Literatura

Libros de la semana: del lado femenino de la Bauhaus al origen de la cartografía moderna

Entre las novedades de la semana también destacan la nueva novela autobiográfica de Monika Sznajderman y el asesino de mujeres imaginado por Michael Connelly

La Escuela de la Bauhaus
La Escuela de la Bauhaus FOTO: Archivo Archivo

“Los falsificadores de pimienta”: escapar de la muerte a través de una montaña de cadáveres

Monika Sznajderman reconstruye la memoria de su familia, casi exterminada durante el Holocausto, en esta obra dura y conmovedora
★★★★☆
Por Sagrario Fernández-Prieto
El deseo de reconstruir la historia familiar, que en algún momento puede asaltar a cualquier ser humano, cobra especial significado cuando se pertenece a una familia judía polaca que de-sapareció casi por completo durate el Holocausto. Las respuestas a las preguntas que nadie podrá responder deben suplirse repasando fotos y cartas, si se ha tenido la suerte de que alguien las rescatara de la Varsovia arrasada por los nazis.
Monika Sznajderman (Varsovia, 1959) es antropóloga cultural y ha sabido conciliar la investigación profesional con un equilibrado control de los sentimientos para rescatar del olvido a toda su familia, los polacos y los rusos. En vez de sentirse culpable por haber sobrevivido, su padre se alegró de haber superado de forma milagrosa un fusilamiento y salir arrastrándose por debajo de un montón de cadáveres. Aquel día fue el más solitario de su vida. Todos habían muerto: familia, amigos, vecinos... pero él tenía que vivir y encontrar la caja de las fotos familiares en las ruinas del sótano para un día formar una familia y ofrecerles esa caja o depositar ente sus manos la historia familiar, porque no sabemos quiénes somos hasta que no averiguamos de dónde venimos.

Recordar y olvidar

El mandamiento rabínico más característico es «¡Recuerda!», lo que supone una deuda permanente con lo ocurrido que la autora asume: «Por eso hurgo en el pasado y multiplico, hilvano, enhebro y cojo los puntos sueltos». Este libro nace de los silencios de su padre que, como muchos supervivientes del Holocausto, se negaba a hablar de aquello. Se apoya en el número de veces que la palabra «olvidar» aparece en el Libro Sagrado y afirma que nunca hay suficiente memoria para luchar contra los que trituran documentos. Sznajderman realiza un exhaustivo trabajo para averiguar la fecha de la muerte o el nacimiento de sus antepasados, porque tampoco quedaron cementerios y hay que relacionarlos con la fecha de una epidemia, el levantamiento de una muralla o el privilegio otorgado por un rey para que una ciudad expulsara a los judíos en el siglo XVIII. La autora lleva a cabo razonadas conjeturas, repasa archivos y visita campos de exterminio, incluso analiza la vegetación de determinadas zonas para extraer conclusiones a partir de la alimentación. Un trabajo que solo puede explicarse como una muestra de amor y lealtad al pasado.
▲ Lo mejor
Las numerosas fotos que incluye; con ellas se puede seguir la historia de esta familia y su época
▼ Lo peor
No hay nada mencionable en este exquisito y brillante trabajo de investigación

”Advertencia razonable”: los crímenes misóginos de un asesino en serie

Michael Connelly crea una lúcida trama que narra la existencia de una secta de impotentes que mata a mujeres según el ADN de cada una
★★★★★
Por Lluís Fernández
Las novelas de Michael Connelly son rabiosamente contemporáneas. Tanto las protagonizadas por Bosch, hoy jubilado pero en activo, como por su hermanastro Mickey Haller, el abogado del Lincoln, y el joven Jack McEvoy, periodista, que junto a su amor intermitente Rachel Walling, ex agente del FBI, protagonizan una saga de tan solo tres novelas magníficas. Dos asuntos singularizan esta serie: sus protagonistas Jack y Rachel y el uso indebido de la tecnología. Así, en «El poeta» (1996) denunciaba el abuso de la red por los pedófilos; en «El espantapájaros» (2009), la seguridad en la nube digital, y en «Advertencia razonable», las pruebas de ADN baratas y su mercadeo con terceras empresas. Debe añadirse un segundo elemento inquietante y muy actual: la subcultura «incel», abreviatura de los «involuntary celibate», comunidades virtuales de personas que no pueden mantener relaciones sexuales y culpan al mundo, y en especial a las mujeres, de su impotencia.
La trama se construye con la investigación de un grupo «incel» en la red oscura y su ídolo, un asesino en serie que utiliza muestras de ADN para cometer crímenes misóginos seleccionando a sus víctimas entre aquellas cuyo gen DRD4 se relaciona con la conducta de riesgo y las adicciones al sexo, el gen Dirty4. Es lógico que Connelly plantee el problema de la seguridad y el anonimato, y lo hace con tal maestría y brillantez que el lector no merece tener que esperar mucho para vibrar de nuevo con la próxima novela de Jack y Rachel.
▲ Lo mejor
Sencillo: que es portentosa esta nueva entrega de la serie protagonizada por Jack y Rachel
▼ Lo peor
Sin duda, lo más primorosamente malo de esta novela es el hecho de que tenga un final

