Baloncesto

Klay Thompson, el renacido 941 días después

El escolta de los Warriors reaparece con el mejor equipo de la NBA después de más de 30 meses de baja. Anotó 17 puntos, con tres triples incluidos, en la victoria ante los Cavaliers

Klay Thompson celebra uno de los tres triples que anotó en su regreso ante los Cavaliers
Klay Thompson celebra uno de los tres triples que anotó en su regreso ante los Cavaliers FOTO: D. Ross Cameron USA TODAY Sports

En el Chase Center de los Warriors las entradas para un partido cualquiera oscilan entre los 90 y los 4.000 dólares. Para el regreso de Klay Thompson después de 941 días de baja, los tickets se dispararon entre los 181 y los 25.000 dólares. Y el pabellón se llenó. El escolta de 31 años reapareció en la madrugada del lunes después de más de 30 meses de baja. Lo hizo anotando 17 puntos, sus Warriors ganaron a los Cavaliers y se confirmaron como el mejor equipo de la NBA (30 victorias y 9 derrotas) cuando el ecuador de la temporada está cerca.

Klay Thompson no es un cualquiera en la Liga. Antes de su lesión su camiseta estaba entre las 15 más vendidas y su contrato era el de una megaestrella: 190 millones de dólares por cinco años. Las dos próximas campañas –hasta la 23/24– su salario estará por encima de los 40 kilos anuales. Cifras que reflejan lo que significaba y lo que puede volver a significar para los Warriors. Fue una de las piezas clave en los tres anillos de la franquicia de 2015 a 2018. En 2019, cuando peleaba por otro título ante los Raptors de Marc Gasol, Ibaka y Scariolo, el ligamento cruzado anterior de la rodilla izquierda hizo crack en el sexto y último partido de aquellas Finales. Se perdió la temporada 2019-2020 al completo. En noviembre de 2020, cuando ultimaba su reaparición, el talón de Aquiles del pie derecho también hizo crack. Segunda temporada perdida al completo. Los Warriors campeones se desintegraban y empezaron una reconstrucción que ofreció los primeros avances el pasado curso. Esta temporada ya han despegado.

Dos de las lesiones más temidas por cualquier deportista de élite se convirtieron en un desafío para un jugador que promediaba más de 70 partidos de la primera fase (el total son 82) en sus siete temporadas anteriores. Entrenamientos en solitario, sesiones con los Santa Cruz Warriors, el equipo vinculado de la G-League... todo para volver a ser la estrella que era hace casi tres años. Tirador excepcional, 20 puntos por partido garantizados, defensor exterior más que notable, poseedor del récord de anotación en un cuarto con 37 puntos, capaz de anotar 60 en menos de 30 minutos teniendo la pelota en las manos apenas 90 segundos... El estreno de Klay no pudo ser mejor. Stephen Curry, que había sido baja los dos partidos anteriores por molestias musculares, no se lo quiso perder. Era el regreso de los «Splash Brothers», dos tipos que han cambiado el juego.

Un mate de Klay Thompson a una mano delante de dos defensores fue la jugada con la que confirmó su regreso. Los 18.064 fans que abarrotaban el Chase Center se pusieron en pie. «Ha sido un proceso muy largo. No voy a decir que sea lo mismo que ganar un anillo, pero ha estado muy cerca», afirmó el héroe tras el partido.

Thompson, hijo de uno de los pívots top de la Liga en la década de los ochenta, fue titular, jugó 20 minutos y ofreció unas sensaciones impropias para alguien que llevaba tanto tiempo sin competir. Ahora se trata de que siga actuando en torno a ese tiempo y siempre como titular, que no juegue dos noches seguidas y como asegura su propio entrenador, Steve Kerr, «Klay está en un gran estado físico, mental y espiritual». Ante los Cavaliers, el renacido Thompson no hizo más que confirmarlo.