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Economía

Las empresas españolas pagan por Sociedades un 23% más que la media europea

España es el séptimo país de la UE con la mayor carga impositiva. La OCDE coloca el tipo efectivo en el 24,8% y teme que una subida del tributo ahuyente la inversión

Dos semanas después del principio de acuerdo de Gobierno entre PSOE y Podemos –con el Ibex 35 estancado, los bancos en pleno sube y baja de su cotización y las inversiones a la expectativa–, las grandes empresas han reavivado su temor a que ambos partidos lleven a cabo lo prometido en campaña y eleven aún más el Impuesto de Sociedades, tal y como defiende el futuro Gobierno socialcomunista. Según la última estadística de la Agencia Tributaria, las grandes empresas tributaron Sociedades a un tipo efectivo sobre el resultado contable –sobre el beneficio total– del 7,7% en el año 2017, la mitad de lo que pagaron microempresas (14,71%) y medianas empresas (14,07%), y once puntos menos de lo que lo hicieron las pequeñas empresas (18,37%).

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Pero la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) no está de acuerdo con estos datos. Según sus cálculos, España tiene un tipo efectivo en Sociedades de un 24,8%, un 23% más que la media europea. Por ello, la metodología utilizada por la AEAT ha vuelto a verse salpicada por la polémica, ya que los resultados cambian según se aplican los tipos impositivos sobre los beneficios o sobre la base imponible. En este último caso, y según la Agencia Tributaria, las grandes empresas pagaron un 19,93%, también por debajo de lo que pagaron las empresas de mediano tamaño (21,55%), las pequeñas empresas (23,15%) y las microempresas (22,99%). El problema es que Hacienda realiza su estadística en base al beneficio global, sin tener en cuenta dónde lo haya obtenido y sobre el resultado positivo de todas sus filiales, sin contar posibles pérdidas. De este modo, no se reflejan los beneficios reales que deben tributar y obliga a las empresas a pagar dos veces, en el país donde obtienen parte de sus beneficios y en España. Frente a esto, y en contra de lo que defienden PSOE y Podemos, la OCDE asegura que España es uno de los países de la UE con un Impuesto de Sociedades más alto. En concreto ocupa el séptimo puesto de los 28 países miembros, con el citado tipo efectivo del 24,8%, frente a la media del 20,1% de los países de la Unión Europea. Así lo confirmó en su estudio Corporate Tax Statistics, en el que compara la tributación de las grandes empresas en los países de la organización, con lo que se desmontaría el plan del Gobierno de elevar este impuesto a los emporios más importantes con la excusa de que no pagan lo suficiente.

Mejor con le tipo efectivo

El tipo efectivo sobre Sociedades mide con mayor exactitud la carga tributaria de un proyecto de inversión que el tipo nominal, ya que tiene en cuenta factores como los incentivos fiscales disponibles y las políticas de amortización fiscal de cada país, y compara el valor actualizado de los flujos de caja de una inversión antes y después de impuestos. Según la OCDE, en el caso de España, el tipo efectivo es un 23% superior a la media de los países de la UE. De los 28 miembros, en 21 de ellos el Impuesto de Sociedades es inferior al español, por lo que su legislación resulta más atractiva y competitiva para la inversión extranjera. Los países con una presión fiscal más laxa son Chipre (11,9%), Irlanda (11,8%), Hungría (9,9%) y Bulgaria (9,1%). Liderando el ranking se sitúan Malta (33,3%) y Francia (33%). El indicador del tipo efectivo es el más utilizado a la hora de tomar decisiones de inversión por las empresas multinacionales y permite la comparativa entre distintos países que potencialmente pueden ser destino de inversiones, por lo que si PSOE y Podemos llevan adelante sus planes, estas grandes compañías buscarían otros mercados más favorables a sus intereses. El Gobierno de Pedro Sánchez anunció hace meses su intención de fijar un tipo mínimo en Sociedades a partir del cual las grandes compañías no se podrán aplicar deducciones, pero la repetición electoral aplazó su decisión, que se retomará con toda seguridad si sale adelante el Ejecutivo de coalición con Unidas Podemos.

El pasado viernes, en un foro económico en Vitoria, el presidente de la patronal CEOE, Antonio Garamendi, consideró que el Impuesto de Sociedades tiene que estar «en unos niveles razonables» para que «no grave el ahorro, cuando ya se han pagado los impuestos en su momento». El presidente de la patronal insistió en que «nadie está diciendo que no se puedan subir los impuestos sobre las ganancias, pero no sobre el ahorro y la inversión. Creo que es un debate que tiene que estar sobre la mesa, un debate global de cómo tienen que cambiar los impuestos».