Concurso

Un pastelero de Redován disputa este sábado la final del Mundial de Panettone en Milán

El tradicional pan con jamón y tomate inspirará otro de los panettones

Elaboración del panettone tradicional italiano
Elaboración del panettone tradicional italianolarazon

El pastelero de Redován (Alicante) José Manuel Marcos Candela disputará este sábado en Milán la final del I Campeonato del Mundo de Panettone por equipos, cita en el que representará a España frente a una decena de equipos procedentes de Italia, Argentina, Estados Unidos y Japón, entre otros.

Según el Gremio de Pastelería de Barcelona, Marcos Candela regenta la pastelería Crujiente de Redován, y en el equipo que disputará la final estará también formado por Ton Cortés de Cloudstreet Bakery (Barcelona) y Rafa Aguilera de Cal Jan (Torredembarra) en la tripleta titular.

Cortés y Aguilera se proclamaron ganadores del concurso Mejor Panettone Artesano de España en 2020 y 2021, respectivamente, y Candela es un pastelero de éxito con experiencia en concursos internacionales, que se proclamó subcampeón del mundo de heladería en 2018.

El equipo, que se ha entrenado durante las últimas semanas en la Escuela de Pastelería del Gremio de Barcelona, también cuenta con la colaboración como suplentes de otros grandes profesionales del panettone: Alfonso Quintero (Sevilla, Mejor Panettone Ibérico 2022); Daniel Jordà (Barcelona, Mejor Panettone de España 2022) y Miquel Saborit (que elabora panettones desde 2010 con marca propia).

Además, el conjunto español tiene como coach al profesor de la Escuela de Pastelería del Gremio de Barcelona José Romero, reconocido experto y organizador del Concurso Mejor Panettone Artesano de España.

Los equipos participantes tendrán que elaborar un panettone clásico italiano (de fruta confitada), otro de chocolate y un tercero salado e innovador, modalidad en la que el del equipo español se inspirará en el popular pan con tomate y jamón.

José Manuel Marcos Candela era mecánico de mantenimiento y soldador hasta que un día se enamoró de la pastelería. Con espíritu autodidacta y una enorme vocación emprendedora, pronto abrió su propio negocio, pero lo tuvo que acabar cerrando aunque en el 2009 volvió a poner en marcha un proyecto que esta vez sí que acabaría en éxito: Crujiente Petits Plaisirs, en Redován (Alicante), una pastelería creativa que lo ha convertido en un referente en la zona.