El Barcelona espabila a tiempo para ganar al Elche (3-0)

Tras una primera parte soporífera, el equipo azulgrana reacciona para derrotar al Elche con las apariciones de Messi antes del doble duelo con el Sevilla

Messi felicitó a De Jong, que hizo una jugada espectacular para que el argentino marcara su segundo gol al Elche
Messi felicitó a De Jong, que hizo una jugada espectacular para que el argentino marcara su segundo gol al ElcheEnric FontcubertaEFE

La derrota contra el PSG parece haber devuelto al Barcelona a la casilla de salida. El equipo de Koeman ha perdido el color y el alma después de un comienzo de 2021 en el que parecía otra cosa, con las piezas empezando a encajar. Con el Atlético, líder implacable durante medio curso, dando los primeros síntomas de debilidad, la opción de luchar por la Liga está ahí, pero con primeras partes como la de ayer o partidos con el del Cádiz no parece que los azulgrana tengan fuerzas ni fútbol. Lo peor de todo es que tampoco rebosan ilusión, al menos hasta que encadenen un par de resultados que actúen como un desfibrilador. Porque ahora el Barça es un conjunto que necesita vida y en una semana puede saber la que le queda, ante el mismo rival. Descartada la Champions, en el doble duelo con el Sevilla (el sábado en Liga y el miércoles en Copa, con 2-0 para los andaluces en la ida) sabrá si aspira a algún título lo que queda de curso o le esperan meses de agonía.

La reacción en la segunda parte ante el Elche en el Camp Nou puede ser un comienzo. No fue una cuestión de que el balón entrara o no. Hasta el descanso, era imposible que lo hiciera porque apenas crearon peligro. Después se vio a un equipo más animado con Messi más enchufado. El marcador fue un reflejo de lo que sucedió en el juego. Cambió medio once titular Koeman ante el Elche, pero no sirvió de demasiado. A los pocos minutos Lucas Boyé perdonó una ocasión clarísima que tiró fuera. Un rato más tarde, Trincao no pudo con Badía en el mano a mano después de haber hecho lo que parecía más difícil con un par de quiebros. El portugués ponía entusiasmo, pero no era suficiente. Le faltaban ideas al Barcelona, previsible en su juego, sin mucho riesgo por los costados y chocando todo el rato por el centro con la defensa pegajosa de los visitantes, que trataban de salir rápido. Messi estaba tan frío como el partido. Es difícil conocer su estado de ánimo. A veces parece apagado, pero incluso en esa versión el Barça le necesita para desatascar.

Lo hizo al comienzo de la segunda mitad en una arrancada que culminó tras apoyarse en Braithwaite, que le hizo la pared con un recurso en forma de taconazo. No perdonó Leo el mano a mano y a Koeman le cambió la cara, porque lo que había visto hasta ese momento no le gusto nada, hasta el punto de hacer el primer cambio al descanso. El paso de Pjanic por el Barça no está siendo como el centrocampista había soñado. Pide minutos y tampoco los aprovecha. Los 45 ante el Elche no le ayudaron. Entró Dembélé y Pedri hizo durante un largo rato de mediocentro.

Después entró Busquets porque al encuentro se le estaba poniendo la misma cara de la jornada anterior. No lo cerraba el Barcelona, pasaban los minutos y entonces cualquier tontería se carga el resultado. Pero una carrera de De Jong acabó con las dudas. La conducción del holandés fue tan buena y tan precisa que Messi lo primero que hizo después de marcar fue señalar a su compañero rubio. En un momento Jordi Alba hizo el tercero y el conjunto azulgrana tuvo un final de encuentro tranquilo, algo que no recordaba desde hace tiempo. La goleada no creció porque Griezmann, suplente, estrelló un balón en el larguero.