El nuevo y peligroso salto que Simone Biles prepara para los Juegos de Tokio

Realiza ya el ‘Yurchenko’, un doble mortal carpado que hasta el momento sólo realizan los hombres

Simone Biles durante los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro en 2016
Simone Biles durante los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro en 2016

Simone Biles no entiende de límites y quiere seguir haciendo historia. Tras convertirse en la mejor gimnasta de todos los tiempos, la estadounidense quiere poner la rúbrica a su carrera con una actuación de leyenda en los próximos JJOO de Tokio.

Para lograr ese objetivo, Simone Biles se está entrenando a fondo para lograr ejecutar un salto de trampolín que hasta el momento sólo realizan los hombres. La campeona olímpica de gimnasia artística ha añadido un nuevo elemento, en el salto de potro, conocido como Yurchenko. Se trata de un doble mortal atrás carpado, un salto que no contempla aún el código de puntuación femenino y que podría ser devaluado por la Federación Internacional por su alto riesgo.

El primer gimnasta que lo ejecutó con éxito fue Yang Wei, en los Juegos de Sidney 2000, por lo que también es conocido por ese nombre. Se trata de un salto peligroso por la altura que hay que alcanzar para realizarlo y por el aterrizaje, donde los tobillos pueden sufrir una rotura.

A pesar de las dos décadas transcurridas sigue siendo uno de los más difíciles del código de puntuación masculino. Dos son sus principales complejidades: la altura que tienen que alcanzar los gimnastas para poder girar dos veces con el cuerpo en ángulo de 90 grados, y la precisión y control de esos giros para no caer de espaldas en el aterrizaje por la fuerza de la inercia que llevan.

“Es muy, muy complicado. El mayor temor es que se puede uno dañar los tobillos... Es muy peligroso”, asegura Laurent Landi, entrenador de Simone Biles en el reportaje de de la cadena CBS ’60 minutes’.

La audacia de la deportista de Columbus, Ohio, es tal que le ha valido incluso que dos nuevos ejercicios, uno en el suelo y otro en la barra de equilibrios, hayan sido bautizados con su nombre.