El Real Madrid desaparece ante el Baskonia en la vuelta de la Euroliga (76-63)

El campeón de Liga confirma la competitividad del proyecto de Ivanovic en el regreso de la competición europea con 400 espectadores en las gradas del Buesa

Una pandemia, un rebrote y 212 días después volvió el Real Madrid a jugar un partido de Euroliga. Aquel 5 de marzo ganó al Asvel después de regresar de ese viaje a Milán, zona cero del coronavirus entonces, con mascarillas y la sensación de no saber si aquel partido a puerta cerrada y con mucha incertidumbre era una locura o servía para algo. Efectivamente no valió para nada, porque a falta de seis jornadas para el final de la fase regular todo se detuvo y empezó una pesadilla de la que la Euroliga empieza a despertarse ahora. No hubo manera de terminar la competición ni encontrar un campeón, cómo sí pudo hacer la ACB y quizá por eso la alegría es doble al escuchar otra vez el himno de la Euroliga, un poco cambiado quizá para olvidar lo pasado.

La nueva normalidad de la máxima competición europea incluye algunos aficionados en las gradas, aunque siempre dependerá de las autoridades locales de cada ciudad. En Vitoria entraron 400 seguidores, que al menos hicieron sentir que el choque no era amistoso. Y vaya si no lo era, porque para Ivanovic y Laso eso no existe. La Euroliga siempre busca partidazos para arrancar y el que cerraba la jornada uno enfrentaba al campeón de Liga Endesa con el de la Supercopa y la Copa del Rey del extraño curso pasado.

El Real Madrid no pudo celebrar el regreso con un triunfo, porque desapareció en el último cuarto, donde Henry se encargó de acribillar a los de Laso, enfadadísimo por al desconexión de los suyos. El choque había estado enredado la mayor parte del tiempo, con más desorden que calidad en muchos minutos, pero es normal en la vuelta tras tanto tiempo.

El Madrid vivió del triple en la primera mitad, especialmente cuando bajó en defensa (20-12, min 12) y llegó al descanso con la sensación de que el Baskonia, cómo no, iba a ser una dura prueba (33-29).

Campazzó renació tras el descanso, pero sus destellos no tenían la continuidad suficiente en el resto. Tavares y Thompkins se cargaron de faltas y las sensaciones, a pesar del 1-10 de parcial en el arranque del tercer cuarto, iban empeorando con el paso de los minutos.

En el último cuarto apareció Henry con dos triples consecutivos y mucho más, porque terminó con 23 puntos, a lo que se unió varias malas decisiones del Real Madrid. Al final, claros síntomas de desorden y sobre todo de desconexión, que permitieron a los de Ivanovic acabar con la máxima diferencia (76-63). El campeón de Liga es un equipo más que competitivo, que cree en su entrenador y compensa con convicción lo que le falta de calidad y experiencia.

Jornada 1. Resultados:

Anadolu Efes-Zenit, 69-73; Olympiacos-Zalgiris, 67-68; Maccabi-Alba Berlín, 80-73; Barcelona-CSKA, 76-66; Valencia-Asvel Villeurbanne, 65-63; Khimki-Panathinaikos, 76-78; Fenerbahçe-Estrella Roja, 77-63; Bayern-Armani Milán, 79-81; Baskonia-Real Madrid, 76-63