Inmersión lingüística

“Yo soy de Madrid y no conozco el valenciano”, una funcionaria de Alicante se niega a atender a otra en su idioma

“O me hablas en castellano o no podemos hablar, así de claro”

El suceso ha sido denunciado por la Plataforma Per la Llengua
El suceso ha sido denunciado por la Plataforma Per la Llengualarazon

“O me hablas en castellano o no te atiendo” han sido las palabras que una funcionaria de la Diputación de Alicante le respondió a una trabajadora de un ayuntamiento de la comarca de la Marina Alta por haberse expresado en valenciano en una conversación telefónica. La empleada del consistorio asegura que no es la primera vez que sufre discriminaciones lingüísticas en sus comunicaciones con la Diputación.

Según publica el periódico LaMarinaalta.com, La empleada del ayuntamiento telefoneó a la Oficina Provincial de Fondos Europeos para gestionar unas subvenciones. “En la Diputación de Alicante no es obligatorio hablar en valenciano”, “O me hablas en castellano o no podemos hablar, así de claro” y “Yo soy de Madrid y no conozco el valenciano” fueron algunas de las respuestas de la funcionaria de la Diputación a la petición de la trabajadora del ayuntamiento de poderse expresar en valenciano: “No es obligatorio que tú me hables en valenciano, por desgracia, pero sí que me atiendas, que yo te pueda hablar en valenciano”. La funcionaria cerró la conversación advirtiendo que “a la próxima vez no te podremos atender”.

Según explican desde la Plataforma de la Llengua no era la primera vez que se comunicaba por teléfono con la Diputación de Alicante. En otras ocasiones ya la habían discriminado para dirigirse en valenciano, pero finalmente habían accedido a la posibilidad que se pudiera expresar en su lengua materna. Esta vez, cansada de las continuadas discriminaciones, decidió grabar la conversación en dos audios, a los cuales la ONG del valenciano ha tenido acceso.

El alcalde de la localidad de la Marina Alta califica los hechos como “una situación propia de tiempos pasados” en una queja formal que ha elevado al presidente de la Diputación de Alicante, Carlos Mazón.