Real Madrid

Atlético y Real Madrid o el título podía esperar

El conmigo o contra mí es la deriva que lo está descuajeringando todo. Oblak, Kroos o Modric lo saben

Oblak abraza a Lodi, en el Metropolitano
Oblak abraza a Lodi, en el MetropolitanoBernat ArmangueAP

Me da lo mismo quién gane la Liga. Sólo llevo bufanda en invierno y pocos días. Mi Superliga ha sido la apertura de fronteras. Que le den a la UEFA. ¡Viva la movilidad! He podido ver los campos de Castilla como los imaginaba Machado; he soñado con Pancorbo como la puerta de entrada al paraíso del Norte e imagino a los que bajaron al Sur entusiasmados como el Doctor Livingstone. Supongo.

Que gane la Liga el Atleti, el Madrid o el Sursum Corda me la refanfinfla. Ni al periódico ni a mí nos va a solucionar la vida uno, otro o el de más allá. En realidad a los hinchas del campeón tampoco, pero eso es otra película.

El día después de la victoria de Ayuso acudí a un kiosko en el centro. Sí, en pleno Madrid Central. No era territorio comanche. Zona de posibles, gente de orden, de mocitas madrileñas. LA RAZÓN se había agotado. Habían llegado más del doble de periódicos de lo normal y al mediodía no quedaba ni uno. Lo mismo siendo campeón el Madrid o el Atleti sucederá lo mismo, aunque me cuesta creerlo. El hincha futbolero encuentra placer en terrenos más prosaicos, con letras más gruesas y con una banda sonora que mezcla la épica y lo hortera. Hace tiempo que al fútbol lo han empobrecido. La simplificación vulgariza e impide saborear los grises. O estás conmigo o contra mí. En realidad es la deriva que lo está descuajeringando casi todo. Con coleta o sin coleta el y tú más se multiplica. Kroos, Modric, Oblak o Ter Stegen saben que el mundo no es blanco o negro. Hay más caminos. En el fútbol y en la vida. Y sin fronteras ni te cuento.