¿Qué es el techo de gasto?

El Consejo de Ministros ha aprobado hoy una subida del techo de gasto para 2021 “inédita” gracias a los fondos europeos. El establecimiento de este límite es el paso previo a la elaboración de los Presupuestos Generales del Estado

La ministra de Hacienda, María Jesús Montero, durante una entrevista con EfeMariscalEFE

El techo de gasto que el Gobierno ha elevado de forma “inédita” gracias a los fondos europeos es un instrumento de gestión presupuestaria que, como su propio nombre indica, pone límite al gasto de las Administraciones Públicas y ayuda a cumplir con el objetivo de estabilidad presupuestaria. La aprobación de la senda de estabilidad y el techo de gasto es el paso previo a la elaboración de los Presupuestos Generales del Estado ya que marca una línea roja para el gasto, aunque debido al contexto de la pandemia este margen será mucho mayor.

¿Qué es el techo de gasto?

Es un límite máximo de gasto no financiero que, una vez estimados los ingresos del ejercicio, marcará el techo de asignación de recursos de los presupuestos del Estado, las comunidades autónomas y los ayuntamientos. El techo de gasto es un instrumento que viene recogido en la Ley Orgánica de Estabilidad Presupuestaria y Sostenibilidad Financiera (LOEPSF) de 2012 y también es conocido como límite de gasto financiero. El Gobierno debe aprobar el techo de gasto para empezar a elaborar los Presupuestos Generales del Estado. Por ello, el límite de gasto no financiero se calcula, con carácter general, en el segundo trimestre del año y, en cualquier caso antes de 1 de agosto, de cara a la elaboración del presupuesto del año siguiente. Además, este límite, solo excluye de su cálculo las transferencias a comunidades autónomas y ayuntamientos por los sistemas de financiación autonómico y local.

El techo de gasto tiene como principal objetivo proteger la economía de un país de los constantes ciclos de expansión y recesión, evitando que el gasto se eleve en exceso en época de prosperidad económica y limitándolo en época de vacas flacas. En este sentido, el límite de gasto no financiero debe ser coherente con el objetivo de estabilidad presupuestaria y la regla de gasto, es decir, debe permitir el cumplimiento del objetivo de estabilidad. Pero, ¿qué significan estos dos términos que entran en juego?

¿En qué se diferencia de la regla de gasto?

La regla de gasto constituye una buena guía de disciplina presupuestaria en tiempo real para las Administraciones Públicas, explica la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (Airef), y constituye una buena herramienta para controlar el déficit. La regla de gasto es instrumento fiscal que también sirve para controlar el gasto pero, en este caso, en relación a la recaudación de impuestos. Según la regla de gasto, solo los incrementos de recaudación vinculados a reformas tributarias de carácter permanente permiten un aumento del gasto por encima de dicho límite.

“Es decir, la aplicación de esta regla impide que el gasto público crezca anualmente por encima de la tasa de referencia de crecimiento del Producto Interior Bruto (PIB) a medio plazo de la economía española, siendo posible superarlo, únicamente, en el supuesto de que ese exceso se compense con aumentos de ingresos de carácter permanente”, explica Belén Ferrández García, Jefa de los Servicios de Gestión Parlamentaria, Publicaciones y Archivo de la Asamblea Regional de Murcia.

Relación entre techo de gasto y estabilidad presupuestaria

El techo de gasto o límite de gasto no financiero contribuye a cumplir con el objetivo de estabilidad presupuestaria. La Ley Orgánica de Estabilidad Presupuestaria y Sostenibilidad Financiera (LOEPSF) define el principio de estabilidad presupuestaria como “la situación de equilibrio o superávit”. “Se entenderá que se alcanza esta situación cuando las Administraciones Públicas no incurran en déficit estructural”, es decir, cuando no exista una diferencia entre gastos e ingresos con resultado negativo. No obstante, el documento recoge que el Estado y las comunidades autónomas podrán presentar déficit estructural en situaciones excepcionales como: catástrofes naturales, recesión económica o situación de emergencia extraordinaria.

Esta ley señala que la salvaguardia de la estabilidad presupuestaria es un instrumento indispensable para garantizar la financiación adecuada del sector público y los servicios públicos de calidad sobre los que descansa el sistema de bienestar, como para ofrecer seguridad a los inversores.

Subida histórica del techo de gasto

El Consejo de Ministros ha aprobado este martes un techo de gasto para 2021 de 196.097 millones de euros, un máximo histórico tras la incorporación de parte del fondo de recuperación europeo y la transferencia a otras administraciones, basado en una previsión de déficit del 7,7 % del PIB en ese año.

La portavoz del Gobierno y ministra de Hacienda, María Jesús Montero, ha explicado en la rueda de prensa posterior al Consejo que este techo de gasto supera en un 53,7 % el límite base de 2020, lo que lo sitúa como un récord, por encima de los 182.439 millones de 2010.

Montero ha insistido en que se trata de un techo de gasto “inédito” por la pandemia y que en términos homogéneos, una vez eliminado este efecto, sería de 136.779 millones de euros.

A esto hay que añadir 27.436 millones de la primera anualidad de los fondos europeos de recuperación -mecanismo de recuperación y resiliencia y React UE-, 18.396 millones de una transferencia extraordinaria a la Seguridad Social y 13.486 millones de una transferencia extraordinaria a las comunidades autónomas, lo que eleva el total a 196.097 millones.