“El porqué de los mapas”: de los atlas y la cartografía a Google Maps o los GPS

Eduard Dalmau explica en este libro por qué eran y son importantes los mapas, analiza varios de los más importantes y dice por qué eran así
★★★★☆
Por Toni Montesinos
Pocos autores conocen tan bien el terreno que pisan, dentro de su disciplina profesional, como Eduard Dalmau, que estudió cartografía y fotografía aérea en la Escuela del Ejército de Aviación de Cuatro Vientos y es diseñador cartógrafo del Instituto Cartográfico Latino (creado por su maestro, el catedrático en Historia Jaume Vicens i Vives) y fundador del primer estudio privado de cartografía de Barcelona. A sus espaldas tiene un bagaje como colaborador cartográfico en distintas editoriales que lo hacen una autoridad. Y, sin embargo, toda su erudición ha acabado en este libro: «El porqué de los mapas», aunque su concisión y sencillez se convierta en la mejor baza –junto con su buena selección de ilustraciones– para adentrarse en este campo apasionante que tanto ha inspirado también a narradores y poetas.
No en vano, hace unos pocos años Eduardo Martínez de Pisón, catedrático emérito de Geografía de la Universidad Autónoma de Madrid, director del Instituto del Paisaje de la Fundación Duques de Soria y autor de libros geográficos en que integraba lo literario, como «Imagen del paisaje: la Generación del 98 y Ortega y Gasset», publicaba en la editorial Fórcola «La tierra de Jules Verne. Geografía y aventura». Un libro este en que se abordaba la geografía que más se ha leído en todo el mundo, decía, y por ello estudiaba la abundante e influyente base geográfica de los relatos, una veces realista y muchas otras fantástica, del autor francés, sin miedo a semejante mezcla, buscando polos, mares, islas, montañas, cavernas, volcanes, ríos, bosques, estepas, caminos…
Para colocar cada elemento se necesita una reflexión previa profunda, afirma Dalmau, pues cabe preguntarse qué información se desea transmitir y a qué tipo de público. Él mismo ha elaborado miles de mapas para niños, enciclopedias y atlas, o sobre exploradores y rutas de grandes viajes. Lo interesante es que un buen día constató que los inicios de la cartografía no se han explicado apenas, de modo que el libro es el resultado de esa búsqueda: recopilar la información adecuada para descubrir los porqués de cada estilo de mapa, desde los prehistóricos, las cartas de navegación polinesias, las tablillas babilonias o las rutas talladas en roca hasta los mapas nacidos para la navegación comercial mediterránea. Y todo ello surgiendo de lo más importante, del «mapa mental» que todos tenemos dentro desde el origen de los tiempos hasta ahora, en nuestro tiempo de Google Maps y GPS parlantes que dictan los pasos a emprender.
▲ Lo mejor
Que explica cómo antiguamente conocer la localización de agua o frutos suponía morir o sobrevivir
▼ Lo peor
El libro podría haber sido más extenso para abordar tipos de mapas contemporáneos

“Las alumnas de la Bauhaus”: el diseño tiene nombre de mujer

Marisa Vadillo ha escrito un libro que ya es de referencia en el estudio de esta vanguardia y sobre el papel que jugó para integrar a las mujeres
★★★★☆
Por Pedro Alberto Cruz
El principal problema que ofrecen los estudios sobre las vanguardias es que, con el paso del tiempo, los episodios que las conforman han sido víctimas de una lectura institucional y trufada de lugares comunes. La Bauhaus no ha constituido una excepción a esta deriva histórica, siendo reducido su legado a un frío funcionalismo que apenas dejaba margen a cuestiones transversales como la del género. El estudio que, bajo el título de «Las alumnas de la Bauhaus», acaba de publicar Marisa Vadillo contribuye no solo a disolver algunas de las petrificaciones a través de las cuales ha trascendido la institución alemana, sino que aporta un paradigma sobresaliente para la reevaluación de la mujer en el seno de las vanguardias.
El riguroso texto de Vadillo desarrolla una fructífera línea de tensión que plantea una cuestión crucial: ¿contribuyó la Bauhaus a la integración de la mujer en el proyecto vanguardista o, por el contrario, perpetuó los estereotipos que construyeron históricamente su imagen al derivar a la mayor parte de sus alumnas al Taller de Tejido? Los argumentos para inclinar la respuesta hacia uno u otro sentido se multiplican, demostrándose así la contradictoria complejidad en la que se desarrolló la breve pero intensa historia de la Bauhaus. Vadillo ha entregado un material imprescindible que arroja una nueva perspectiva sobre un tema de estudio poliédrico e inagotable.
▲ Lo mejor
Ofrece una amplia perspectiva documental sobre la presencia de la mujer en esta corriente
▼ Lo peor
El exhaustivo estudio histórico invita a una mayor reflexión teórica que solo es esbozada