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Un hat-trick de Benzema da la victoria al Madrid contra el Athletic (3-0)

Es él quien está manteniendo el tipo, el que deja los mejores detalles y el que marca los goles. Desde que hizo el último al Huesca no hay otro futbolista que haya hecho un tanto en el conjunto de Zidane.

  • El remate de Benzema que fue el primer gol del Madrid / Reuters
    El remate de Benzema que fue el primer gol del Madrid / Reuters

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22 de abril de 2019. 05:59h

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José Aguado 21/4/2019

Karim Benzema es el nombre que se repite en todos los partidos que está disputando el Real Madrid como penitencia hasta que termine la temporada. Es él quien está manteniendo el tipo, el que deja los mejores detalles y el que marca los goles. Desde que hizo el último al Huesca no hay otro futbolista que haya hecho un tanto en el conjunto de Zidane. Al Athletic le hizo dos goles de cabeza, lo que se está convirtiendo en su especialidad más inesperada.

Él que era un delicia con los pies, se ha convertido en el tipo delantero tanque al que hay que buscar en el centro del área, porque cualquier pase lo va a meter en la portería. Con una diferencia: no ha perdido el talento y cada vez que entra en contacto con el balón, suelta una maravilla.

A su delantero se agarra el Madrid para abandonar depresiones. Se agarra por ejemplo Asensio, que está empezando a dejar buenas señales tras una campaña en la que ha permanecido en el olvido. Fue él quien puso el centro a Karim en el gol. El segundo tanto fue un saque de esquina. Ya el tercero lo hizo con el pie, cuando el partido acababa.

Juega el Madrid por impulsos, desmotivado a ratos, buscando la manera de ser competitivo cuando no tiene nada en juego. Salió bien contra el Athletic, al menos más vivo que otras veces, pero según pasaban los minutos y no llegaban las ocasiones, se fue apagando.

Hubo sorpresa en la alineación de Zidane con la titularidad de Vallejo, que hizo un buen papel. Tampoco el conjunto vasco tuvo mucho empeño y la primera mitad fue enmudeciendo hasta acabar en el letargo acostumbrado. La gente ni se enfadó.

Mejoró la segunda parte, como acostumbra este equipo, con más dominio y verticalidad y con goles. Fue un equipo con más personalidad y sobre todo con más ganas. Hubo tiempo para que salieran al campo Bale e Isco y que el primero volviera a escuchar que el público no le perdona nada.

Pero llegaron los tantos de Benzema, la figura del Madrid.

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