Freno a los Presupuestos de 2021 por la bronca en Moncloa

La reforma fiscal y los recortes, caballo de batalla de la negociación presupuestaria. Sánchez pospone su elaboración hasta el fin del estado de alarma y de las citas electorales del 12-J

El calendario no perdona y los meses se echan encima inexorablemente. Por eso llama poderosamente la atención que el Gobierno aún no haya dado orden de redactar a los diferentes departamentos de la Administración General del Estado, como es habitual por estas fechas, las memorias justificativas de gasto que sirvan de cimientos en la elaboración de los Presupuestos Generales del Estado de 2021, según aseguran a este diario fuentes gubernamentales.

En estos momentos, las cuentas que vienen están aún en el aire, después de dos prórrogas de los Presupuestos de 2018 del Gobierno de Rajoy, que son los últimos bendencidos por el Parlamento, entre otras razones, por el fuego cruzado que se sostiene fuera y dentro del Gobierno a costa de las mismas.

Las causas de este retraso se explican, fundamentalmente, por la compleja situación por la que atraviesa el país debido a la pandemia del coronavirus, que mantiene al Gobierno totalmente volcado en su superación; y por el difícil y frágil equilibrio de un Ejecutivo en coalición entre el PSOE y Podemos, con respaldos de aliados fuera de la Moncloa de diversos colores ideológicos, como ERC, PNV, Ciudadanos, Bildu, CC... Socios, además, manifiestamente incompatibles entre ellos en algunas materias, como es la presupuestaria. En este contexto, el Ejecutivo ha pospuesto su elaboración a la espera de que escampe el panorama político español y pasen, por tanto, los peores momentos de la crisis sanitaria y también las próximas citas con las urnas en Galicia y el País Vasco.

De hecho, según confirman a LA RAZÓN fuentes monclovitas, el Gobierno ha decidido retrasar la redacción de las cuentas del año que viene hasta el final del estado de alarma, que, en principio, está previsto que concluya el próximo 21 de junio, y hasta que se superen el escrutinio de las urnas el próximo 12 de julio en Galicia y en el País Vasco. Moncloa quiere tener resueltas estas dos variables en la escena política española antes de comenzar la elaboración de los Presupuestos, entre otros motivos, porque deberá negociar su confección con el PNV, que previamente tiene que despejar su futuro político autonómico más inmediato.

Una vez que se levante el estado de alarma y pase el 12-J, dará la orden a los distintos departamentos de elaborar las memorias justificativas de gasto. La última vez que lo hizo fue en febrero pasado y solicitó la memoria justificativa de 2020, con el fin de elaborar las cuentas del presente año. Sin embargo, la pandemia trastocó sus cálculos económicos y optó, entonces, por no adaptar las cuentas de 2020 a la actual situación de crisis, con una economía en caída libre, con un retroceso previsto del PIB de casi el 10%.

¿Una tercera prórroga?

Meses después, cuando aún no se ha puesto manos a la obra, planea ya la sombra de una tercera prórroga de los Presupuestos de 2018, debido, sobre todo, a las desavenencias surgidas dentro y fuera del Gobierno sobre la reforma fiscal que prepara el Ejecutivo y el duro plan de recortes que deberán incluir los Presupuesos para burlar la intervención de la economía española por Bruselas.

En este escenario, el consenso dentro y fuera del Gobierno se antoja complicado. Por el lado de los ingresos, los Presupuestos de 2021 deberán amoldarse a la reforma fiscal que planea Moncloa, en la que están enfrentados los vicepresidentes Calviño e Iglesias a costa de la conveniencia o no de crear un impuesto sobre las grandes fortunas y resucitar el de Sucesiones. Si este pulso lo gana Iglesias, el Gobierno no contará con el respaldo del PNV, según fuentes nacionalistas.

Por eso no se descarta implatar el tributo sobre las grandes fortunas y recuperar el de Sucesiones, pero dando libertad de decisión a las autonomías. Pero si complicado parece ponerse de acuerdo por el lado de los ingresos, aún lo es más por el de los gastos. Iglesias no está dispuesto a transigir con los duros recortes preparados por Calviño en pensiones y empleo público.

¿Cuántas veces se pueden prorrogar las cuentas del Estado?

Los Presupuestos Generales del Estado se pueden prorrogar tantas veces como sea necesario. La ley lo único que establece es la obligación del Gobierno de intentar sacar adelante cada año unas nuevas cuentas. Si no lo logra, como ha ocurrido en los últimos dos ejercicios, se prorroga automáticamente las últimas aprobadas por el Parlamento, porque la legislación establece la imposibilidad de que el Estado se gestione sin unas cuentas anuales. No obstante, Bruselas no vería con buenos ojos una tercera prórroga de las mismas.