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La falta de respeto de Kyrgios a los periodistas tras su escupitajo a la grada

El jugador australiano ha tenido un debut muy accidentado en Wimbledon. Se ha enfrentado al público y a una juez de línea y después lo ha justificado

Nick Kyrgios ha ha ganado su primer partido de Wimbledon
Nick Kyrgios ha ha ganado su primer partido de Wimbledon FOTO: TOLGA AKMEN EFE

A Nick Kyrgios le ha pasado de todo en su primer partido en Wimbledon. Ha insultado a una juez de línea, ha sido insultado, ha escupido al público y después ha tenido una tensa conferencia de Prensa en la que también ha hablado de Rafa Nadal. No está mal para comenzar en uno de sus torneos favoritos. Pero lo cierto es que el ambiente de su partido ha sido raro: “Se me ha faltado a respeto por parte del público. Estoy empezando a pensar que es normal cuando realmente no lo es. Ya sabes, no dije nada al público hasta que empezaron con los insultos”, ha dicho. Ha contado lo que le han gritado: “Alguien gritó que yo era una mierda. ¿Es eso normal? No. Pero no entiendo por qué ocurre una y otra vez”.

En su partido contra Jubb, un espectador le estuvo molestando todo el rato y cuando acabó el choque le dirigió un escupitajo: “Fue una de las personas que me faltó al respeto. Yo no le haría eso a alguien que me estaba apoyando. Hoy en cuanto he ganado el partido, me he dirigido a él... Llevo mucho tiempo lidiando con el odio y la negatividad, así que no siento que le deba nada a esa persona. Se lo devuelvo”, describió y puso un ejemplo muy gráfico: “Bueno, nunca, jamás, he ido al trabajo de nadie y le he escupido descaradamente y le he faltado al respeto. No entiendo por qué la gente hace eso a los deportistas. ¿Por qué eso es aceptable? Está sucediendo cada vez más en el deporte. No creo que esté bien. ¿Alguna vez has ido a un supermercado y has empezado a reñir a alguien que escanea la compra? No. ¿Entonces por qué lo hacen cuando estoy en Wimbledon? ¿Por qué?”, se preguntó.

Pero todo eso lo ha dicho comiendo sushi y echándole salsa por encima:

Aún así, ama Wimbledon: “No tiene nada que ver con Wimbledon. Creo quees toda una generación de personas, como en las redes sociales, que se siente con derecho a comentar cada cosa con negatividad. Eso se traslada a la vida real”, ha dicho haciendo un poco de sociología. No entiende al público ni a los árbitros. Le molesta que sean mayores, porque ven peor: “La mayoría de los árbitros son mayores y no creo que eso sea lo ideal cuando se juega un deporte de márgenes tan pequeños. De hecho, la gente más joven tiene mejor vista. ¿No crees que eso es apropiado? Cuando se juega a un deporte de cientos y miles de dólares, ¿no crees que deberíamos contar con personas que estén realmente preparadas para pitar si la pelota ha caído dentro o fuera? Golpeé una bola dentro, el viejo la cantó fuera, estaba dentro. Así que podría decirse que si el tipo tenía 40 años, podría no haberla pitado”, ha seguido con su explicación.

Considera que los árbitros no viven con la tensión que lo hace él: “Si pierdo un partido de tenis por una decisión suya, no se les maltrata en las redes sociales. Yo tengo que lidiar con ello. Mi novia lidia con mensajes de odio. Mi familia lidia con mensajes de odio. Yo lidio con mensajes de odio. Sólo sé que, si comparamos mi Instagram con el de un árbitro, es asqueroso algunas de las cosas con las que tengo que lidiar. Por ejemplo, mi hermano tiene alopecia, y bromean con que es un paciente de cáncer. Dudo que los árbitros estén lidiando con eso”. Así que no siente pena ni simpatía por ellos: “Si hago un saque a 220 km/h y le pega, “Oh, lo siento. ¿Estás bien?”, le pregunto. Pero si toman una mala decisión, ¿por qué iba a tener simpatía por eso? Hay cientos de miles de dólares en juego. ¿Por qué tendría simpatía por eso? No tiene sentido”. A una juez de línea la llamó chivata: “Es por lo que hizo ella. Yo no hice nada y ella fue al árbitro y le dijo algo que yo no dije”.

Ha hablado del saque por abajo, que intentó contra Jubb y no le salió: “La primera vez que lo hice fue contra Nadal en Acapulco. En realidad, míralo de nuevo, todo el mundo debería verlo. Los comentaristas estaban como: ¿qué ha hecho aquí? Decían que era una falta de respeto. ¿Por qué haría eso? Ahora lo hace Murray y él es inteligente. ¿Qué diablos? Estoy jugando contra Rafael Nadal como tres horas, no pude ganar un punto. Tiré un saque bajo. Todo el mundo lo hace ahora y es como si fueran un genios. Me alegro de que la gente se dé cuenta de que es una forma diferente de ganar el punto. Creo que es divertidísimo”.