Jaime Nava y Juan Tinoco: “Necesitamos reinventarnos a golpe de valores”

El embajador del rugby español se une junto al director de Recursos Humanos en “Team” un libro en el que muestran cómo aplicar las enseñanzas del rugby en el terreno de la vida

Más rugby y más valores. Jaime Nava, embajador de este deporte, ex capitán de la selección española, gestor y consultor deportivo y Juan Tinoco, director de Recursos Humanos se han unido en una particular «melé» en forma de libro. En «TEAM. Lecciones y valores del rugby para la vida» (Diëresis), novelan cómo las enseñanzas en el terreno de juego inspiran en la gestión de una empresa, en la familia e incluso en la forma de afrontar los desafíos. Son 313 páginas con la que tratan de marcar un «ensayo» o «try» a la vida.

–¿Cómo sirven los valores del Rugby en tiempos de pandemia?

-–Juan Tinoco: Creemos que están más en boga que nunca. Nos ayuda a afrontar toda esa situación. Todos los que tenemos esos valores, tal vez no sepamos qué tenemos que hacer, pero sí el cómo.

Jaime Nava: La pandemia nos ha enseñado que el deporte se está convirtiendo en un valor en sí mismo. Estamos viviendo momentos en los que necesitamos más que nunca personas que se rijan por ello. Necesitamos reinventarnos a golpe de valores.

–Hacen una reseña en el libro que dice: «A todos los que me han placado dentro y fuera del campo». ¿Qué le enseña un placaje?

–J.T.: Un placaje te enseña que siempre hay alguien más alto que tú, más listo que tú, más fuerte que tú y más inteligente. Tanto en el campo como en la vida siempre vas a aprender de los demás. Esa actitud positiva te da una perspectiva vital diferente.

–J. N.: Siempre te puedes llevar esas reflexiones y conclusiones, a las que llegan los protagonistas, a todos los ámbitos de la vida y eso es lo que te hace crecer.

El “gigante verde”

–Se puede pasar de ser el «gigante verde» Shrek a «el Rey León»? (El león es el emblema de la selección de rugby)

–J. N: Sí, se puede. Es buena reflexión. Ahí hemos volcado algo de mi vida personal y cómo el rugby me ayudó a cambiar y a evolucionar. Se puede pasar del «gigante verde» para ojos de muchos niños para, años después, que te pongan el apelativo de «Rey León». No me creo rey de nada. Solo quiero devolverle al deporte que tanto me ha dado una ínfima parte de todo lo que me ha hecho evolucionar como persona.

–Dicen que en el fútbol todo son órdenes y en el Rugby dejan que se les enseñe. ¿Necesitamos más rugby y menos fútbol?

–J. N: No queremos hacer de menos al fútbol, la comparativas son odiosas. Yo de pequeño quería ser futbolistas y jugaba mucho, pero hay que dar visibilidad a otros deportes como el rugby y todo lo que aporta a las personas.

–J.T.: Hay una visión de competitividad en la manera de visualizar y comercializar el deporte que tiene mucho que ver con las actitudes de la gente en el mundo, por ejemplo; el empresarial. Por eso decidimos que queríamos más rugby, los valores de colaboración, de solidaridad y de trabajo en equipo. Eso se vería reflejado en la sociedad actual, se necesitan más de esos valores que la de otros deportes.

–¿Hacen falta más ese sentimiento de equipo en España, en el Gobierno, en la sociedad?; ¿O estamos muy solos?

– J. T.: Tenemos que interiorizar que solos no somos capaces de hacer nada. Si somos capaces de trabajar de manera colaborativa, respetando a los demás vamos a conseguir mejores resultados.

–Hablan de la responsabilidad. Dicen que «no asumirla o no reaccionar cuando toca lleva a la derrota». ¿Detectan muchas?

– J. T.: Lo que estamos viviendo en España es un reflejo de una falta de responsabilidad, de echar la culpa al otro o decir «eso yo no lo hago». Hay veces que fallaremos y es cuando hay que asumir que algo no hemos hecho correctamente. Es algo que social, cultural y políticamente no estamos asumiendo. Creo que hay hoy una necesidad de acudir a referentes como el que tenemos en Nueva Zelanda donde su presidenta, Jacinda Arden, nadie habla de qué partido es, sino que hace liderazgo en la gestión y de valores. Los All Black se enfrentan a Australia en unas semanas y les habían pedido socialmente que se les excluyera de los protocolos anti Covid, porque son unos héroes nacionales. Pero la presidenta dijo que ahí todos somos iguales.

–J. N: Echo en falta además de la crisis de valores la de liderazgo; veo que se ha perdido completamente la vocación de servicio.

–¿Cómo saben que tienen enfrente a un ganador?

–J. T. Por la determinación y visión de un objetivo, que tiene claro lo que quiere y colabora con otras personas para lograrlo.

-Dice que entrenando a los niños se les enseña a afrontar las dificultades que se van a encontrar ¿Debería ser una asignatura?

-J. T.: La enseñanza de valores en el sistema educativo debería ser revisado. El hecho de que exista una libertad de ideario es en parte, la causa por la que tenemos tanta dispersión de las formas de entender la vida. Haría falta hacer esa revisión.

J. N.: Nuestros políticos no se dan cuenta de que el deporte, a día de hoy, es un filón y no puede ser solo una hora de educación física a la semana.

-En el rugby el balón no se puede pasar hacia delante. ¿Ahora los valores van a contracorriente?

-J.N.: Sí. Ahora estamos en un punto que hay gente que sí está empezando a mencionar el tema de los valores, pero sales a la calle, ves cómo funcionan las nuevas generaciones en algunos ámbitos y veo el inicio de una crisis de valores.

-J. T.: Durante la pandemia se han dado cuenta muchas empresas que no eran coherentes con esos valores que decían. Los valores van a contracorriente. Hay una carrera ahora por hacer que eso que decían que iban a ocurrir pase de verdad y están haciendo una redefinición de propósitos. Solo los valores honestos y profundos calarán en las organizaciones y a nivel social. Los que sean de cara a la galería.

¿A quién le pondrían el “calzón dorado”?

-J. N.: A cualquier persona que irrumpa en el mundo del deporte y no haga honor a esos valores que se intentan proteger en él.

–Proponen mirar de frente al miedo...

–J. T: El miedo condiciona la actitud y niega la personalidad. Si lo aprendemos a gestionar, a nivel familiar, de pareja, de trabajo, deportivo conseguimos desatar un potencial tremendo. Hay gente que tiene miedo al rugby y lo considera un deporte con el que te vas a hacer daño. Pero si aprendes a caer y vences ese miedo, vas a poder hacer lo que quieras.

–J. N.: En el deporte la arena movediza es el fracaso.

–¿Y cómo sobreponerse cuando el sueño de toda una vida se escapa de las manos?

–J. T y J. N.: Pues resiliencia y otra vez volver a esos valores. Identificar quién eres, qué puedes aportar y construirlos de nuevo.