La OTAN denuncia ciberataques contra hospitales y avisa de que responderá con todos sus medios

Asegura que estas actividades son “deplorables y ponen en peligro la vida de nuestros ciudadanos"

Una enfermera del Hospital "Gómez Ulla" trabaja en su ordenadorJesús Gómez Feria

Durante la pandemia del coronavirus se ha registrado un aumento de los ciberataques contra hospitales y centros sanitarios de numerosos países, incluida España. En ellos, los delincuentes buscaban, además de robar datos, cobrar un rescate después de bloquear sus ordenadores. Por ello, la OTAN ha denunciado y condenado hoy esas actividades cibernéticas “desestabilizadoras y maliciosas dirigidas contra aquellos cuyo trabajo es crítico para la respuesta contra la pandemia, incluidos los servicios de salud, hospitales e institutos de investigación”. Y, al mismo tiempo, avisa a los ciberdelincuentes: “Estamos decididos a emplear todas nuestras capacidades” para hacerle frente.

Así se desprende de un comunicado de la Alianza Atlántica, en el que recuerdan que “estas actividades y ataques deplorables ponen en peligro la vida de nuestros ciudadanos en un momento en que estos sectores críticos son más necesarios, y ponen en peligro nuestra capacidad de superar la pandemia lo más rápido posible”.

La organización que dirige el noruego Jens Stoltenberg se solidariza con aquellos países que han sido afectados por actividades cibernéticas maliciosas y deja claro que “estamos listos para ayudar a los aliados, incluso al continuar compartiendo información, mientras responden a incidentes cibernéticos que afectan los servicios esenciales”. Según recuerda la Alianza, tal y como se estableció en la Cumbre de 2018 en Bruselas, la “defensa cibernética es parte de la tarea central de la OTAN de defensa colectiva”. Por ello, hace hincapié en que, “reafirmando el mandato defensivo de la OTAN, estamos decididos a emplear toda la gama de capacidades, incluidas las cibernéticas, para disuadir, defender y contrarrestar todo el espectro de ciberamenazas”. Eso sí, recuerda también que los aliados tienen la obligación de proteger sus infraestructuras críticas, construir resiliencia y reforzar las defensas cibernéticas.

La Alianza asegura que “continuará adaptándose al panorama de amenazas cibernéticas en evolución, que se ve afectado por actores estatales y no estatales, incluidos los patrocinados por un estado”. Y, al mismo tiempo, la OTAN aprovecha para recordar que el derecho internacional se aplica en el ciberespacio y “debe ser respetado”. “Todos los estados tienen un papel importante que desempeñar en la promoción y el cumplimiento de las normas de comportamiento responsable y en la lucha contra las actividades cibernéticas desestabilizadoras y maliciosas”.

Además de este apoyo a los aliados en la lucha contra los ciberataques a infraestructuras críticas, la OTAN destaca que los países miembros y los socios de la Alianza se han apoyado mutuamente -y siguen haciéndolo- para hacer frente al coronavirus, entre otros con el suministro de material sanitario o el despliegue de personal médico. De hecho, a finales de marzo España solicitó ayuda a la Alianza a través del Centro Euroatlántico de Coordinación de Respuesta de Desastres (EADRCC, por sus siglas en inglés) y varios países respondieron enviando ayuda a nuestro país. Dicha solicitud estuvo activa un mes hasta que se superó “la situación más exigente”.