Baloncesto

Marc, Ricky, Ibaka... el año más difícil

Solo dos de los cinco jugadores españoles en la NBA, Marc Gasol e Ibaka, siguen en competición con la llegada de los playoffs

Marc Gasol no dispuso de un segundo en pista en el partido de "Play-In" ante los Warriors
Marc Gasol no dispuso de un segundo en pista en el partido de "Play-In" ante los WarriorsJAVIER ROJASEFE

De los cinco jugadores españoles que arrancaron la temporada el 22 de diciembre sólo los dos más veteranos, Marc e Ibaka, siguen en competición. Los Lakers se clasificaron la pasada madrugada para los playoffs gracias a su victoria en el “Play-In” ante los Warriors de Stephen Curry. Marc Gasol no tuvo ni un segundo en pista. La situación del pívot en L.A. es el ejemplo perfecto de la complicada temporada para los españoles en Estados Unidos.

Marc llegó a Los Ángeles en busca de un segundo anillo y el camino, de momento, está plagado de baches. Empezó como titular, referente en defensa y comodín en ataque hasta la plaga de lesiones. Las bajas de LeBron, de Anthony Davis y su positivo por coronavirus lo estropearon todo. Llegó en su puesto Andre Drummond y Marc estalló a su manera: «No eres el Plan A ahora. Eres el Plan C o el de D. Tienes que aceptarlo porque ese es tu trabajo, pero no es fácil. Tienes que adaptarte. Tomarlo como un desafío y seguir adelante». Los Lakers acabaron séptimos y él jugó, anotó, reboteó y asistió menos que nunca. Con el equipo aparentemente rearmado superaron el “Play-In”. Ahora llegan los sorprendentes Suns. A Marc le resta todavía un año de contrato. Y luego, ¿Barça? ¿Girona?...

Ibaka, como Marc, cambió Toronto por Los Ángeles. Su temporada está marcada por los problemas físicos en la espalda. Tuvo molestias desde el principio y a mediados de marzo el dolor se hizo insoportable. Casi dos meses parado y sesiones de rehabilitación de 5-6 horas hasta su reaparición hace días. «Gané un campeonato saliendo del banquillo», asegura desde su nuevo rol. Siendo titular se compaginó perfectamente con las dos megaestrellas, Kawhi Leonard y Paul George. Está en su último año de contrato –diez millones de dólares– y si el físico no lo impide es el tercer hombre en un equipo candidato a todo que fracasó en la burbuja de Disney.

El otro pívot español es Willy Hernangómez. Su quinta temporada ha sido la mejor y eso que empezó jugando tres partidos de los primeros 18 y apenas doce minutos en total. «Sabía que mi oportunidad llegaría. Traté de usarla, jugar duro y disfrutar», cuenta el madrileño de 26 años. Su trabajo, la lesión de Steven Adams y la irregularidad de sus compañeros de puesto cambiaron su dinámica. En la segunda mitad de temporada se ha ido a números (7,4 puntos, 6,9 rebotes, más del 50 por ciento en el tiro y 19 minutos partido) que le tienen que servir para lograr un contrato «decente». Su buena conexión con Zion Williamson, uno de los estrellones de la Liga en los próximos años, apunta a que renovará con los Pelicans. El equipo, undécimo, rozó los «Play-In».

Los dos jugadores de los Timberwolves, Ricky Rubio y Juancho, han ido de menos a más. «Sientes que lo que te han dicho durante un año... no era verdad», fue la reacción del base cuando los Phoenix Suns lo traspasaron a los Wolves. Regresaba a Minnesota en su décima temporada en la NBA y no ha sido un año fácil. «Esta temporada me ha ayudado muchísimo a crecer como persona y como jugador», dice como balance. Empezó en el banquillo, pero la lesión de D’Angelo Russell y el cambio de entrenador lo transformaron todo. La plantilla más joven de la NBA recuperó la competitividad y en el segundo tramo de la temporada rozó el 50 por ciento de victorias con el español a los mandos. Ha ejercido de padrino del último número uno del draft, Anthony Edwards, un escolta que va para estrella. Ricky ha bajado en todos los apartados estadísticos y tiene un año más de contrato por el que recibirá 17.800.000 dólares. Los Suns, el equipo del que salió, han sido segundos en el Oeste.

Juancho entró el 18 de enero en la lista de bajas por un positivo por coronavirus. Sus nueve partidos de ausencia y con el equipo despeñándose fueron un parón en un ejercicio sólido. Cada vez más especialista en el tiro, el alero ha vuelto a ser importante en la segunda mitad de la temporada. Tiene dos años de contrato y se ha asentado como parte importante en la rotación de los Wolves. Su papel con la selección en los Juegos Olímpicos será vital. Como debería ser el de Marc, pero el problema son las fechas. La competición de baloncesto en Tokio arranca el 24 de julio. Las Finales de la NBA pueden terminar el 22 de julio y si los Lakers vuelven a luchar por el anillo...