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John Rahm está “devastado” después del positivo que le impedirá participar en los Juegos de Tokio

Pese a tomar todas las precauciones posibles, el golfista da positivo en coronavirus en la última prueba y no puede viajar a Tokio para disputar los Juegos, que le hacían mucha ilusión

Jon Rahm, pensativo durante el pasado British, el último torneo que disputó antes de los Juegos Olímpicos
Jon Rahm, pensativo durante el pasado British, el último torneo que disputó antes de los Juegos Olímpicos FOTO: Ian Walton AP

“Está devastado”, dice por teléfono Nacho Gervás, director técnico de la Federación Española de Golf, un rato después de que Jon Rahm diera positivo en coronavirus y se perdiera los Juegos Olímpicos. Acababa de hablar con el agente del golfista y las sensaciones iban desde la desesperación a la incredulidad. Está claro que falta mucho por saber todavía del maldito virus y que ni haciendo todo lo que se debe uno queda libre de “caer”. “Ha sido todo en Estados Unidos. Cuando le hicieron la tercera PCR de las tres que tenía que hacer seguidas por haber estado 14 días antes en UK jugando el Open, salió positiva. La primera y la segunda, no; pero sí la tercera. Hicieron varias comprobaciones y salieron todas positivas. Eso es lo que ha pasado. Había tomado todas las precauciones habidas y por haber: las PCR se las estaba haciendo en casa, finalmente había decidido coger un vuelo privado para no entrar en contacto con gente en un vuelo regular... Estaba muy ilusionado y es un palo duro”, añade Nacho Gervás.

El caso es que Rahm se queda con su enorme frustración y España pierde a uno de sus mejores deportistas para los Juegos de Tokio. Parece que el virus la ha tomado con el golfista de Barrika en los últimos meses, pese a que está vacunado con la monodosis de Janssen. Ya se sabe según los estudios que la vacuna no impide coger el virus, pero sí reduce muchísimo las posibilidades de que genera una enfermedad grave. También que se puede contagiar, por eso pese a ser asintomático, la PCR positiva impide a Rahm viajar a Tokio. Revive así la pesadilla del pasado 6 de junio, cuando estaba terminando la tercera jornada del Memorial e iba líder con mucha ventaja y el propio médico del PGA Tour fue al campo a informarle de que tenía que abandonar. Había dado positivo y perdió la opción de ganar un título de prestigio que tenía más que en la mano, además de los 1,7 millones de dólares de premio para el ganador. Tuvo que hacer cuarentena y llegó de milagro a disputar el US Open, pero dio la vuelta a la desgracia ya que con esa preparación más precaria y sin presión, conquistó su primer “Major” y recuperó el número uno del mundo, que ahora lo vuelve a ostentar después de haberlo cedido un par de semanas. Lo asumió con calma, aunque lamentó que justo cuando ocurrió sus padres le iban a visitar para estar con su hijo, Kepa Cahill Rahm, que había nacido unos meses antes. No se tomó mal esa situación complicada, y seguro que también se recuperará de ésta, pese a que los Juegos siempre estuvieron en su calendario como un objetivo prioritario. “Quiero darle una medalla a España”, aseguró. Llegaba en un gran momento de forma y como el mejor golfista del momento.

Como ha sido todo tan cerca de la competición (29 julio a 1 de agosto), en principio Rahm no tendrá sustituto y Adri Arnaus se queda como único representante masculino. Aunque a última hora se estaba trabajando en intentar que Jorge Campillo pudiera entrar por el vasco. Carlota Ciganda y Azahara Muñoz lo harán en mujeres.