El regreso del Boeing 737 MAX se aleja

Las autoridades estadounidenses no aprobarán su vuelta a los cielos este año

Boeing tendrá que esperar. Aunque el fabricante americano esperaba que la autoridad de aviación americana (FAA) diese luz verde este mes a las modificaciones que ha introducido en el 737 MAX para que pudiese volver a volar en los primeros meses del próximo año, ayer se llevó un duro golpe. El máximo responsable de la FAA, Stephen Dickson, anunció que la agencia no certificará los cambios este año. “Vamos a ser diligentes porque la seguridad es absolutamente nuestra prioridad con esta avión”, explicó Dickson en una entrevista a la cadena de televisión CNBC poco antes de comparecer en el Comité de Transportes e Infraestructuras. El anuncio del regulador tumba los planes de Boeing, que el pasado 11 de noviembre aseguró que tenía la esperanza de que la FAA aprobara sus mejoras, si bien era consciente de que la vuelta a los cielos de los aviones no iba a ser inmediata. Una vez que las autoridades de aviación den luz verde a los cambios, los pilotos tendrán que someterse a un nuevo entrenamiento.

Las autoridades aéreas mundiales prohibieron en marzo que los Boeing 737 MAX volvieran a volar después de que, en un lapso de apenas cinco meses, 346 personas muriesen en dos accidentes de estos aparatos sucedidos en Indonesia y Etiopía. Desde entonces, Boeing ha anunciado que ha introducido diversas modificaciones en el software de su sistema de estabilización de vuelo (MCAS, por sus siglas en inglés), causante de los siniestros, y llegó incluso a acariciar la posibilidad de que los aviones volvieran al servicio a mediados de año. Pero las modificaciones no han superado los filtros regulatorios, lo que ha provocado que los 387 aparatos que tienen en sus flotas 36 aerolíneas sigan en tierra.

El “no” de la FAA podría demorar todavía más no sólo la vuelta al servicio de los Boeing 737 MAX (aerolíneas como Southwest los habían eliminado de sus programaciones hasta marzo) sino la entrega de nuevos aparatos. Las instalaciones de Boeing acumulan decenas de unidades del 737 MAX, algunas estacionadas incluso en los aparcamientos de coches por falta de espacio, que están a la espera de que se resuelvan los problemas del modelo para ser entregadas a sus clientes, entre los que está Air Europa o Ryanair. La aerolínea irlandesa ya ha comunicado el cierre de varias bases, incluidas tres en España, por el retraso en la entrega de los aparatos. La inquietud entre las aerolíneas es notoria. Alexandre de Juniac, responsable de la IATA, la asociación que representa al 82% de las aerolíneas mundiales, advirtió ayer a Reuters que si las entregas y la vuelta al servicio de los aparatos se retrasa más meses, “para algunos de nuestros miembros sería un gran problema”.

Ante la sucesión de problemas y retrasos en la vuelta a los cielos del aparato, Boeing ha admitido que se está incluso planteando la posibilidad de para temporalmente la producción del 737 MAX, ahora limitada tras la interrupción de las entregas.