Lorca, flamenco, historia y presente

El Generalife es escenario de “El maleficio de la mariposa. Mujeres, danza y bailes en tiempos de Lorca”, espectáculo de danza ofrecido por el Ballet Flamenco de Andalucía.

El Ballet Flamenco de Andalucía, durante su actuación en Granada
El Ballet Flamenco de Andalucía, durante su actuación en Granada@PEPETORRES

Cada día, a las diez en punto de la tarde, el taconeo conquista el Generalife. El verso de Federico García Lorca ilumina la Alhambra al ritmo de un baile profesional, joven, moderno, tradicional, personalizado y fiel. Se trata de “El maleficio de la mariposa. Mujeres, danzas y bailes en tiempos de Federico García Lorca”, espectáculo encuadrado en la vigésima edición del programa “Lorca y Granada en los Jardines del Generalife” y ofrecido por el impecable y detallista gusto del Ballet Flamenco de Andalucía.

Todas las semanas y hasta el 21 de agosto, de martes a sábado incluidos, el paisaje verde y granadino del Generalife, con suerte alumbrado por una Luna llena, muestra a cada espectador -las entradas no tardan en agotarse- las coreografías, danzas y bailes que Lorca pudo ver, atisbar, comprobar o inspirar a lo largo de su vida. Un programa ambicioso que reúne la historia y el presente, a través de una serie de piezas entrelazadas y dinámicas que bien podrían atribuirse a la metamorfosis de una mariposa.

Ese insecto que a lo largo de su vida no deja de crecer, de transformarse, de batir sus alas de una manera tan imperceptible como hermosa, le da nombre al espectáculo y no es coincidencia. Esta elección establece un paralelismo entre el hilo conductor de la función y la propia obra de Lorca. En 1920, el granadino debutó sobre las tablas con “El maleficio de la mariposa”, su primera obra teatral escrita en verso y con La Argentinita en el papel principal. Fue abucheado, pero hoy día la reflexión de esta creación continúa sirviendo de inspiración.

Escena de "El maleficio de la mariposa", espectáculo celebrado en el Generalife FOTO: @PEPETORRES

El flamenco, para el Ballet protagonista de este espectáculo, “siempre ha sido un arte capaz de superponer dos tiempos a la vez”. Historia y presente están interconectados: “Siempre hay una sensación de inmediatez” que se entrelaza con “la melancolía por un tiempo utópico irremediablemente perdido”. Una relación que fue bien vista por Lorca en su obra, y que sirve de punto de partida para esta función, a partir de la mariposa “como una continuidad en el tiempo con sus cambios y metamorfosis, desde la fealdad del gusano hasta la belleza de sus alas desplegadas”.

Sencillo, pero revolucionario

Con Úrsula López en la dirección artística -en colaboración de Pedro G. Romero- y la participación especial -los jueves y viernes- del magnífico compositor y cantaor Manuel Lombo, el repertorio arranca con la “Naranja y limón” del Pregón lorquiano de Antonio el Divino, para iniciar un ambicioso y moderno recorrido por la danza. Todo ello, siguiendo el ritmo del saxo de Juan Jiménez, el piano de Pepe Fernández, o las guitarras de Alfredo Lagos (director musical), Juanma Torres y Pau Vallet. Además, cuenta con las voces de Sebastián Cruz y Vicente Gelo, así como, en la percusión, con Antonio Moreno y Raúl Domínguez “Botella”. Un equipo experto y volcado en su promesa de hacer disfrutar y de asombrar al espectador.

A lo largo de la función, no faltan las danzas en las que participó, con Antonia Mercé, La Argentina, o con Encarnación López, La Argentinita, así como los bailes de Carmen Amaya, la “Danza del fuego” de Falla que taconeó Pastora Imperio, “El café de Chinitas, “Anda jaleo”, “Deep song” (Cante jondo) o “La Cachucha”. Todo ello, con una protagonista que Lorca mantuvo en su obra de forma perenne: la mujer. En un mundo cultural en el que estaban discriminadas, el dramaturgo se centró en ellas, las puso en valor y les rascó hasta el último resquicio de talento, sensibilidad estética característica en Lorca y que se lleva al máximo esplendor durante estas noches junto a la Alhambra.

Manuel Lombo, cantaor andaluz FOTO: @PEPETORRES

En definitiva, lo que se presenta cada noche en el Generalife es algo sencillo, pero revolucionario. Un dibujo en el tiempo en el que el taconeo de otros tiempos se fusiona con el sonido, la escenografía y el vestuario del siglo XXI. Unos movimientos fieles a sus tiempos, fuera del invento, que recuperan el pasado a modo de impulso hacia el futuro. Una carrerilla que hará saltar por los aires la imaginación del público gracias a profesional baile de Julia Acosta, Ana Almagro, Águeda Saavedra, Federico Núñez, Iván Orellana, Antonio López, Manuel Jiménez, Lidia Gómez, Gloria del Rosario, Lorena Franco, Andrea Antó, Alejandro Molinero e Isaac Trovar.