Libros de la semana: El regreso de Ken Follett y Elena Ferrante

Michael J. Sandel también nos hace reflexionar con un ensayo sobre la desaparición del respeto mutuo en el espacio público

SEXO Y VIOLENCIA EN LA EDAD MEDIA DE KEN FOLLETT

Presenta la precuela de su novela más famosa, donde narra el florecimiento de la justicia pública que nació en la Edad Media
Vuelve Ken Follett con «Las tinieblas y el alba», precuela de la trilogía de Kingsbridge que tanto éxito obtuvo hace ya dos décadas. El autor describe esta anticipación histórica como «un épico viaje que termina donde“Los pilares de la tierra” comienza». Tras el éxito obtenido, Follet regresa al mundo literario donde consiguió fama mundial, el siglo X en el Reino Unido, centrado en otro tipo de construcción tan simbólica como la construcción de una catedral gótica, pero inmaterial: la del Derecho. No se podía haber dado la segunda, una catedral, que simboliza la espiritualidad, sin cambiar los límites del Derecho sobre las personas y la justicia, oponiéndose a los poderes de la nobleza que permitían la esclavitud, aceptaba la poligamia en el matrimonio y el poder de la nobleza y de la Iglesia Católica sobre sus siervos. Con una moderna apelación al poder de la mujer dentro de la institución reglada del matrimonio y la homosexualidad en los conventos de monjas y frailes.
Follett recurre a tres personajes marcados simbólicamente para protagonizar una historia sobre la vida cotidiana de nobles y plebeyos en Shiring, Priorato de King´s Bridge durante la Edad Oscura. Un joven constructor de navíos que inicia la construcción civil de edificios de piedra. Una noble normanda empeñada en defender un lugar igualitario en la institución matrimonial. Y un monje que quiere crear un scriptorium y una biblioteca.
Reglas caballerescas
Los tres simbolizan un cambio radical en el orden establecido por la nobleza y el clero. El tránsito del viejo orden de la Edad Oscura al florecimiento de una legalidad que daría lugar a la espiritualidad medieval, la importación del amor cortés del sur de Europa y las reglas caballerescas que impondrían el amor pasión en el siglo XII y XIII. Trata «Las tinieblas y el alba» de los fundamentos de la justicia pública que se impuso en los albores de la Edad Media contra la acción punitiva de los particulares y la venganza privada. Y lo hace entre lances de amor, intrigas familiares y venganzas. Esas batallas permitieron el establecimiento de una sociedad capaz de construir catedrales, castillos y fortificaciones. Follett es un admirable divulgador a la par que consumado narrador. Alterna voltaje sexual, violencia y la descripción de la vida en la Baja Edad Media. Follett, en fin, es el creador de la moderna novela histórica de la épica cotidiana basada en la cultura material.
Lluís FERNÁNDEZ

ELENA FERRANTE, ENTRE LA TELENOVELA Y LO SUBLIME

La autora vuelve a dar una prueba de su maestría narrativa en “La vida secreta de los adultos”

Cuando se publicó «La vida mentirosa de los adultos» en Italia se hicieron «vigilias de lectura» por todo el país. Tal fue la revolución, que Netflix ha comprado los derechos para su adaptación. El libro tiene los ingredientes para atrapar desde la primera página en tanto que arranca cuestionándose qué hace que una novela sea convincente, ya que la narradora no tiene demasiado claro si su experiencia puede tener interés para alguien. Y para agarrar al lector por las solapas, Ferrante utiliza su fórmula recurrente: que alguien tenga noticia de algo y eso sacuda su aletargada cotidianeidad hasta terminar reventando los corsés emocionales y sociales que la amordazaban.

En esta novela, una narradora, Giovanna, recuerda su juventud en una familia de clase media napolitana. Es una transición dolorosa de la niñez a la adolescencia en la Italia de los 90. Puede determinar el momento en el que su infancia idílica deriva en oscuridad. Es cuando su padre, un intelectual de izquierda a quien ella adora, la compara con la tía Vittoria, que es toda una incógnita y de la que nadie habla.

Fea y vulgar

Borrada incluso de los álbumes familiares, lo único que nuestra protagonista sabe de ella es que es fea, vulgar y que odia a la familia, sobre todo, al padre. Desde ese momento, cuenta la propia Giovanna, «Quedé a la deriva y sigo ahora a la deriva dentro de estas líneas que quieren darme una historia». Como otras narradoras de la vida cotidiana, la novelista italiana –sea quien sea, y a quien desde estas páginas no dedicaremos una sola línea en abundar sobre su identidad– tiene una capacidad de evocación magnética y torrencial. Así, propone tramas que fácilmente podrían –pero nunca lo hacen– caer en el melodrama: una adolescencia melancólica con su torpe despertar sexual, enredos de dinero y desclasamiento familiar, infidelidades...

De hecho, casi todas sus obras coquetean con las emociones fáciles y los aullidos afectados del melodrama... y cuando parece que puede rozar la telenovela, remonta. Una sinceridad feroz y una conciencia despiadada sobre las realidades sociales, económicas y de género atraviesan la escritura de Ferrante. Sus protagonistas, como ahora Giovanna, pueden mentir, traicionar, dañar y gritar como personajes de culebrón, pero siempre son sinceras consigo mismas.

Al final, nuestra protagonista entenderá, como lo entiende Ferrante, que la verdad y las mentira son complementarias... por eso inventó la humanidad el raro y difícil arte de ficcionar.

Ángeles LÓPEZ

¿QUÉ TIENE QUE VE RLA MERITOCRACIA CON EL COVID-19?

Michael J. Sandel presenta en su nuevo libro varios dilemas sobre la desaparición del bien común en nuestra sociedad
En «Filosofía pública», Sandel reflexionaba sobre dónde colocar el intelectualismo moral en torno a conocimientos y actuaciones de políticos que tienen profundas consecuencias en la ciudadanía. Y lo mismo pasa con «La tiranía del mérito» (traducción de Albino Santos), donde lo sustancioso son los dilemas que presenta el autor, esta vez en torno a la desaparición del bien común. Sandel empieza hablando de cómo el coronavirus se desató en un mundo que no estaba preparado para ello ni logística ni moralmente.
Décadas de desigualdad
Unas carencias que vincula con las «décadas de desigualdad en aumento y de resentimiento culturales», y un «ambiente de rencor y desconfianza partidistas», lo cual requeriría de «una solidaridad que muy pocas sociedades pueden recabar salvo en tiempos de guerra». Por ello merece la pena entender el pasado para enfrentarnos a la crisis de salud pública e intentar una renovación moral y política después de lo que observa: en las pasadas cuatro décadas se deshicieron los lazos sociales de respeto mutuo. El libro explica cómo ocurrió y propone caminos hacia una política del bien común. Y encuentra la manera: con casos reales, dejando claro que la igualdad de condiciones es escasa, son contados los espacios públicos que reúnen a las personas por encima de las diferencias de clase, raza y religión, y que la globalización ha traído desigualdades tan pronunciadas que nos han conducido a llevar estilos de vida separados por nuestra renta.
Toni MONTESINOS