Julio Castedo: «Lampedusa prueba que se puede ser profundo sin ser pedante»

El escritor recuerda por qué es tan grande “El gatopardo” y por qué razones le gusta y le ha marcado tanto

El escritor Julio Castedo
El escritor Julio Castedo FOTO: Planeta de libros

Julio Castedo es una de las voces más personales de la narrativa española. Licenciado en Medicina y especialista en neurorradiología, trabajo que compagina con la literatura, su trayectoria narrativa abarca la publicación de ensayos, piezas de teatro, una colección de relatos y novelas como «El jugador de ajedrez», adaptada al cine en 2017, «Rey Don Pedro» o «El Renegado», flamante ganadora del Premio Jaén de Novela. Castedo recomienda «El gatopardo», la única novela de Giuseppe Tomasi de Lampedusa, publicada póstumamente en 1958 y convertida desde entonces en una de las cumbres de la literatura del siglo XX.

¿Por qué este libro?

Es un libro especial, un ejemplo de literatura sublime, un ejercicio de luminosa melancolía. Está construido alrededor de un personaje memorable, el príncipe de Salina, cuyo retrato es un prodigio de penetración psicológica.

¿Qué destaca de él?

Su permanente actualidad. Los movimientos de los poderosos para seguir siéndolo y servirse de nosotros mientras nos hacen creer que nos sirven. No olvidemos que narra la historia de un contrato matrimonial: la belleza de Angélica entregada a la voracidad sexual y económica de Tancredi; la burguesía emergente se une a la aristocracia decadente. «Que todo cambie para que nada cambie».

¿Se vio identificado en algún aspecto?

Cualquier escritor que empieza se puede ver identificado con un libro que fue rechazado por las editoriales, Mondadori entre otras, y que su autor nunca llegó a ver publicado en vida. Todos los escritores hemos sufrido rechazos y guardamos alguna novela en un cajón porque un lector de originales no conectó con él o consideró que no sería económicamente rentable.

¿Ha sacado alguna lección útil como escritor?

Que el esfuerzo por perseguir la belleza en literatura merece la pena. Que se puede ser profundo sin ser pedante y que todos, los escritores, los críticos, los lectores y los editores nos seguiremos creyendo la sal de la tierra. Y también que una negativa de una editorial nunca es motivo para rendirse.

¿Le ha marcado de alguna manera en su vida?

Es una de mis novelas favoritas y me sé de memoria algunas de sus frases igual que me sucede con «Santuario» de Faulkner, «Drácula» de Stoker o «El túnel» de Sábato, por citar otras tres novelas que también consideré recomendar para esta entrevista.