser permanente, como la formación.

Figueroa ha dicho también que “lo bueno que tienen estos proyectos es que nunca me han puesto una barrera a la hora de participar”, si bien hay “compañeras que no tienen esa misma inquietud a la hora de formarse, a las que les cuesta muchísimo localizar esa ayuda porque se piensan que no tienen acceso a ella por no tener estudios”.

En la misma línea, la vicerrectora de Empleo de la Universitat Valencia, Adela Valero, ha resaltado que la mentorización, el seguimiento y el acompañamiento son vitales, algo que desde la institución académica complementan con la visibilización de referentes en el caso del emprendimiento femenino.

Valero ha afirmado que ese asesoramiento debe ser personalizado “porque no todo el mundo está en la misma situación” y ha indicado que la Universitat cuenta con un programa con mentores de organizaciones públicas, privadas o instituciones que “hace un seguimiento personalizado a lo largo de un año para ayudar a mejorar el proyecto”.