Fútbol

Gundogan, el hombre que salvó los bares de Manchester

El jugador del Manchester City organizó una campaña para ayudar a la hostelería a superar los efectos de la pandemia

Ilkay Gundogan
Ilkay GundoganAFP7 vía Europa Press AFP7 vía Europa Press

Ilkayu Gundogan se ha ganado el respeto y el cariño de los aficionados del Manchester City en el césped y el de toda la ciudad en los bares. El centrocampista alemán promovió una campaña de ayuda a la hostelería de la ciudad en la que subastó varios objetos personales. Todos los beneficios los destinó a que los restaurantes y los cafés de Manchester pudieran mitigar los efectos de la pandemia.

“Caridad para Manchester Me encanta pasar tiempo en los variados restaurantes y cafés de Manchester, pero como todos sabrán, la hostelería se encuentra en una situación muy difícil debido al cierre en este momento. Ayudémoslos todo lo que podamos. Iniciaré una campaña benéfica que se extenderá hasta el final de la temporada. Puja por premios muy especiales como un encuentro personal y virtual conmigo o camisetas usadas y firmadas de partidos especiales de esta temporada”, anunciaba en su cuenta de Twitter el pasado 27 de enero.

Los bares y restaurantes estaban cerrados en aquel momento en el Reino Unido y la situación económica era crítica para muchos de ellos. “Durante este tiempo, he conocido a muchas personas excelentes que me cuentan lo difícil que se ha puesto la situación para ellos en las últimas semanas debido al cierre. Quiero usar esta iniciativa para apoyar a la gente durante este duro momento y al mismo tiempo ofrecer a los aficionados la oportunidad de comprar algo especial en una subasta”, explicaba el jugador del City.

Gundogan no sólo ofreció en la subasta objetos materiales sino también su tiempo con encuentros personales o a través de zoom con los aficionados. El futbolista alemán organizó la subasta a través de la página web https://www.charitystars.com/foundation/ilkay-gundogan-charity-for-manchester/closed. A la iniciativa se unió también su compañero Phil Foden, que subastó una camiseta por la que un aficionado pagó 8.147 euros. Es el precio más alto pagado por un objeto en la subasta.

Entre las varias camisetas de Gundogan que se ofrecieron la más cara alcanzó los 5.819 euros. Por un encuentro personal un aficionado pagó 2.823 euros. Y una llamada de zoom llegó a los 1.629 eurois. En total, la subasta ha recaudado 32.489 euros que el alemán ha destinado íntegramente a ayudar a la hostelería de Manchester.

El gesto del futbolista ha sido aplaudido por el público y por los políticos, como el asesor de ocio nocturno de la ciudad de Manchester, Sacha Lord, que ha comparado la iniciativa de Gundogan con la de Marcus Rashford, el jugador del Manchester United, para alimentar a los niños desfavorecidos.

“Absolutamente increíble. Una vez más, un futbolista de Manchester que viene al rescate y ayuda a un sector que estaba rodillas. Inspirador tanto dentro como fuera del campo. Una ciudad unida”, escribió en su cuenta de Twitter haciendo un juego de palabras con los nombres de los dos equipos, City y United.

Gundogan, que se retiró antes de tiempo del último entrenamiento antes de la final de la Champions por precaución, ha vivido su mejor año en el City. Guardiola ha ampliado su campo de acción y ha llegado a utilizarlo como falso nueve en algún partido. Ha marcado 17 goles entre todas las competiciones.

Hace una semanas explicó cómo es su relación con Guardiola en “Players Tribune”. “Una vez estaba con un amigo y recordamos que era el cumpleaños de Pep. Mi amigo sugirió que le hiciéramos un regalo”. contaba Gundogan. El alemán y Guardiola son vecinos en Manchester. Le compraron una botella de champán y el amigo de Gundogan fue a llevársela a casa. “Cuando volvió, dijo que Pep se había puesto muy contento”.

Al rato sonó el timbre en casa de Gundogan, “Pensé que mi amigo había pedido pizza”, confesaba. “Mi amigo abrió la puerta y era Pep. ¿Dónde está Gundo?, preguntó”. “A los dos nos sorprendió porque Pep es muy reservado. Nos habíamos cruzado en el ascensor, pero nunca había estado en mi apartamento”, relata Gundogan. Guardiola llegó con la botella de champán y tres vasos y se quedó algo más de una hora.

Me recordó que aunque jugamos al fútbol, también somos personas. Cuando termine mi carrera lo que más recordaré son las personas con las que la he compartido”, dice.

Gundogan también coincidió con Tuchel, el entrenador del Chelsea, en el Borussia Dortmund. El centrocampista retrasó su salida del club alemán por una llamada del técnico, que lo convenció para continuar un año más en el club. “No esperaba mucho cuando se anunció que iba a ser el nuevo entrenador, pero me explicó algunas cosas y todo lo que dijo lo demostró durante la temporada”, relata.

“Me sorprendió lo bien que trabajaba la táctica. Me enseñó mucho. Es un gran entrenador y ahora lo puede demostrar en la mejor liga de el mundo. Lo ha hecho muy bien con el Chelsea. Eso demuestra que es un gran entrenador. Es un tipo realmente bueno y estoy ansioso por jugar contra él”, asegura.