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Mireia Belmonte y su lucha contra el dolor y contra el tiempo

Las lesiones han limitado su puesta a punto. «Llega justa de preparación, pero va a competir a muerte», dice Fred Vergnoux. Reducirá su calendario

Mireia Belmonte estará en sus cuartos Juegos Olímpicos
Mireia Belmonte estará en sus cuartos Juegos OlímpicosIvan Terron

Mireia Belmonte asegura que su intención en los Juegos de Tokio es disfrutar. Sin ponerse límites, pero siendo consciente de la pelea en el tiempo que ha tenido durante toda la temporada. Al confinamiento, que le hizo estar más tiempo fuera del agua del que recuerda, le siguió el regreso con restricciones y ya desde el verano, los problemas físicos. Empezó tarde porque le tuvieron que hacer unas infiltraciones por unas hernias inguinales, y como dice su entrenador, Fred Vergnoux, para preparar unos Juegos Olímpicos cada segundo cuenta. Logró arrancar por fin y el daño pasó al hombro izquierdo durante gran parte de este 2021. «Sabemos que va a llegar corta de preparación, de trabajo, pero ella va a competir a muerte. De eso no hay duda. Y si se mete en la final, a ver lo que pasa», admite Vergnoux, que durante los últimos tiempos tiene una broma con la nadadora con la que ha conquistado cuatro medallas olímpicas y con la que han sido campeones de todo: «La broma que yo hago con ella es decirle: “A ver si anulan los Juegos y los ponen en septiembre, a ti te iría genial».

Le va a faltar un poco para llegar a tope, pero Mireia es Mireia. «Es cierto que iba con el tiempo justo, ha sumado problemas con lesiones, dolores... Pero últimamente ha trabajado bastante bien. Ha hecho un buen stage en altura en Sierra Nevada, ha trabajado las cuatro semanas, está fina. Físicamente, hacemos un control de la composición corporal y está bastante bien. No está como cuando ganó el oro olímpico en Río, pero tampoco tan lejos», desvela su preparador, que seguramente no pueda estar a su lado en el centro acuático de Tokio, ya que irá con los nadadores de aguas abiertas y las «burbujas» obligadas por el covid le impiden estar en los dos sitios.

Las zonas en las que se ha lesionado Mireia Belmonte le han impedido entrenar los 200 mariposa, por lo que no podrá defender el título que logró hace cinco años en Río. Tendrá un calendario más reducido del habitual, pero con pruebas muy exigentes: los 800, los 1.500 y los 400 estilos en individual, a lo que unirá su participación en el relevo 4x100. «No sé cuál va a ser mi prueba fuerte, voy a ir a por las tres. La que mejor saldrá será la que me encuentre ese día. El primer foco es el 400 estilos por ser el primer día. No sé cómo voy a reaccionar, pero tengo muchas ganas de nadar», confesó la catalana en una charla con medios en un evento del Banco Santander. Es una incógnita lo que puede hacer una chica acostumbrada a hacer casi lo imposible con un cuerpo en principio poco propicio para la natación: mide un metro setenta y su talla de pie es un 36. El físico es casi el opuesto al ideal de un nadador, pero con el trabajo de toda una vida ha ido acumulando títulos: es campeona de Europa, del mundo y olímpica. La «medalla» que seguro ganará en Tokio será en la ceremonia inaugural, ya que será la abanderada junto a Saúl Craviotto. Las otras tres al menos las va a pelear y después ya se verá lo que sucede. En noviembre cumple 31 años y después de los Juegos se tomará un descanso para pensar en el futuro, en si hacer el esfuerzo de preparar el próximo ciclo olímpico, que será más corto, de tres años.