Cris Gabarrón: «Cela y Picasso tuvieron un encuentro de genios»

El presidente de la Fundación Gabarrón habla de una exposición en el Museo Casa Natal de Málaga que explora la relación artística del pintor y el escritor escritor

Posee una colección amplísima de la obra de Picasso y un vasto conocimiento de la historia del arte. Con Cris Gabarrón, presidente de la Fundación Gabarrón, hablamos de la obra del malagueño, protagonista de la exposición «Trozo de Piel» de Picasso y Cela en el Museo Casa Natal (Málaga) y que se puede ir a visitar hasta el 4 de octubre.

–¿Cómo y cuándo comenzó su familia a coleccionar obras de Picasso?

–Todo empezó con mi padre, que desde muy joven sentía una gran pasión por el arte. Ya desde niño, creaba con sus manos, moldeaba barro y pintaba, con lo que desde muy temprano empezó a vivir de lo que creaba, vendiendo sus obras. Fue en 1973, con 27 años, con 4 de sus 5 hijos nacidos, cuando compra una pequeña cerámica de Picasso, seducido por su belleza y magia, y, sin saberlo entonces, esta compra daría pie a esta interesante colección, que más adelante pasa a la Fundación Gabarrón. Evidentemente, el papel de las fundaciones que él impulsa junto a su familia es capital, ya que desde 1992, se completan las principales adquisiciones de obras y legados, conformándose otras siete colecciones.

–¿Qué fines tienen las fundaciones impulsadas por su padre y familia?

–Las Fundaciones desarrollan un completo proyecto cultural, artístico, educativo y de mecenazgo que busca crear conciencia a través de las artes, la educación y la cultura. Cristóbal Gabarrón se preocupaba por igual en la conservación del patrimonio cultural y natural, así como por las manifestaciones más primitivas del ser humano. En su época de madurez, Cristóbal Gabarrón dedica cada vez más tiempo y energía a la enseñanza de la creatividad a través del arte.

–Como gran artista que es su padre, ¿qué es lo que más admira de Picasso?

–Mi padre siempre nos ha hablado acerca la gran capacidad de Picasso de transformar el mundo que le rodea y de convertirlo en suyo de manera natural, simplificada y fresca.

–¿Normalmente, dónde se puede ver a esta colección tan especial?

–Desde la Fundación se trabaja en un calendario bianual de exposiciones para todas nuestras colecciones. Tanto en centros o espacios propios, como en otras fundaciones y museos, donde mostrar las piezas. Cada exposición que realizamos es diferente. En esta, el Museo Casa Natal Fundación Picasso de Málaga, quería relatar con rigor cómo fue el encuentro de Cela con Picasso y su relación humana en aquellas pasiones que compartían, hasta la muerte del pintor, así como el resultado de esa sorprendente colaboración con pinturas y escritos que realizaron ambos genios. Profundiza y analiza las conexiones humanas y creativas de ambos genios que han sido a su vez transmitidos gracias al seguimiento epistolar, realizado por sus respectivas mujeres: Charo Conde y Jaqueline Roque.

–¿Cuáles son sus piezas favoritas de la colección?

–Todas conforman, en su conjunto, un proyecto cultural y artístico singular. Por la parte de Picasso, quizás desde la afectividad, diría que la pequeña pieza de cerámica que adquirió mi padre en 1973 y dio lugar a esta colección. Por la parte de Cela, me fascinan las cuatro cartas desesperadas del 1 de agosto de 1958 que escribe a su mujer Charo Conde y dan inicio a esta increíble relación de amistad.

–¿Cuál es el secreto del éxito de la exposición?

–Pueden ser varios. Independiente de las obras, que son de una magnífica calidad, y de la parte epistolar que aflora y se descubre en cada exposición, está la profundización en la relación de dos titanes. También la excelente labor de cada comisario en dirigir, conceptualizar y exponer cada recorrido. El trabajo museístico desarrolla acciones colaterales en forma de guías, talleres infantiles, generales, conferencias, mesas redondas. Es un proyecto muy pensado, muy elaborado.

–Ha dicho que esta es una exposición que cuenta una historia, digna de llevar al cine ¿Están trabajando en el guión?

–El Proyecto Cela-Picasso se inició hace cuatro años bajo la responsabilidad y la dirección de la Fundación y consiste en un desarrollo muy amplio: desde exposiciones, encuentros con otros intelectuales, estudios sobre la creatividad, la investigación del arte como influencia en la sociedad y en los niños... Y, entre otros, llevar esta historia de dos mentes prodigiosas al lenguaje del cine. En todos los desarrollos se necesita contar con las personas idóneas y testar cada proyecto con la excelencia, tomando el tiempo que sea necesario. Evidentemente, es una exposición que cuenta una historia digna de llevar al cine. Una historia de profunda humanidad, de valores que ambos genios, el escritor-pintor y el pintor-escritor, derrochan y revelan. Primero la tenacidad de una idea: la de Cela de conocer a Picasso; segundo, la de liar al titán malagueño a que trabajara en un proyecto de arte y literatura: «Papeles de Son Armadans». Las artes de seducción de Cela ofreciéndole un número especial de la prestigiosa revista dedicado a Picasso ayudaron a ello. La excentricidad de Cela tras ser invitado a comer y rechazar las patatas que Jaqueline le ofrecía «si no se las daba Pablito a la boca». La prueba a la que Pablo tienta a Camilo a coger de una carpeta los dibujos que quiera mientras aquel se echaba la siesta… y tantos otros pequeños relatos que voy a dejar que ustedes descubran por sí mismos y les animo a desplazarse a Málaga a ver esta exposición.