Cultura

Sophia Loren: 88 años y una vida icónica

La icónica actriz y mito del Hollywood dorado sigue cumpliendo años como una de las intérpretes más valiosas y destacadas de la actualidad

Sophia Loren posando para una sesión fotográfica del calendario Pirelli, en 2007
Sophia Loren posando para una sesión fotográfica del calendario Pirelli, en 2007

“Soy la actriz más infatigable que hay en el cine. Podía trabajar veinte horas y nunca llegaba a cansarme. Tengo tanta energía que lo único que me interesa es seguir adelante como sea”. “Ahora me gusto al verme en el espejo. No pienso en lo negativo, me concentro en lo positivo. Todo eso tiene que ver con lo que haces con tu vida”. Estas declaraciones son de la diva e icónica actriz Sophia Loren, quien, en una entrevista con “XLSemanal” en julio de este año, hace alarde de la seguridad que tiene en sí misma, tanto personal como profesionalmente. Y es que si hay algo claro acerca de Loren es su fortaleza y su fantástico espíritu, aspectos inalterables en el tiempo. Hoy cumple 88 años, y se trata de una de las últimas estrellas supervivientes de la Época de Oro de Hollywood, por lo que se le considera una de las intérpretes más destacadas de la actualidad.

Sofia Constanza Brigida Villani Sciolone nació un día como hoy de 1934 en Roma, hija de la también actriz Romilda Villani y del arquitecto Riccardo Sicolone. Creció durante la Segunda Guerra Mundial con la ausencia de su padre, quien abandonó tanto a ella como a su madre y su hermana Anna Maria. Sus inicios profesionales tuvieron que ver, cómo no, con la belleza, pues si algo cabe destacar de la actriz ya no es su talento y su completa filmografía, sino sus marcados rasgos y el magnetismo de su físico que a tantas cámaras han seducido. Con 14 años ya consiguió ser finalista en un concurso de belleza, y no fue hasta los años 50 cuando comenzó a trabajar en el cine como figurante.

Sophia Loren
Sophia Loren

A lo largo de su carrera, Loren pasó de ser figurante a compartir escena con otros grandes actores de aquella época dorada hollywoodiense, como es el caso de Paul Newman, Charlton Heston, John Wayne, Frank Sinatra, Marcello Mastroianni, Marlon Brando y Cary Grant. Con este último, Loren protagonizó una de las relaciones amorosas más destacables de la historia de Hollywood, al mostrar una química evidente en películas como “Orgullo y pasión” (1957) o “Cintia” (1958). Con esto, hace poco que la actriz desmintió un mito romántico respecto a su relación con Grant, asegurando que “era un hombre muy atractivo y un actor maravilloso, pero n o me pidió matrimonio. Tuvimos una bonita relación, pero tenía 23 años y Cary era mucho más mayor (53)”, explicó en una entrevista a “Radio Times”.

Entre Chaplin y Ginebra

En 1961, se alzó con un Oscar a Mejor actriz en una película de habla no inglesa, “Dos mujeres”, siendo la primera vez que alguien ganaba esta categoría con una cinta en otro idioma. Durante los años 50 y 60, coleccionó grandes títulos así como fue dirigida por los grandes, como Carol Reed, Martin Ritt, George Cukor, Vittorio de Sica, Anthony Mann o Charlie Chaplin, en la cinta “La condesa de Hong Kong”. Asimismo, destacan de su filmografía las cintas “Los girasoles” (1970), “Matrimonio a la italiana” (1964), “El Cid” (1961), “Pan, amor, y...” (1955), “Dos mujeres” (1960) o “La caída del imperio romano” (1964).

Cary Grant y Sophia Loren
Cary Grant y Sophia Loren FOTO: IMDB

A día de hoy, a sus bien llevados 88 años, Loren continúa siendo un icono y un gran mito vivo en la historia del cine. Actualmente, vive lo más retirada posible de la vida pública, para salvaguardar los estragos de la edad y dedicarse a su propio cuidado. Vive su ocaso en una mansión en Ginebra, en Suiza, y prácticamente se ausenta de todo acto público. Quizá la aparición que más llamó la atención del sector y de sus seguidores fue el año pasado cuando, acompañada de su hijo Edoardo Ponti, acudió a recoger el David de Donatello a la mejor interpretación por “La vida por delante” (2020), momento en el que ya comenzó a mostrar el deterioro causado por una vida tan enérgica y frenética.