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Korda humaniza a Alcaraz y lo elimina de Montecarlo a la primera

El joven español, reciente campeón de Miami, cede en un partido de tres horas marcado por el viento, los errores y los breaks. Se impuso el estadounidense por 7-6 (7/2), 6-7 (5/7) y 6-3

Carlos Alcaraz jugó por primera vez en Montecarlo y no superó su primer partido, ante Korda
Carlos Alcaraz jugó por primera vez en Montecarlo y no superó su primer partido, ante Korda FOTO: SEBASTIEN NOGIER EFE

Los partidos de tenis se ganan con una raqueta, pero la cabeza siempre juega un papel importante. En el enfrentamiento de Carlos Alcaraz contra Sebastian Korda, esta última fue necesaria para sobrevivir, para no venirse abajo y tener ganas de seguir peleando en la pista ante las adversidades ajenas y propias. La que no se pudo controlar fue el viento, que molestó mucho e impidió al español y al estadounidense ser lo que suelen ser. Pero a eso se añadió la capacidad para resistir ante los numerosos errores y los breaks que se sucedían. Se podía volver loco Carlos, que venía lanzado tras su triunfo en el Masters 1.000 de Miami, pero tuvo la humildad para luchar hasta el final. No fue suficiente ante otro joven prodigio que también resistió y acabó venciendo por 7-6 (7/2), 6-7 (5/7) y 6-3.

La jornada fue tan extraña que ganar el saque era como hacer un break. Les costó mucho a los dos tenistas sacar sus juegos al servicio y por momentos las roturas se sucedían una detrás de otra. Con seis (en 19 oportunidades) finalizó Carlos y con siete (en diez) Sebastian. El primero en lograrla fue Korda, para ponerse 2-4, con un tenis bastante agresivo, pero el español se activó justo a tiempo por primera vez para dar completamente la vuelta a la situación. Ganó tres juegos seguidos y parecía enderezar un set que todavía tendría que dar muchas vueltas. Porque empezó el carrusel de breaks para el 5-4, el 5-5, el 6-5 y el 6-6, además claros, el último en blanco, del estadounidense, que en el desempate utilizó a la perfección el saque abierto y la volea, y también las dejadas. Recibió Alcaraz de su medicina durante todo el encuentro, porque ese golpe suave le encanta y lo hace a la perfección. Aunque llegó a algunas de las que le propuso su rival, en la mayoría sufrió y cedió el punto.

Mandaba Korda en el partido, pero el “vamos” que gritó el murciano nada más empezar el segundo set se escuchó en todo el Principado. Era porque se había puesto 2-0: un juego al saque y la confirmación al resto. Después, siguió sumando, pero el 3-0 tampoco fue colchón suficiente. Volvió el tiovivo de roturas, la reacción de Sebastian, la incomprensión de Alcaraz, pero sin irse del todo del partido. Tuvo tres pelotas de set al resto, las desperdició, pero a seguir. Sufrió al saque con dos bolas decisivas en contra para 6-5 que le hubieran puesto contra las cuerdas, pero ahí se inventó una derecha fantástica. Estaba sufriendo el español con los segundos saques: su oponente se metía en pista y le restaba con un ganador directo, casi siempre con el fantástico revés que tiene. Se recuperó de ahí el pupilo de Juan Carlos Ferrero y se llevó el segundo desempate por detalles. Era una cuestión de sobrevivir.

Ahora sí, ya tenía el partido en su poder... O eso parecía, porque nada de eso. Tampoco con el 2-0 inicial. Arrancó igualmente con una rotura, pero su cabezonería choco con la de su rival. Se ahogaban ambos, y salían, encontraban aire. Así durante más de tres horas. La enésima remontada del encuentro fue de Korda, con tres juegos seguidos que devolvieron el equilibrio al choque. No tuvo un mal gesto el español, pero ya estaba sufriendo más que su contrario, más fino en esos momentos finales, valiente con los ganadores y con las subidas ante el español, que pareció cansado y cedió en su estreno en Montecarlo. No todo podía salirle de cara en este 2022 increíble que lleva.