Moyá explica el espectacular récord que ha batido Nadal en Roland Garros aparte de igualar los 20 Grand Slams de Federer

El entrenador del balear habla también de la capacidad que tiene el número dos del mundo para escuchar a los que le rodean

Rafa Nadal ganó por primera vez Roland Garros en 2005. Tenía 19 años y dos días. Rafa Nadal ganó por decimotercera vez Roland Garros. Tenía 34 años, 4 meses y ocho días. Entre un título y otro transcurrieron 15 años, 4 meses y 6 días, o 5.607 días u 801 semas o 184,21 meses o, más o menos, 134.568 horas. “El otro día batió el récord de haber ganado su primer Grand Slam y el último con más años de diferencia”, dijo Carlos Moyá, el entrenador del zurdo de oro y también ex número uno del mundo, en una entrevista en Movistar. “Batió por un lado récords de precocidad y ahora está batiendo récords de longevidad, lo que en un deporte individual creo que es muy difícil de encontrar”, añadió.

Moyá, que antes de empezar París y con todo el revuelo de la pista y las pelotas ya montado advirtió de que, cuidado, “sigue siendo Roland Garros, tierra batida y Rafa Nadal”, explicó el proceso que está sufriendo el zurdo los últimos años. “Estamos un equipo entero y todos vamos sumando en su campo, pero todos vamos a una y tenemos una visión del Rafa que queremos, de las armas que hay ahora mismo y, sobre todo, Rafa siempre es muy abierto a esas evoluciones, lo que es raro en un deportista que ha ganado tanto, pero te habla de la inteligencia que él tiene de saber que está en otro estado, que ya no tiene 20 años y que tiene que variar cosas porque el cuerpo no responde de la misma manera, y en ese aspecto creo que él ha tenido la agilidad mentar de saber que necesitaba ir evolucionando, y lo ha conseguido”. El tenista vigoroso de los primeros tiempos, que celebraba casi cada punto como si fuera el último, con pantalones pirata camiseta sin mangas y melena larga, ha dado paso a un jugador igual de pasional, pero menos visceral, más directo en su juego para intentar que los puntos no se alarguen mucho y con golpes, como puede ser el revés, con una notable mejoría. De una manera y de otra, ha sabido cómo ganar.