Los vuelos de easyJet ya no emiten dióxido de carbono

La aerolínea compensará la totalidad del CO2 que despidan sus aviones con proyectos renovables

Un avión de easyJet en pleno aterrizaje
Un avión de easyJet en pleno aterrizaje

A las 6.20 horas de hoy ha partido del aeropuerto de Viena el vuelo de easyJet con destino Berlín, uno más de los miles que surcan los cielos europeos cada día. El vuelo no tendría nada de especial si no fuera porque marca el punto de partida de la ambiciosa estrategia anunciada hoy por la aerolínea británica para luchar contra el cambio climático y que la convertirá en la primera compañía del mundo en operar vuelos neutros en carbono.

Los vuelos de easyJet seguirán usando combustibles fósiles para sus desplazamientos. Pero la gran diferencia con otras compañías es que todas sus emisiones de CO2 serán compensadas mediante la inversión en proyectos sostenibles, de tal modo que cada una de las toneladas de carbono emitidas por sus aviones serán compensadas con iniciativas que permitan equilibrar esas emisiones. Para realizar esta compensación, la compañía invertirá cerca de 30 millones de euros, que no serán cargados en los billetes; que invertirá en proyectos de reforestación, energía solar o potabilización de agua sin usar combustibles fósiles, según ha explicado hoy el director general de la aerolínea, Javier Gándara. Todos los programas estará verificados por estándares internacionales como los Gold Standard y VCS, según easyJet, que ha explicado que la compensación funciona porque, científicamente, se ha demostrado que una tonelada de CO2 tiene el mismo impacto climático sin importar dónde se emita.

Aviones híbridos y eléctricos

easyJet, uno de los cinco grandes grupos europeos de aviación, entiende que, aunque no es la medida ideal para luchar contra el cambio climático, es la única que ahora mismo permite la tecnología. El siguiente paso debería ser, según Gándara, la mejora de los combustibles y de las tecnologías para la captura de carbono, algo que debería llegar ente 2030 y 2035, para pasar después a los aviones híbridos. En este aspecto, la compañía ha anunciado también que ha firmado un acuerdo con Airbus para investigar de forma conjunta el desarrollo de aviones híbridos y eléctricos. Una colaboración que se suma al trabajo ya en curso con Wright Electric para el desarrollo de un aparato comercial de pasajeros totalmente eléctrico que sea capaz de transportar pasajeros de easyJet en Reino Unido y su red de destinos europea dentro de una década. Gándara ha estimado, no obstante, que el avión eléctrico no será una realidad hasta al menos 2050.

easyJet ha realizado estos anuncios durante la presentación de sus resultados anuales -que van del 1 de octubre al 30 de septiembre-. La aerolínea logró durante el periodo un beneficio bruto de 500 millones de euros, en línea con lo que ya había avanzado. Aunque el año próximo la aerolínea espera continuar creciendo, lo hará de forma más moderada que este. Su previsión es que su capacidad aumente cerca del 3% en un entorno de ralentización económica, una circunstancia que, según Gándara, está afectando a la demanda europea. En el caso de España, espera un crecimiento del 2,5% a pesar de los problemas que en las últimas semanas ha tenido su principal base en el país, Barcelona, por los incidentes protagonizados por los secesionistas. Gándara ha explicado que, a pesar de los disturbios, la Ciudad Condal sigue siendo uno de los destinos más atractivos y que no se plantean ningún movimiento.

Respecto a los movimientos de consolidación que se esperan en un futuro en el sector tras la compra de Air Europa por Iberia, Gándara ha asegurado que su meta es seguir creciendo de forma orgánica y que "no está en nuestro ADN crecer por crecer". El directivo ha explicado que sólo accederían a alguna operación de compra o fusión si tuviese encaje operacional o estratégico. Gándara ha explicado que easyJet valoró una operación en Alitalia pero que la dejaron pasar porque no tenía sentido dentro de su estrategia.