¿Quién es Beeple, el “criptoartista” que ha vendido una obra virtual por 69 millones de dólares?

Mike Winkelmann, su nombre real, no ha fallado a su cita con el arte “cotidiano” y cada día desde 2007 ha creado una pieza diferente

"Kim Jong Jackson", de Beeple
"Kim Jong Jackson", de Beeple. Beeple

Beeple no se explaya con su descripción en redes: “Arte de mierda para tu cara”. Así de crudo se presenta el artista del momento en el mundo digital que llama a sus propias obras “basura”. El tipo que acaba de vender “Everydays: The First 5000 Days” en Christie’s por nada más y nada menos que 69,3 millones de dólares. Al cambio, casi 58 millones de euros. Un auténtico hito que hace saltar la banca del arte y quien sabe si se abre un nuevo paradigma.

Pero ¿quién es este señor que cotiza al alza? Primero, su nombre real: Mike Winkelmann. Es el nombre de registro de este diseñador gráfico de Charleston, EE UU, especializado en obras de arte digitales que incluyen cortometrajes, bucles infinitos y trabajos de realidad virtual/realidad aumentada.

“Después de comenzar a lanzar un conjunto de loops VJ de Creative Commons”, se presenta en su propia página web, ha trabajado con las imágenes de conciertos de Justin Bieber, One Direction, Katy Perry, Nicki Minaj, Eminem, Zedd, deadmau5... y la Superbowl, por supuesto. Vamos, un primer espada que salta al gran público gracias a la cifra de escándalo alcanzada hoy en subasta.

Beeple es uno de los mayores exponentes del movimiento “cotidiano” en gráficos 3D, donde ha estado creando una imagen todos los días desde 2007. Trece años de trabajo constante en el que cada jornada se subía a la red: “Sin perderme un solo día”, presume el creador.

Mike Winkelmann es el nombre real de Beeple
Mike Winkelmann es el nombre real de Beeple FOTO: . Beeple

El sello del artista puede resumirse en una combinación de la cultura pop, con la tecnología y el terror de un mundo postapocalíptico en el que tienen cabida desde Donald Trump y Biden hasta todo el universo Disney, eso sí, no tan dulce como lo imaginábamos. Un arte que ya tiene una legión de fans detrás. A los 1,9 millones de seguidores de Instagram hay que sumar los incondicionales que llegaron a pagar 3,5 millones de dólares en su primera gran subasta el pasado diciembre.

Es la demostración de que Beeple ya no es ese “rarito” que se sentía rechazado hace no mucho, como reconocía en una entrevista a “The New York Times”, sino el abanderado de una nueva tendencia en la que la creación digital y la sátira se unen con ese otro mundo incontrolable de las criptomonedas.