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Jordi Alba está hecho un chaval

Capitán en esta concentración, el lateral muestra con España su buen momento en el Barça

Jordi Alba fue un peligro por la izquierda y asistió a Yéremy Pino
Jordi Alba fue un peligro por la izquierda y asistió a Yéremy Pino FOTO: Lalo R. Villar AP

Jordi Alba acaba de cumplir 33 años y eso tiene sus cosas buenas y malas. Por un lado, estar en la selección y ser un veterano (82 partidos con la Roja, campeón de Europa en 2012) le ha permitido ponerse el brazalete de capitán en esta concentración en la que faltaba Busquets, algo que ha llevado con mucha naturalidad. Pero por otro también es inevitable que a veces se mire su DNI. Le pasa mucho en el Barcelona, donde cada vez que hay una debacle se busca a las llamadas «vacas sagradas», entre las que está él. Tampoco le llamaba Luis Enrique, con el que había coincidido en el Camp Nou, nada más empezar como seleccionador, pero no tardó en hacerlo y ahora mismo su estado de forma hace imposible que le dejen fuera.

Lo está demostrando en su club tras un momento de dudas al comienzo del curso. Fue como si la marcha de Messi a París le dejara seco, porque antes casi todos sus pases de gol eran para el argentino, pero le ha costado descubrir que tiene asistencias para todos y lo que hace en el Barça lo ha repetido en España. Jordi Alba subió en el triunfo ante Islandia por la banda izquierda con el descaro que siempre ha tenido, para asociarse tanto con Dani Olmo, que actuaba más de extremo, como con Carlos Soler. Montaron un triángulo mágico y casi todo el peligro de España ante Islandia llegó por ahí, como la acción del penalti que transformó Morata o el tercer tanto, nada más empezar la segunda parte, en un centro del lateral barcelonista para que rematara el hombre que entraba por el otro extremo, Yéremy Pino. “Es un buen centro de Jordi Alba y entro con todo, no sé ni con que la meto pero va dentro”, explicó el extremo del Villarreal. Alba es un defensa cuya principal virtud es ser un arma ofensiva, pero en los últimos partidos incluso a veces se ha ido un poco más al centro o desde más atrás también busca los pases, no sólo con las llegadas por sorpresa. Cuando España domina como lo hizo contra Islandia es un desatascador perfecto.

Se marchó a mitad de la segunda parte por el reparto de minutos que Luis Enrique ha querido dar a sus futbolistas en estos dos amistosos, pero el peligro siguió llegando por el mismo costado con Marcos Alonso, que montó la sociedad con Sarabia, otro de los que entraron de refresco, y le asistió hasta en dos ocasiones para poner el 5 en el marcador. «Tenemos muchos jóvenes que hacen ilusionarse a la gente», dijo Morata. Jóvenes que Luis Enrique ha conseguido casar a la perfección con expertos como Jordi Alba.