El Plan Hidrológico Nacional que olvida a los regantes

El Ministerio tiene dos tercios de las obras de modernización de la Acequia Real del Júcar sin ejecutar

Varios agricultores en la huerta valenciana en Alboraia (Valencia)
Varios agricultores en la huerta valenciana en Alboraia (Valencia) FOTO: Ana Escobar EFE

Revisar el Plan Hidrológico Nacional (PHN) sin contar con los primeros interesados en saber cómo va a ser la planificación del uso del agua. Así se ha redactado el PHN que ha presentado el Ministerio de Transición Ecológica.

Los regantes se han encontrado con un documento en el que no se les ha pedido opinión. El presidente de la Federación de Comunidades de Regantes de la Comunitat Valenciana (Fecoreva), Salvador Marín, lamenta que no se haya contado con sus demandas para elaborar el PHN y confirma su adhesión a la manifestación anunciada por la Federación Nacional de Regantes (Fenacore).

Los regantes de toda España han anunciado movilizaciones contra el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico a no ser que se produzca un «cambio radical en la planificación hidrológica». Denuncian que tal y como está concebida ahora mismo plantea la amenaza de no tener suficiente agua para regar durante los próximos años.

Fenacore reprocha al Gobierno que sólo haya ejecutado dos de cada diez euros de la inversión prevista en los anteriores planes hidrológicos. Aseguran que este agujero en la inversión es la causa principal de que casi un millón de hectáreas continúen pendientes de modernizar y de que un porcentaje elevado de las obras de regulación y de infraestructuras hidráulicas de interés general no se hayan realizado, pese a recogerse en los sucesivos planes y resultar determinantes para mitigar los impactos del cambio climático, como las inundaciones y las sequías, que cada vez son más frecuentes.

En el caso de la Comunitat Valenciana, Marín pone como ejemplo el retraso en la modernización de la Acequia Real del Júcar. Solo hay un tercio de las obras ejecutar y en el canal Júcar- Turia queda un 20 por ciento sin modernizar.

El estado de las obras es aún más preocupante si se tiene en cuenta que en el PHN se reducen las asignaciones. «Se han escuchado solo las demandas de los ecologistas», denuncia Marín sin tener en cuenta que no están acabadas las obras que permitirían gastar menos agua en el regadío.

La nueva planificación hidrológica se aprobará previsiblemente en primavera después de revisar el plazo de alegaciones que termina el próximo 23 de diciembre.

Desde Fenacore señalan que en los 25 Planes Hidrológicos revisados en el segundo ciclo (2015-2021) se incluían 11.224 medidas y una inversión prevista de más de 22.000 millones de euros. Sin embargo, según los últimos datos disponibles, hasta diciembre de 2018 únicamente se habían finalizado el siete por ciento de las medidas, con una inversión ejecutada de 3.650 millones de euros, aproximadamente el 16 por ciento, cuando el periodo transcurrido superaba el ecuador temporal del plan.

El Tajo- Segura

Sobre los regantes de Alicante planea también la amenaza del Tajo- Segura. El objetivo del Ministerio de Transición Ecológica es una reducción progresiva de los caudales de esta transferencia que serán sustituidos por agua de desalada o depurada. Sin embargo, los regantes afirman que el precio de este agua es demasiado elevado.

Marín asegura que los regantes se reunieron con el presidente de la Generalitat, Ximo Puig, quien se comprometió a solucionar este problema. A finales del mes de diciembre anunció que presentarían alegaciones a los planes de cuenca del Tajo, el Júcar y el Segura para el periodo 2022-2027 para defender los intereses de la Comunitat Valenciana.

Puig aseguró que “los cálculos empleados para determinar el caudal ecológico del Tajo no responden a criterios suficientemente rigurosos, razón por la cual en las alegaciones se reclama que se realicen los estudios actualizados necesarios.