Guía para la apertura de las peluquerías: secadores al mínimo y sin revistas del corazón

Estas son las pautas a seguir para los negocios que decidan abrir el 4 de mayo. Algunos no garantizan la apertura hasta que extremen las medidas de seguridad

Comienza la cuenta atrás para la apertura de las peluquerías. Estos establecimientos abren mañana, lunes 4 de mayo, con la agenda a reventar y hoy domingo ultiman los detalles para garantizar la seguridad de los clientes y trabajadores. Las peluquerías y salones de belleza han permanecido cerrados desde que se declaró el estado de alarma. Aunque en primera instancia fueron considerados servicios esenciales, horas después el Gobierno rectificó y solo mantuvo los servicios a domicilio. Las medidas de protección que ya se aplicaban al trasladarse a las casas de los clientes, ahora deben estar presentes en cada rincón de los locales que decidan abrir. Las citas previas, el uso de EPIS y la distancia de seguridad solo son la punta de iceberg. El uso de termómetros láser y de bolsas herméticas para guardar las pertenencias de los clientes son otras de las medidas puestas en marcha por peluquerías como Marco Aldany. La Asociación Nacional de Perfumería y Cosmética (Stanpa) junto a estas organizaciones han elaborado una Guía de Recomendaciones con las pautas a seguir para los negocios que decidan abrir, aunque algunas peluquerías no garantizan su apertura para extremar la preparación de sus espacios.

Recepción

Desde el grupo Provalliance se prevé una avalancha de clientes tras el cierre de los establecimientos desde el pasado 14 de marzo. Por ello, en primer lugar las peluquerías y salones de belleza impondrán la flexibilidad horaria para dar servicio a la población de forma escalonada. Los mayores de 65 años, al igual que en otros negocios, tendrán un horario de atención preferente. Stanpa aconseja tomar, preferiblemente, las citas por vía telefónica ajustando el tiempo de cada cliente para mejorar el flujo de trabajo y tener en cuenta el tiempo necesario para limpiar entre cliente y cliente. Al entrar, los abrigos, bolsos y pertenencias personales de los clientes se guardarán en bolsas herméticas individuales que se entregarán a la salida.

La zona de espera ya no será como antes. Los clientes deberán mantener la distancia de seguridad de entre 1,5 y 2 metros y se deben evitar las aglomeraciones. Durante la espera, cada cliente tendrá que recurrir al móvil para entretenerse, ya que quedan suprimidas las revistas y prensa impresa, así como las plantas o cualquier elemento que se pueda manipular. De igual manera, se eliminarán los dispensadores de agua. En su lugar, se deben facilitar botellas de agua individuales o vasos de un solo uso. Los productos que habitualmente se encuentran expuestos, ahora solo podrán ser manipulados por el personal de la peluquería. También se deberá valorar la posibilidad de incorporar una mampara transparente en la zona de recepción. El presidente de Marco Aldany y portavoz de la Alianza de Empresarios de Peluquería de España, Alejandro Fernández, ha indicado, en declaraciones a Ep, que en sus locales se tomará la temperatura a los clientes con termómetros láser.

Durante los servicios

Alejandro Fernández señala que Marco Aldany establecerá turnos para los peluqueros, que desempeñarán su trabajo con mascarillas y guantes. A estas medidas de protección se suma el lavado frecuente de manos. Una vez que se haya comenzado con un cliente, Stanpa recomienda que un mismo estilista se encargue de todo el proceso, y si es posible, en el mismo espacio. En cuanto al lavado, se debe evitar simultanear clientes en el lavacabezas si no hay separación suficiente entre ellos para garantizar la distancia de seguridad.

Las toallas, batas y capas habituales se sustituirán por otras desechables, en la medida de los posible. Cada componente del equipo tendrá sus propios materiales y los cepillos, tijeras y peines deben estar perfectamente higienizados para cada servicio. También es preferible utilizar planchas o secadores de casco o secados a baja velocidad para no dispersar el aire, así como mantener limpios los filtros de los secadores y el resto de material eléctrico. Por otro lado, Stanpa recomienda facilitar mascarillas, si el cliente no las trae consigo, así como guantes, siempre que sea posible. También se deberá disponer siempre de dispensador de gel higienizante para los clientes en las zonas de tocadores, entrada y salida del establecimiento

Uso de aseos y zonas comunes

Las zonas de juego infantil deben quedar clausuradas y el acceso cerrado, según la guía de Stanpa. La asistencia a los aseos y baños será siempre individual y se higienizará tras cada uso. Es preferible no utilizar toallas textiles. Estas se deberán sustituir por servilletas de papel y geles higienizantes. Los electrodomésticos de uso común como cafeteras, microondas y hervidores deberán mantenerse higienizados tras cada uso.

Fin del servicio

Una vez terminado el corte, tinte o tratamiento para el que haya acudido el cliente, un trabajador deberá acompañarlo a la recepción. Inmediatamente después se desechará el material utilizado por el cliente, que deberá ser ubicado en los contenedores. Si es material que tiene que ser lavado, se ubicará en el contenedor específico. Stanpa recuerda que las prendas se deben lavar en caliente a 60 grados y 30 minutos. La guía apunta que se seguirá potenciando el uso de medios de pago electrónicos. El área de trabajo será desinfectada e higienizada diariamente con los productos necesarios. El local se mantendrá ventilado y, por último, se colgará una hoja de referencia en la que figurará el trabajo de limpieza realizado.