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Una vida con el capitán

Sergio Ramos jugó en Amsterdam su partido número 600 con el Real Madrid. Imperial cuando más apretaba el Ajax, se perderá la vuelta por amonestación.

  • Ramos y Tadic, en el encuentro de ayer
    Ramos y Tadic, en el encuentro de ayer

Tiempo de lectura 2 min.

14 de febrero de 2019. 02:16h

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José Manuel Martín 14/2/2019

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Hace casi cinco mil días (4.904 exactamente) que Sergio Ramos debutó con el Real Madrid. Sustituyó a Pavón y dio comienzo a una vida entera vestido de blanco que ya va por la decimocuarta temporada. El de ayer fue el partido número 600 del sevillano con el club del que es el capitán y líder sobre el terreno de juego. «Son muchos recuerdos los que te vienen a la cabeza, un sacrificio enorme y un esfuerzo constante durante tantos años. No es nada fácil alcanzar esa cifra con mi club. Ojalá pueda disfrutar de muchos más y agradecer el cariño y el apoyo de todo el mundo que hacen que me levante con esa ilusión de querer seguir mejorando y representando como capitán a este equipo», decía Sergio en Movistar nada más terminar el encuentro. El de vuelta, el 5 de marzo en el Bernabéu, no lo podrá jugar por la amarilla que vio poco después del gol de Marco Asensio. Le tocará descansar, algo que hace muy poco, porque es el futbolista más usado por los entrenadores desde hace bastantes temporadas. Zidane le hizo descansar lo justo y este curso lo había jugado todo en Liga hasta la jornada 21, en la que fue sustituido en el campo del Espanyol.

La recuperación del equipo en las últimas semanas ha coincidido con un aumento del nivel de juego de Ramos, un seguro en la última línea del Real Madrid y el encargado de poner el carácter tanto en los buenos como en los malos momentos. Es el tercer goleador blanco este curso por detrás sólo de Benzema y Bale y se ha destapado, en ausencia de Cristiano, como un especialista infalible en los lanzamientos de penalti.

Ante el Ajax sostuvo al Madrid cuando más apretaba el conjunto holandés y se mantuvo como un seguro cuando el partido y el marcador se puso de cara para los visitantes. «Hemos sabido sufrir, nos obligaron a perder la pelota con agresividad. Cuando supimos salir de esa presión asfixiante generamos ocasiones y marcamos dos de ellas. Todos tuvieron que competir y dedicarse mucho tiempo a facetas del juego a las que no están acostumbrados», confesaba Solari, satisfecho por la capacidad de sacrificio en una noche no del todo brillante. «Hemos sabido trabajar, jugar y sufrir cuando había que hacerlo. Y marcar cuando generamos esas ocasiones. Hicimos todo y eso demuestra fortaleza del grupo», insistía feliz por el botín conseguido para la otra mitad de la eliminatoria.

El Madrid está vivo bien entrado febrero en las tres competiciones y buscará de aquí a junio levantar todos los títulos posibles. Si llega alguno sería el número 21 de Ramos, que acumula 20 (4 Champions y 4 Ligas entre otros), además de 84 goles. Y es que toda una vida en el Real Madrid da para mucho.

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