La energía del viento para una salida en verde

Repasamos la contribución de esta tecnología a la creación de modelos productivos más sostenibles y resilientes a los nuevos desafíos en el mundo postCOVID

El sector emplea a 25.000 profesionales y genera ingresos de más de 9.000 millones
El sector emplea a 25.000 profesionales y genera ingresos de más de 9.000 millonesLa RazónLa Razón

Detrás de cada proyecto eólico, hay una realidad socio-económica que, desde hace décadas, contribuye a la protección del entorno y a dinamizar la economía y el empleo. La electrifi cación, en base a tecnologías renovables competitivas, se ha convertido en la mayor oportunidad de inversión en la próxima década y sus avances contribuirán a la creación de modelos productivos más sostenibles y resilentes a nuevos desafíos en el mundo postCOVID.

La eólica es una tecnología renovable de gran impacto en las comunidades y es el motor de muchas zonas en las que se instala. Con motivo del Día Mundial del Viento, repasamos su contribución en nuestro país: el sector emplea a cerca de 25.000 profesionales y genera ingresos de más de 9.000 millones. La eólica dispone de una sólida industria nacional que ha contribuido a la construcción de, hasta el momento, más de 25.700 MW, que exporta tecnología por más de 2.000 millones de euros al año y que invierte cerca de 90 millones de euros al año en I+D.

Los proyectos desarrollados en las dos últimas décadas y la consolidación de una cadena de suministro 100% nacional, han posicionado a España como el mercado europeo con mayor inversión en eólica en 2019.

Iberdrola es el primer promotor de energía eólica en España, con una capacidad instalada que supera los 6.000 MW y que, en el mundo, alcanza los más de 17.000 MW, posicionándola como uno de los líderes globales. La compañía es también referencia en el mercado eólico marino: opera tres parques marinos con una capacidad conjunta de más de 1.400 MW y cuenta con una cartera de proyectos en esta tecnología de 12.400 MW en el mundo.

Recuperación en verde

En los últimos meses y, pese al contexto extraordinario provocado por la pandemia, los proyectos eólicos de la compañía no han dejado de avanzar.

Hace apenas 10 días, Iberdrola ponía en marcha en Navarra el complejo eólico Cavar. Sus 111 MW de potencia instalada lo convierten en la mayor planta eólica puesta en marcha por la compañía en el país desde 2012. El proyecto es ejemplo de la capacidad para seguir desarrollando proyectos en circunstancias extremas y una muestra de la contribución de este tipo de inversiones a la recuperación en verde.

Cavar ha involucrado durante su construcción –completada en doce meses– a más de 200 profesionales y ha representado compras por más de 80 millones de euros a proveedores, muchos de ellos de los municipios y regiones próximas.

La práctica totalidad de la obra civil y los componentes de los aerogeneradores utilizados (torres, palas, nacelles, generadores y multiplicadoras) han sido fabricados en Navarra, Asturias, La energía del viento para una salida en verde El sector emplea a 25.000 profesionales y genera ingresos de más de 9.000 millones Cantabria, Soria y Burgos.

El complejo eólico, promovido conjuntamente con Caja Rural de Navarra, está integrado por cuatro parques y 32 generadores SG 3.4-132, ubicados en los municipios navarros de Cadreita y Valtierra. Su construcción y puesta en marcha ha requerido una inversión superior a los 100 millones de euros y ha contado con financiación verde del Banco Europeo de Inversiones (BEI).

Esta nueva instalación producirá la energía limpia equivalente al consumo anual medio de 45.000 hogares –el 25% de la población de Pamplona– y evitará así la emisión a la atmósfera de 84.000 toneladas de CO2 al año.

Unos meses antes, en enero, avanzaba en su proceso de liderar la transición energética, con la puesta en marcha de El Pradillo, en Aragón; un parque eólico que produce energía limpia para abastecer a una población equivalente a 10.500 hogares al año - casi un tercio de toda la población de la ciudad de Teruel- y evitará la emisión de 17.300 toneladas CO2 al año.

100% proveniente del viento

En tiempos de pandemia, la compañía se ha reforzado en otros mercados, como es el caso de Francia y Escocia, con la adquisición de nuevos proyectos eólicos. En Francia, Iberdrola cerraba un acuerdo para adquirir la empresa francesa de energías renovables Aalto Power, que cuenta ya con 118 MW eólicos terrestres operativos en el país y una cartera de proyectos de 636 MW. En el país, la compañía avanza también en el desarrollo del proyecto eólico marino de Saint-Brieuc, que representa una inversión aproximada de 2.500 millones de euros.

En Escocia, Iberdrola adquiría hace semanas dos parques eólicos terrestres que suman una capacidad de 165 MW y su desarrollo implicará una inversión de unos 190 millones de euros. Uno de los proyectos levantará un parque eólico de 100 MW, mientras que el otro permitirá a la compañía repotenciar el parque eólico Hagshaw Hill, desarrollado hace ya 25 años, ampliando su capacidad hasta los 65 MW.

En este enclave, la empresa está promoviendo también un parque de 55 megavatios. Los proyectos, una vez operativos, suministrarán energía verde a casi 135.000 hogares. En el Reino Unido, su fi lial ScottishPower es la primera empresa energética integrada que genera un 100% de electricidad verde, proveniente de parques eólicos terrestres y marinos.

Una larga travesía de 20.000 kilómetros

Superada una larga travesía de 20.000 km. y pasados todos los controles sanitarios, en abril llegaban al Puerto de Bilbao las 42 palas de los aerogeneradores que formarán parte del parque eólico Puylobo, que construye Iberdrola en Aragón. La compañía recibió este componente, fabricado por Siemens Gamesa en China por razones de planifi cación, mientras se completa la obra civil del parque, apoyado en proveedores locales, y se fabrican el resto de elementos de los aerogeneradores en instalaciones de Asturias, Cantabria, Soria y Burgos. Ubicado en Zaragoza, estará integrado por 14 aerogeneradores y su producción abastecerá de energía limpia a una población equivalente a 20.000 hogares