De princesas a heroínas, así ha sido la transformación de Disney

La mayoría de las protagonistas ya no esperan a un príncipe azul sino que son mujeres independientes que transmiten valores muy necesarios para los más pequeños.

Las princesas Disney han marcado la infancia de niños y han supuesto un gran impacto cultural para la sociedad. Walt Disney nació creando princesas que reflejaban el amor idílico y verdadero. Pero ahora ha experimentado un cambio y ya contamos con princesas que se consolidan como una forma de reinvindicar aspectos sociales que generan constantes debates. Además, las películas Disney han generado eternas discusiones sobre de qué manera influye sobre las niñas y los niños la forma en la que se representa a estos personajes infantiles.

Y es que se ha acusado mucho a estas obras cinematográfica de presentar estereotipos sexistas mediante princesas que tienen similitudes parecidas entre ellas y en las que la mujer se representa de manera anticuada. La mayoría de ellas, buscan a su príncipe azul, tienen la capacidad de comunicarse con los animales y poseen una gran belleza interior y exterior. De hecho en algunas de las películas como Blancanieves se puede observar como a las princesas se les piropea por su cualidades físicas, se refieren a lo bellas que son, mientras que a los príncipes se les halaga por sus habilidades.

Por suerte, el modelo femenino de las princesas Disney ha ido evolucionando con el tiempo adaptándose a una sociedad que huye de las actitudes machistas y los prejuicios sexistas. Hoy en día, la mayoría de las protagonistas ya no son princesas que esperan a un príncipe azul sino mujeres independientes que transmiten valores necesarios para los más pequeños. Estas nuevas princesas evitan objetivizar a las mujeres y a asumir desde la infancia que son simplemente un objeto de deseo.

Mulan ya presentó un enfoque más feminista en la década de los 90, al ser un personaje femenino que actúa como un hombre, y Pocahontas se posicionó como una guerrera inconformista. Así, estas princesas comenzaron a cambiar el panorama de las princesas Disney y a crear una nueva tendencia, la de las princesas independientes y empoderadas

A ellas se suman otras princesas como Elsa, destinada a ser reina, pero que decide escapar de las imposiciones sociales o su hermana Anna que junto a Elsa están reescribiendo las reglas del género pues apuestan por el amor entre hermanas antes que por el amor romántico del príncipe azul. También, Vaiana que desobedece a su padre y huye de lo que se supone “que debe hacer” para enfrascarse en una aventura y salvar a su pueblo o Tiana que lo lo último que busca es el amor de cuento de hadas porque lo que realmente quiere es ser emprendedora.

Disney ha evolucionado y ahora crea referentes infantiles en vez de princesas pasivas que generaban un prototipo equivocado de la mujer. El canon clásico desarrollado por los estudios en sus primeros cuentos sigue transformándose de mujeres que necesitan a un hombre a heroínas poderosas que se valen por ellas mismas para conseguir todo lo que se proponga.