Coronavirus

Bruselas empeora las previsiones de España y prevé una contracción de casi el 11% este año

La Comisión Europea aumenta casi un punto y medio la caída respecto a mayo y advierte del "significativo" aumento de la tasa de paro. España será el segundo país de la UE más golpeado por la crisis este año tras Italia.

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La Comisión Europea ha empeorado las previsiones económicas para nuestro país respecto a sus últimos pronósticos realizados durante el mes de mayo. Bruselas cree que la economía española sufrirá una severa contracción este año  del 10,9%, más de un punto y medio de diferencia respecto a las previsiones económicas de primavera.  De cara al 2021, nuestra economía se beneficiará de un importante repunte del 7,1% con el que, sin embargo, no se llegará a ganar todo el terreno perdido, ocasionado por el coronavirus y las medidas de confinamiento para frenar la propagación de la epidemia.  Tras los primero rebrotes, el ejecutivo comunitario reconoce que estos pronósticos están sometidos a una gran incertidumbre debido al riesgo de una segunda oleada de la pandemia.

En el otro lado de la balanza, estas previsiones no tienen en cuenta el papel que puede desempeñar el Fondo de Reconstrucción que las capitales europeas están negociando para auxiliar a los países más golpeados como España e Italia y que podría llegar a 750.000 millones de euros, 500.000 en transferencias no reembolsables. De cara a la cumbre que se celebrará la semana que viene, la presión es máxima. Son numerosas las voces que alertan sobre la posibilidad de actuar demasiado poco y demasiado tarde. “La respuesta política en Europa ha ayudado a amortiguar el golpe para nuestros ciudadanos, sin embargo, la nuestra sigue siendo una historia de creciente divergencia, desigualdad e inseguridad. Por eso es tan importante alcanzar un acuerdo sobre el plan de recuperación propuesto por la Comisión para inyectar nueva confianza y nueva financiación en nuestras economías en este momento crítico”, ha avisado el comisario de Asuntos Económicos, Paolo Gentinoli”.

La brecha que separa Norte y Sur del club comunitario vuelve a ser más profunda que nunca. Los números no engañan. España se convierte en el segundo país más vapuleado por esta crisis y es tan sólo superado por Italia, que registrará un desplome récord del 11,2% mientras Francia tan sólo mejora levemente las cifras españolas con un 10,6%. Debido a las diferencias en el modelo de crecimiento y el tejido productivo, algunos países con un menor número de víctimas han sido sin, embargo, muy golpeados por la pandemia en términos económicos. En este grupo encontramos a Grecia con una contracción este año del 9%, o a Portugal con un 9,8%.

En el otro lado, Alemania consigue moderar su contracción económica al 6,3% este año para recuperarse hasta el 5,3% el año que viene gracias, en gran parte, al reguero de dinero público para salvar sus empresas permitido por Bruselas. “El impacto en la economía de la UE es simétrico porque la pandemia ha afectado a todos los Estados miembros. Sin embargo, tanto la caída en la producción en 2020 como la fuerza del rebote en 2021 se diferenciarán notablemente. Ahora pensamos que las diferencias en la escala del impacto de la pandemia y la fortaleza de la recuperación será aún más pronunciada que lo esperado en las Previsiones de Primavera”, señalan los técnicos comunitarios en su informe.

Según el documento desvelado esta mañana que no contiene previsiones ni sobre desempleo no sobre déficit, España ha sufrido una “contracción de la actividad sin precedentes” durante la primera mitad del año. Las medidas asociadas a la “nueva normalidad” y los cambios en el comportamiento de los consumidores conllevaran un “impacto a largo plazo” en las actividades que conlleven interacciones personales lo que acabará lastrando sectores como comida y alojamiento, comercio minorista, servicios personales, cultura y entretenimiento. En plena temporada veraniega, el texto también señala las implicaciones para el turismo, uno de los grandes pilares de nuestra economía. “En el caso del turismo internacional, el impacto se agravará por la reducción en la conectividad de los vuelos, a pesar de la gradual apertura de las fronteras”. Aunque Bruselas espera que el sector industrial pueda recuperarse de una manera más rápida que los servicios, el documento  también alerta de que “las disrupciones en la cadena de valor y la débil demanda pueden impedir la normalización” de la actividad antes de final de año.

A pesar de que el ejecutivo comunitario no aporta nuevos datos sobre las consecuencias  en el empleo , señala que “el desproporcionado impacto de la crisis en los sectores intensivos” supondrá un “significante incremento” en el paro que seguirá escalando una vez los ERTE hayan finalizado.En mayo,  Bruselas había previsto un aumento del paro hasta el 18,9 % este año, así como un incremento del déficit hasta el 10,1% del PIB y de la deuda hasta el 115,6% del PIB, indicadores para los que tampoco ha renovado las proyecciones.

Aunque no se espera que el consumo privado vuelva a los niveles previos a la crisis, Bruselas confía en que su recuperación sea algo más rápida que otros elementos de la demanda ya que “el forzoso incremento de los ahorros impuestos por el confinamiento pueda ser revertido en parte”.